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Inmigración

La unión de la comunidad latina en Carolina del Norte evita la deportación de un mexicano

WUNI News
04/02/2013 7:58 AM
Actualizada: 04/03/2013 10:02 AM

Charlotte (NC), 1 abr (EFE).- Un mexicano indocumentado y padre de familia en Carolina del Norte que enfrentaba la deportación recibió hoy una segunda oportunidad para quedarse en el país, debido en parte al apoyo de organizaciones y de su propia comunidad.

Nicolás García, de 29 años, recibió hoy la noticia de que el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) consideraría su petición para recibir la discreción procesal que resultaría en el cierre administrativo de su caso.

“No pude dormir en toda la noche pensando en lo que podría pasar conmigo y la familia, pero estoy muy feliz, y agradezco a la gente que firmó las peticiones para detener la deportación. Ahora confío que podré ver nacer a mi hijo”, afirmó García a Efe.

El inmigrante originario de Guerrero emigró a EE.UU. hace ocho años como muchos otros hispanos en busca de una mejor vida y primero llegó a la ciudad de Atlanta (Georgia) y hace algún tiempo se trasladó a Charlotte, donde trabaja como mesero en restaurantes.

La pesadilla migratoria del joven comenzó el pasado 18 de julio, cuando fue detenido por agentes del vecino condado de York (Carolina del Sur) por supuestamente conducir por encima del límite de velocidad mientras se dirigía a su trabajo.

Tras ser arrestado por no tener licencia de conducir, las autoridades descubrieron su situación irregular en el país y lo pusieron en proceso de deportación.

El trabajador es el único sustento de su esposa, Tania (25), que tiene cinco meses de embarazo de un varón, su hija Sherlyn (8), y de su sobrino, Bryan Castillo (12), cuya madre está detenida hace tres meses en Georgia en espera de su deportación a México.

García reconoce que hace dos semanas no tenía muchas esperanzas, que inclusive su abogado de inmigración, con el que tuvo contacto personal algunas veces, ofrecía pocas posibilidades de detener su deportación.

“La primera corte en enero fue terrible, ya que a la mayoría de los inmigrantes, inclusive con hijos estadounidenses, el juez les otorgó salida voluntaria. Tenía mucho miedo hasta que un conocido me recomendó llamar a Familias Unidas”, comentó.

El grupo Familias Unidas, afiliado a las organizaciones comunitarias la Coalición Latinoamericana (LAC) y Action NC en Charlotte, conformado por familias hispanas que luchan para frenar las deportaciones de sus miembros, se creó el pasado mes de agosto.

Mediante la organización de vigilias de apoyo a hispanos que enfrentan la deportación, llamadas de atención a los medios de comunicación, recolección de firmas y envío de faxes a ICE, sus escasos 20 miembros han logrado que al menos los inmigrantes Isaide Serrano y Humberto Hernández recibieran algún tipo de beneficio migratorio.

El caso particularmente de Serrano capturó la atención a nivel internacional, ya que horas después de dar a luz a sexto hijo, la madre soltera se presentó en corte de inmigración de la ciudad el pasado mes de noviembre para recibir la cancelación de su deportación.

“Lo que pasó con Nicolás demuestra en el poder de la comunidad”, reiteró hoy a Efe Rausel Arista, portavoz de Familias Unidas.

En sólo tres días, el grupo comunitario se organizó y recolectó más de 1.900 firmas a favor de García, que fueron enviadas a ICE en su mayoría vía fax la noche del domingo, para solicitar el cierre de su caso por considerar que era de baja prioridad para la agencia.

“La gente debe apoyarse unas con otras e involucrarse en la defensa de los miembros de su propia comunidad. Necesitamos más personas que se envuelvan en la causa y no esperar hasta lo último para actuar”, apuntó Arista, de origen mexicano.

En la lucha por el caso de García, Familias Unidas también recibió la colaboración de los grupos de “soñadores” NC Dream Team y United 4 the Dream, que se desplazaron a iglesias, mercados, y negocios de la ciudad en busca de las firmas.

Según Whitney Smith, coordinadora de programas de desarrollo de LAC, el “cambio” de ICE con respecto a la situación del mexicano se debió “en gran parte” a la presión ejercida por la propia comunidad.

“Lo que hoy decidió el juez es darle tiempo a ICE para que realice una revisión de los antecedentes de Nicolás, y como sabemos que su récord criminal está limpio, esperamos que cierren pronto su caso de manera administrativa, que inclusive puede pasar antes del 12 de junio cuando tiene su próxima corte”, explicó Smith a Efe.

El grupo continuará ofreciendo apoyo y consuelo a los de padres de familia en Charlotte que se encuentran en proceso de deportación y que acuden a su ayuda para evitar más separaciones de familias.