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Alfonso Cuarón quiere “regresar a la vida”, en cuanto pasen los Óscar

WUNI News
02/12/2014 4:45 AM
Actualizada: 02/12/2014 1:36 PM

Los Ángeles (EE.UU.), 12 feb (EFE).- Han pasado prácticamente cinco años desde que Alfonso Cuarón comenzara a preparar “Gravity”, y tras unos intensos meses de promoción y de ceremonias relacionadas con la temporada de premios en Hollywood, el mexicano está listo para echar la película “a dormir” y retomar su vida cotidiana.

“Quiero regresar a la vida”, reflexionó el de Ciudad de México en una conversación telefónica en castellano con Efe y otros cuatro medios, cuando quedan menos de tres semanas para la gran ceremonia del cine, en la que será uno de sus grandes protagonistas al aspirar a tres estatuillas doradas, como director, productor y al montaje.

“Voy a celebrarlo gane o no, porque los ‘reventones’ (fiestas) son buenos. Mi manera de celebrar es terminar este proceso, poner a dormir en la camita a ‘Gravity’ y desentenderme de ella. Quiero regresar a la vida, porque ya ni me acuerdo de cómo era; dejar de pensar en la película y que mi preocupación sea llegar temprano a la escuela para dejar a los niños”, manifestó el realizador de 52 años.

En las últimas semanas Cuarón se ha hecho con el Globo de Oro al mejor director, el galardón del Sindicato de Directores de EE.UU. (DGA) y el del Sindicato de Productores de EE.UU. (PGA), entre otros reconocimientos. El próximo domingo le podrían llegar más éxitos en los Bafta (premios de la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión).

“Gravity”, protagonizada por Sandra Bullock y George Clooney, cuenta la odisea de dos astronautas perdidos en el espacio. Sin poder contactar con la Tierra, sin opción de ser rescatados y con el oxígeno a punto de agotarse, tratarán de alcanzar una cápsula que supone su única vía de escape, una situación que el cineasta recrea en 3D con máxima tensión y espectacularidad.

La cinta ha recaudado casi 700 millones de dólares (512 millones de euros) en todo el mundo.

Cuarón lleva meses evitando hablar sobre su próximo trabajo, no por jugar al ratón y al gato con los medios, sino porque, sencillamente, no lo ha decidido aún y quiere darle prioridad a las pequeñas cosas.

“Más que pensar en aprovechar este éxito, lo que quiero es dormir”, aseguró entre risas. “Lo principal para mí es disponer de tiempo. Por eso estoy gravitando alrededor de proyectos que giren alrededor de mis hijos. Están chavos (pequeños), y quiero tratar de que las ausencias no sean tan severas”, declaró.

Cuarón ya tiene experiencia en todo el entramado de actos que conllevan los Óscar. Ya lo vivió años atrás, cuando aspiró a los premios con el guión original de “Y tu mamá también”, así como por el montaje y el guión adaptado de “Children of Men” (Hijos de los hombres).

Pero ha dedicado demasiado tiempo a su obra y quiere tratar de enmendarlo con su familia.

“Tengo a mis hijos en Europa y me paso volando todo el rato. Las galas de premios suenan a que todo es un carnaval o un festival, pero, por bonito que parezca, al final un niño de 9 años quiere que su papá lo lleve a la escuela. En realidad, si le dijera al Alfonso de 15 años que estoy viviendo esto, no daría crédito. Pero quiero mi vida de regreso”, apuntó.

Cuarón quiere dormir, pero el Óscar no le quita el sueño. Según admite, él ya tiene el premio que buscaba: haber conectado con el público. Además, prefiere ignorar la etiqueta de favorito que le acompaña en la categoría de mejor director y cree que el éxito o no en la ceremonia es algo “circunstancial”.

“Hay películas que ganaron y se perdieron en la memoria. Otras no ganaron y son clásicos. El tiempo dirá dónde quedará ésta”, sostuvo.

En cualquier caso, Cuarón agradece el abrumador apoyo recibido desde su país natal, pero recuerda que el triunfo de “Gravity”, una producción británica y estadounidense, “no ayuda en lo más mínimo a la cultura de México ni a su industria de cine”.

El cineasta solicitó un mayor apoyo financiero, de distribución e incluso por parte de los medios y del público para las películas “cien por cien mexicanas”.

Cuarón citó ejemplos como “Heli” y “Post Tenebras Lux”, por las que Amat Escalante y Carlos Reygadas, respectivamente, recibieron el premio al mejor director en Cannes, o “Club Sandwich”, que deparó a Fernando Eimbcke el trofeo al mejor director en San Sebastián.

“El cine mexicano es referente en el mundo, pero no tiene los apoyos que debería tener. No hay que perder la realidad de las cosas. Sería muy triste que los cineastas sientan que para desarrollarse deben salir de México”, finalizó. Antonio Martín Guirado.