Tráfico | T 44° H 34% | Powered by Yahoo! Weather

Inmigración

Obispos católicos de EE.UU. presentan sus inquietudes sobre reforma migratoria

WUNI News
04/22/2013 2:03 PM
Actualizada: 04/23/2013 2:05 PM

Los Ángeles, 22 abr (EFE).- Los obispos católicos de Estados Unidos respaldaron hoy una reforma migratoria que ofrezca la legalización de los millones de indocumentados que residen en el país y presentaron algunas inquietudes sobre el proyecto actual que se analiza en el Senado.

La Conferencia de Obispos Católicos de EEUU (USCCB, en inglés) manifestó hoy su apoyo al proyecto como una forma de reconocer a los inmigrantes en su condición de personas y de acuerdo con la doctrina social de la Iglesia católica.

Al indicar que los obispos respaldan “un camino a la ciudadanía que les dé a los indocumentados la oportunidad de ser miembros plenos de la sociedad”, el arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, presidente del Comité de Migración de la USCCB, pidió que la ley permita “la inclusión del mayor número posible de personas”.

El arzobispo angelino señaló en conferencia de prensa telefónica que entre los obispos hay el consenso de que “algunos de los requisitos son un obstáculo para esta vía y están dejando por fuera a muchas personas”. Gómez se refirió específicamente al límite del 31 diciembre 2011 como fecha máxima de permanencia en el país para aplicar.

El arzobispo mexicano también señaló que el tiempo para recibir una visa de residencia y luego eventualmente la ciudadanía, “no debería ser más de diez años”.

Al señalar su carácter de “fe de inmigrantes” y señalar que “es un icono del panorama inmigrante de Estados Unidos”, el cardenal Timothy Dolan, presidente de la USCCB y cardenal de Nueva York, destacó el papel de la Iglesia católica como “una de las mejores herramientas para la americanización de los inmigrantes”.

Dolan manifestó que, “como una comunidad de principios, los obispos católicos esperamos que estos principios figuren dentro de esta legislación”.

Como principios a formar parte de la reforma, destacó la necesidad de “que la unidad familiar se mantenga, y que las personas más pobres puedan llegar a ser ciudadanos de este país, puedan sostener a su familia y vivan con seguridad”.

Dolan también hizo un llamado para que se encuentren “alternativas para la detención” y reconoció la necesidad de “la integridad y la seguridad de nuestras fronteras”.

Al afirmar que “éste es un momento providencial” para buscar la solución, Dolan destacó que las familias están siendo divididas y separadas.

Por su parte, el obispo John C. Wester, presidente del Comité de Comunicaciones de USCCB, aseguró que las políticas enfocadas solamente en la aplicación de la ley, “utilizadas durante mucho tiempo, no han funcionado por sí solas”.

Al mencionar que en los últimos diez años se han gastado cerca de 150.000 millones de dólares en el control de la inmigración, Wester señaló que las políticas de control sólo funcionan si “van acompañadas de políticas humanas”.

Según dijo, los obispos consideran que la aprobación de medidas de control de las fronteras deben incluir “la protección de los derechos humanos básicos y, específicamente, prevenir las muertes en el desierto, que son una tragedia humana para nuestro país”.

El obispo de Salt Lake City (Utah) también manifestó que la USCCB considera que “es incorrecto perseguir a los indocumentados como criminales, especialmente cuando su intención al venir es para apoyar al país y a sus familias”.

En su participación, Wester señaló que como, visión a largo plazo, los líderes estadounidenses y de otros países debían reunirse y analizar qué medidas tomar para que las personas que han venido a Estados Unidos, “escapando de la pobreza o de la persecución”, puedan regresar a sus patrias.

El arzobispo Gómez manifestó su optimismo frente a la posibilidad de que se logre un acuerdo que permita una reforma amplia a la ley de inmigración.

“El tiempo para la reforma de inmigración es ahora: creo que ya tiene mucho retraso y la gente hoy en día está más consciente de las contribuciones de los inmigrantes a la sociedad, aun cuando todavía hay algunas visiones negativas”, señaló.