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Inmigración

Granjas de Carolina del Norte cerrarían si se vuelve obligatorio uso de E-Verify

WUNI News
03/01/2013 3:26 PM

Charlotte (Carolina del Norte), 1 mar (EFE).- Muchas granjas de Carolina del Norte tendrían que cerrar si se convierte en obligatorio el uso del programa federal E-Verify y no se da una solución migratoria a los trabajadores huéspedes, concluye un reciente estudio.

“Nuestra mayor preocupación es que no tengamos mano de obra en el campo”, afirmó hoy a Efe Larry Wooten, presidente del North Carolina Farm Bureau.

“Es urgente que la reforma migratoria incluya un ajuste del estatus de los que están ya aquí para que sigan laborando legalmente, no una amnistía, pero sí un programa efectivo de visas de trabajo que nos asegure la cantidad de trabajadores que necesitamos”, acotó.

La organización de rancheros, la más grande del sector agrícola del estado con más de 500.000 miembros, abogó esta semana entre los legisladores de Carolina del Norte para que presionen a Washington y logren arreglar el “sistema migratorio quebrado”.

El esfuerzo de cabildeo surgió en parte a raíz de los resultados de una encuesta realizada por la organización entre 600 agricultores en 95 de los 100 condados del estado.

Esa encuesta arrojó que el 60 % de los granjeros de este estado sureño tiene problemas para encontrar trabajadores locales y cualificados para la agricultura, además que un 30 % reportó pérdidas los últimos cinco años debido a esta situación.

Sin embargo, el hallazgo más significativo del estudio, llevado a cabo entre diciembre de 2012 y febrero de 2013, está relacionado con el uso obligatorio del programa federal E-Verify, que permite a los empleadores comprobar el estatus migratorio de su personal.

Carolina del Norte comenzó a aplicar la ley en octubre de 2012 y exigir paulatinamente a las compañías con 500 y 100 empleados, -y el próximo mes de julio a aquellas con 25 o menos-, utilizar el sistema computarizado que el Gobierno ofrece a los negocios.

Aunque la medida estatal exenta al sector agrícola que emplea a trabajadores temporales o migrantes que laboran 90 días o menos en algunas cosechas, los agricultores consideran que el programa está “plagados de errores”, es burocrático, y perjudica los planes de expansión de la mano de obra en las granjas.

El 40 % de los encuestados afirmó que de ser obligatorio, se verían obligados a reducir el tamaño de sus operaciones, un 43 % reportarían pérdidas, otros 18 % cerrarían operaciones, y el 17 % cambiarían a producciones que no necesiten tanto trabajadores.

“Estamos hablando de miles de millones de dólares en pérdidas a la economía estatal y se miles de puestos de trabajo que se mermarían “, enfatizó Wooten.

La agricultura es la industria más grande de Carolina del Norte, que aporta a la economía del estado 71.600 millones de dólares anuales de los 425.000 millones de dólares del producto interno bruto, y que emplea el 17 % de la mano de obra.

Este estado sureño es el líder nacional en la producción de tabaco, papa dulce y árboles de Navidad, superando a zonas agrarias como Kentucky, California y Tennessee, y además es el mayor empleador de migrantes bajo el programa de visas de trabajo H-2A.

“No hay suficientes visas para satisfacer la demanda de trabajadores temporales del campo que requieren las granjas en todo el país”, afirmó hoy a Efe Faylene Whitaker, dueña de una granja en el condado Randoph, al norte de estado.

Según la agricultora, que cosecha tabaco orgánico y contrata migrantes hispanos con visas H-2A, es difícil conseguir trabajadores locales para el campo, y sobre todo, asegurar que la próxima cosecha regresarán los extranjeros que laboraron el año anterior.

“Nos urge que el estado no comience a aplicar el programa E-Verify hasta que no haya una reforma migratoria”, enfatizó Whitaker, cuya empresa opera desde 1975.

“Intenté contratar personas de la zona, pero no duran mucho, necesito a mis trabajadores temporales, y que se puedan quedar aquí legalmente”, apuntó.

Para Doug Patterson, dueño de la compañía Patterson Farm, con más de 450 acres de terreno que produce frutas y vegetales, los agriculturas del estado están actualmente viviendo un clima mayor de incertidumbre y inestabilidad que en el pasado.

“Inclusive con los niveles altos de desempleo que hay en el estado, tenemos problemas para contratar y retener a los trabajadores. Sentimos que si no hacemos algo, los agricultores se irán a la quiebra, y Carolina del Norte tendrá que decidir entre importar trabajadores o su comida”, enfatizó el productor.

Wooten añadió que se siente “optimista” por el reciente esfuerzo bipartidista del Congreso para tomar como prioridad en esta sesión la reforma migratoria y espera que los líderes estatales y del país no pierdan esta vez la oportunidad de encontrar una solución.

“Estamos haciendo lo nuestro al mantener conversaciones con nuestra delegación de congresistas y senadores federales, porque el futuro de nuestros afiliados e industria está en juego. Es imperando un cambio para seguir funcionando”, concluyó.