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Inmigración

Cámara debate, dividida y bajo tensión, la ciudadanía para los “dreamers”

WUNI News
07/23/2013 11:49 AM
Actualizada: 07/24/2013 11:50 AM

Washington, 23 jul (EFE).- La Cámara de Representantes vivió hoy una jornada tan esperada como tensa al celebrar la primera audiencia sobre la posibilidad de conceder la ciudadanía a los jóvenes indocumentados o “dreamers”, en la que salieron a relucir acusaciones y reproches personales entre congresistas.

La polémica que se desató hoy empezó a gestarse fuera del Capitolio, al conceder el representante republicano por Iowa y voz destacada en la oposición a la reforma migratoria Steve King una entrevista al portal on-line Newsmax en la que ponía en duda la honradez de gran parte de los “dreamers”.

“Algunos de ellos son brillantes estudiantes, y sus padres les trajeron aquí. No fue su culpa. Es cierto para algunos casos, pero no para todos ellos”, indicó King en la entrevista, para añadir luego que, a su juicio, ni todos los “dreamers” son brillantes estudiantes, ni todos fueron traídos por sus padres.

“Por cada uno de estos, hay otros cien que pesan 60 kilos pero tienen las pantorrillas como melones porque en ellas esconden otros 34 kilos de marihuana cuando cruzan el desierto. A esta gente también se la legalizará con la misma ley”, remachó el congresista por Iowa.

Las declaraciones de King, que ya habían causado revuelo en las redes sociales, fueron leídas hoy en su presencia durante la audiencia del subcomité de Inmigración y Seguridad Fronteriza por su colega demócrata por Florida Joe García, quien a continuación las calificó de “inflamatorias” y “ofensivas”.

“Cuando miembros de este comité, de esta Cámara, usan lenguaje inflamatorio y ofensivo, no están ayudando al progreso”, afeó García al republicano, para destacar después que él mantiene encuentros con muchos estudiantes brillantes en su distrito de Florida que son indocumentados.

“Comentarios como éste están por debajo de la dignidad de esta institución y de este país”, concluyó el congresista hispano, para dar paso, precisamente, a la intervención de King, quien, pese a la alusión directa, evitó realizar ningún comentario al respecto.

“Todos tenemos simpatía por los niños que fueron traídos aquí sin conocimiento. No es su culpa, pero sí la de sus padres. Si amnistiamos a quienes han roto la ley, ¿cómo vamos a hacerla respetar?”, se preguntó King, dejando clara su oposición a la ciudadanía y exigiendo el “cumplimiento de la ley”.

Más allá del rifirrafe personal entre King y García, la división entre republicanos y demócratas volvió a hacerse patente con las intervenciones de Bob Goodlatte, republicano por Virginia y presidente del comité judicial, y Luis Gutiérrez, demócrata por Illinois y voz destacada entre las filas progresistas en cuestiones migratorias.

“Legalizar sólo a los ‘dreamers’ no basta, no es suficiente”, espetó el demócrata, quien, pese a ello, agradeció que varios conservadores hayan dado recientemente un “paso en la buena dirección” al mostrarse partidarios de contemplar una vía a la ciudadanía para estos jóvenes.

Sin embargo, la intervención de Goodlatte y de otros republicanos se centró en marcar diferencias entre los “dreamers” y sus padres, así como el resto de indocumentados, al recalcar el hecho de que estos fueron traídos a Estados Unidos “sin su propio consentimiento”, algo que no se dio en el caso de los adultos.

“No tuvieron ninguna voz en la decisión de sus padres y no conocen otra casa más allá de Estados Unidos. Debemos permitir, como nación, que esta gente permanezca en nuestro país de forma legal”, aseguró, aunque especificó después que no se puede “tratar a todos del mismo modo” y que no deberían beneficiarse de ello quienes “se hayan unido a bandas o hayan cometido delitos criminales”.

Goodlatte trabaja actualmente junto al líder de la mayoría republicana en la Cámara, Eric Cantor, en un proyecto de ley que permitiría a los “dreamers” acceder a la ciudadanía, algo que Cantor consideró una cuestión “de decencia” y “de compasión”, puesto que, a su juicio, de no permitirles ser ciudadanos, “estos niños se encontrarán con que no tienen país”.

Pese a que el consenso republicano en torno a la ciudadanía de los “dreamers” parece ser cada vez mayor, la audiencia de hoy ha ahondado en las diferencias que aún quedan por limar entre ambos partidos.