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Inmigración

Director de ICE niega que la liberación de indocumentados afecte a la seguridad

WUNI News
03/19/2013 10:25 AM
Actualizada: 03/20/2013 10:26 AM

Washington, 19 mar (EFE).- El director de la Oficina de Inmigración y Aduanas, John Morton, negó hoy que la seguridad pública esté en peligro por la liberación de más de 2.000 indocumentados en febrero, y aseguró que el único motivo de la medida son los ajustes presupuestarios.

Ante un comité de la Cámara de Representantes, Morton dijo que la liberación de 2.228 inmigrantes indocumentados solo se debió a “razones presupuestarias”, ya que “durante la mayor parte del ejercicio fiscal, el ICE ha trabajado por encima de sus niveles de detención”.

Morton recordó que los inmigrantes han sido puestos bajo otros modos de supervisión más baratos, mientras que los procesos de expulsión del país siguen en marcha.

El director del ICE, agencia que tiene cerca de 2.000 millones de dólares presupuestados hasta el 30 de septiembre para detenciones, recordó que los recortes automáticos ponen a la agencia ante la posibilidad de registrar unos números rojos de 128 millones de dólares.

Morton explicó que a finales del año pasado el ICE detenía a unos 3.000 inmigrantes diarios más de lo que estaba previsto por las acciones de las patrullas fronterizas, mientras que el nivel de camas ocupadas en centros de detención, previsto en 34.000, ascendió en algunos momentos a 37.000.

“Nuestro presupuesto está pensado para 34.000 camas y hemos tenido que adaptarnos a este nivel para no salirnos del presupuesto”, detalló.

Estos niveles y la necesidad de recortar gastos debido a la puesta en marcha de los “recortes automáticos” a partir del 1 de marzo, que privarán a la agencia de 300 millones de dólares en los seis meses que quedan de ejercicio fiscal, fueron las razones de la medida.

“Estábamos a niveles récord históricos”, indicó Morton, quien negó en todo momento haber recibido presiones de fuera de su agencia y aseguró que tiene potestad para tomar este tipo de decisiones que afectan al gasto.

Morton aseguró que la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, tampoco estuvo involucrada en la decisión de liberar a los detenidos y que por ello mostró su sorpresa al conocer la decisión.

“Seguiremos gestionando el presupuesto dando prioridad a que se asegure que los criminales y aquellos que sean una amenaza a la seguridad siguen detenidos”, afirmó.

No obstante, los republicanos, que dominan la Cámara de Representantes, recriminaron a Morton que no recurriera a fondos adicionales reservados para emergencias e insinuaron que los motivos presupuestarios han sido esgrimidos por la administración de Barack Obama para presionar.

El director del ICE aseguró que no está dispuesto a quitar de otras partes del presupuesto para ponerlo en detención, una partida que se lleva la gran parte de las dotaciones de la agencia, al tiempo que abogó por evitar a toda costa despidos de personal.

Morton detalló que el 70 por ciento de los liberados en febrero no tiene ningún antecedente penal y el resto, pese a tener antecedentes de delitos menores, “no suponen un amenaza para la seguridad pública”.

El congresista republicano por Carolina del Sur Trey Gowdy dijo que “es claro que las liberaciones está motivadas políticamente” y lo comparó con la decisión de la Casa Blanca de poner fin a los tour de visitantes en la residencia presidencial -algo muy popular- como respuesta a los recortes automáticos.

Gowdy reveló que ocho personas con delitos agravados habían sido puestas en libertad, aunque Morton matizó que cuatro de ellos, con delitos violentos, volvieron a ser detenidos porque su puesta en libertad fue un error de procedimiento.

Los otros cuatro siguen fuera de centros de detención porque no están acusados de delitos violentos.

Del total, 159 de los liberados están clasificados como delincuentes de nivel 2, aquellos detenidos por delitos menores, como hurto o conducción bajo los efectos del alcohol.

El director del ICE indicó que mantener a un inmigrante en detención cuesta 122 dólares diarios.

Según el Foro Nacional de Inmigración, aquellos que están en la calle, pero vigilados (bien sea por dispositivos GPS, con visitas a sus domicilios u otras fórmulas) cuestan entre 30 centavos y 14 dólares por día.