Tráfico | T 57° H 81%

Inmigración

Organizan 60 asambleas populares en campaña a favor de la reforma migratoria

WUNI News
03/27/2013 7:53 PM
Actualizada: 03/28/2013 10:56 AM

Washington, 27 mar (EFE).- Activistas proinmigrantes anunciaron hoy una campaña nacional a favor de la reforma migratoria que incluirá 60 asambleas populares en estados clave del debate y actos de presión para que el Congreso la apruebe antes del receso de agosto próximo.

Durante una rueda de prensa, representantes de una coalición de 34 organizaciones latinas afirmaron que 2013 “será el año de la reforma” y ésta deberá incluir “principios no negociables” como una vía hacia la legalización y eventual ciudadanía de la población indocumentada.

“Todos sabemos que ningún presidente (de EE.UU.) puede ganar sin el voto latino, así que, como comunidad, debemos ser muy estratégicos sobre qué aspectos no son negociables: la ciudadanía no es negociable, no volveremos a cometer ese gran error histórico de tener ciudadanos de segunda clase”, dijo Héctor Sánchez, presidente de la Agenda Nacional de Liderazgo Hispano (NHLA, en inglés).

Preguntado por Efe sobre las tensiones entre los sindicatos y el empresariado sobre un posible programa de “trabajadores huéspedes” -una de las trabas que descarrilaron la reforma en 2007- Sánchez señaló que ambos grupos han entablado un “diálogo serio y avanzado” para superar diferencias y hay que esperar a que concluyan estas negociaciones.

La coalición dejó en claro que la reforma debe incluir además medidas que ofrezcan canales legales para futuros flujos migratorios, la reunificación familiar y la aplicación “inteligente” de las leyes migratorias.

La Campaña de Latinos Unidos por la Reforma Migratoria incluirá 60 asambleas populares para movilizar a comunidades de base, visitas al Congreso y un conjunto de más de 100.000 encuentros, llamadas telefónicas, mensajes por Twitter y el envío de cartas, postales y correos electrónicos a los legisladores.

Janet Murguía, presidenta del Consejo Nacional La Raza (NCLR, en inglés), expresó optimismo por el tenor de las negociaciones en el Congreso para lograr un acuerdo bipartidista.

“Creemos que ha habido un progreso muy bueno, buena parte entre bambalinas… Entendemos que los legisladores están muy cerca de presentar un proyecto de ley que será debatido en los comités en abril y mayo, y habrá un voto para junio próximo”, dijo Murguía.

La campaña “está comprometida a continuar presionando para no perder el impulso de las elecciones de noviembre pasado, para presionar a los congresistas que votarán sobre esta medida y que escuchen a la comunidad latina”, subrayó Murguía, acompañada de otros miembros de la coalición.

En los últimos meses, tanto la Casa Blanca y sus aliados demócratas, de la mano de grupos de la comunidad de fe, del empresariado, sindicatos y de derechos civiles, se han reunido para pulir estrategias a favor de la reforma.

En sus reuniones con estos grupos en la Casa Blanca, el presidente, Barack Obama, ha insistido en que la reforma migratoria es un “imperativo” moral y económico, y que su Gobierno apoya un plan que incluya el reforzamiento de la seguridad fronteriza y la legalización de los once millones de indocumentados en el país.

Según la Cámara de Comercio Hispana y el grupo Small Business Majority, la legalización de los indocumentados aportaría 1,5 billones de dólares a la economía nacional en la próxima década y un incremento neto al fisco de hasta 5,4 billones de dólares por concepto del cobro de impuestos.

Aunque las encuestas demuestran un claro apoyo hacia la reforma migratoria, sus detractores, muchos de ellos republicanos de distritos conservadores, insisten en condicionarla a un proceso de verificación de la seguridad fronteriza, o se oponen llanamente a lo que consideran como una “amnistía” inmerecida.

La conferencia de prensa se llevó a cabo en paralelo a la visita que hoy realizan en la frontera entre Arizona y México, varios de los miembros del llamado “Grupo de los ocho” del Senado que negocia el plan reformista.