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Inmigración

Suspenden deportación de un entrenador mexicano de fútbol en Carolina del Norte

WUNI News
04/22/2013 4:30 PM
Actualizada: 04/22/2013 4:42 PM

Charlotte (NC), 22 abr (EFE).- El mexicano Eduardo Mireles Salazar, entrenador de ligas locales de fútbol en Carolina del Norte y cuya nieta suplicó a Inmigración que no le deportaran, no tendrá que abandonar el país.

Vincent Picard, portavoz del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), confirmó hoy a Efe que la agencia decidió reabrir el caso y cerrar administrativamente la salida voluntaria que un juez firmó en diciembre pasado tras una “exhaustiva revisión”.

“ICE ha adoptado prioridades claras para la identificación y deportación de aquellos que han violado las leyes existentes y consecutivamente, los que acaban de cruzar las fronteras, y los fugitivos de las cortes de inmigración”, enfatizó Picard.

El caso de Mireles Salazar capturó la atención nacional cuando entre lágrimas su nieta, Sharytin Hernández, de 8 años, durante un vigilia solicitó a ICE que no la separaran de su abuelo.

“Estamos muy contentos todos en la familia porque no me deportarán a México y sobre todo la niña. Fue una situación difícil, pero mi recomendación a la gente es que no se queden callados, y den a conocer su historia”, dijo hoy a Efe Mireles Salazar.

El mexicano obtuvo ayuda del NC Dream Team, el grupo de “soñadores” que emprendió hace varias semanas una campaña de recolección de firmas por internet en apoyo a la comunidad para impedir su expulsión del país.

Viridiana Martínez, fundadora del grupo, confirmó hoy a Efe que al menos 500 personas se solidarizaron con el caso del mexicano, quien emigró hace 14 años a la zona de Charlotte desde el Distrito Federal y ha sido desde entonces entrenador de fútbol y voluntario de los Boy Scouts.

El mexicano fue detenido por un agente de la Policía de Charlotte en agosto de 2010 cuando regresaba a casa con su esposa y corroboró -por la placa del vehículo- que tenía vencida la licencia de conducir.

Mireles Salazar contó a Efe que mostró el permiso de manejar vencido que tenía al agente pero no lo aceptó y quedó detenido en la cárcel local del condado Mecklenburg, donde se determinó su situación irregular en el país por el programa 287g.

Días después fue enviado a un centro de detención de inmigración en Atlanta (Georgia) y logró salir al pagar la familia una fianza de 5.000 dólares.

En los últimos meses, ICE ha cerrado administrativamente o detenido la deportación de varios indocumentados en Carolina del Norte quienes fueron detenidos por las autoridades locales en su mayoría por infracciones menores de tránsito.