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Inmigración

Napolitano dice que reforma migratoria fortalecerá la lucha contra el crimen

WUNI News
04/23/2013 9:49 PM
Actualizada: 04/24/2013 1:50 PM

Washington, 23 abr (EFE).- La secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, aseguró hoy ante el Senado que la reforma migratoria es una medida de “sentido común” que debe ser aprobada como herramienta para combatir el crimen organizado en la frontera sur.

Durante la tercera audiencia del Comité Judicial del Senado sobre la reforma, Napolitano aseguró que el proyecto de ley elaborado por el “Grupo de los ocho” fortalecerá tanto la seguridad nacional como la seguridad en toda la frontera con México.

Las comunidades en todo EE.UU. han mejorado su capacidad de respuesta frente a una amplia gama de amenazas gracias a diez años de inversiones en la capacitación, equipos, intercambio de datos de inteligencia y demás recursos para la seguridad nacional, aseguró.

“El esfuerzo bipartidista reflejado en este proyecto de ley fortalecerá la seguridad en nuestras fronteras al financiar el continuo despliegue de personal, infraestructura, recursos aéreos y demostradas tecnologías de vigilancia en las áreas más transitadas de la frontera del suroeste”, enfatizó.

Esos esfuerzos “ya han reducido de forma significativa la inmigración ilegal, y han incrementado nuestras incautaciones de drogas y contrabando. Tienen que mantenerse y fortalecerse, y eso es lo que hace este proyecto de ley”, subrayó.

Napolitano defendió la legalización de los once millones de indocumentados porque, en pro de la seguridad nacional, “es necesario sacarlos de la sombra” y saber quiénes son.

“De hecho, como acabamos de ver (con el atentado) en Boston, la información de nuestro sistema de inmigración legal muchas veces apoya la respuesta e investigación” de incidentes, señaló.

Los hermanos Tamerlan y Dzhokhar Tsarnaev, de origen chechén, han sido señalados como los coautores del atentado en el maratón de Boston el pasado día 15, que dejó tres muertos y 282 heridos.

Tamerlan, de 26 años y quien falleció la semana pasada durante un tiroteo con la policía, era residente legal. Su hermano menor, Dzhokhar, de 19, obtuvo la ciudadanía en septiembre de 2012 y, debido a que es ciudadano estadounidense, no será juzgado como “combatiente enemigo”.

La audiencia sobre el proyecto de ley de 844 páginas se centró en la seguridad fronteriza, una condición impuesta por los republicanos para la legalización de la población indocumentada en EE.UU.

Una parte clave de la medida es la aplicación de ciertos hitos para certificar la seguridad en la frontera sur, que deberán cumplirse en un plazo de diez años antes de que los indocumentados puedan acceder a la residencia permanente.

Napolitano expresó su confianza en que el Departamento de Seguridad Nacional podrá “satisfacer” esos requisitos en los próximos años.

En ese sentido, Napolitano reiteró sus argumentos de que la frontera está más segura que nunca, gracias en parte a que casi se han duplicado el número de agentes fronterizos hasta llegar a unos 21.370, lo que ha permitido incrementar los arrestos en las zonas más transitadas.

En general, el incremento más notable en los arrestos se ha producido en la parte sur del Valle de Río Grande, debido principalmente al cruce de inmigrantes indocumentados procedentes de Centroamérica, según Napolitano.

Pero varios senadores republicanos, entre ellos Charles Grassley, expresaron escepticismo sobre si esta medida surtirá el efecto deseado contra la inmigración ilegal.

“Me preocupa que el proyecto de ley que discutimos repite los errores del pasado y no resguardará la frontera ni frenará el flujo de la inmigración ilegal”, dijo Grassley, acusado por algunos demócratas de explotar el atentado en Boston para demorar la reforma.

Grassley, el republicano de mayor rango en el Comité, negó hoy al igual que el lunes que busque torpedear la reforma migratoria y explicó que su objetivo es fomentar “una revisión cuidadosa” de la medida para no repetir los errores de la “amnistía” de 1986.

El presidente del Comité, el demócrata Patrick Leahy, replicó que el proyecto de ley puede ser mejorado para no crear ciudadanos de segunda clase ni discriminar contra un segmento de la población, como es el caso de los homosexuales.

El Comité Judicial prevé votar la reforma migratoria en 16 días y posteriormente enviarla al pleno del Senado. La meta es que ambas cámaras del Congreso la sometan a voto definitivo antes del receso de agosto.