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Investigadora apuesta por los profesionales para afrontar crisis de Puerto Rico

WUNI News
03/05/2014 7:11 PM
Actualizada: 03/06/2014 11:56 AM

San Juan, 5 mar (EFEUSA).- La investigadora que podría ser la responsable de que Puerto Rico pronto tenga su primera patente biotecnológica licenciada es una mujer que cree firmemente en que el estímulo económico que necesita la isla puede arrancar con el “granito de arena” que aporten los profesionales locales.

Belinda Pastrana, catedrática de Química del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), creó hace tiempo Protein Dynamic Solutions (PDS), una compañía que, según anunció hoy, va a comercializar una proteína biomarcadora que ayuda al diagnóstico del cáncer de páncreas, uno de los más mortales.

En una entrevista con Efe, esta especialista en la caracterización de proteínas explicó que, tras años de investigaciones en torno a esa proteína, decidió crear esa empresa, con el apoyo del Corredor Tecnoeconómico de Puerto Rico (PRTEC) y el Fideicomiso de Ciencia y Tecnología de la isla.

Se trata de la primera profesora o profesor de Puerto Rico que negocia una licencia con la Universidad, ya que hasta ahora los investigadores que presentaban una patente no podían comercializarla.

“Este es un proyecto de estímulo económico. Pequeño, un granito de arena, pero así es como poco a poco puede recuperarse la economía de una forma saludable”, explicó Pastrana, quien dice no arrepentirse de haber regresado de EE.UU. para continuar con su carrera en Puerto Rico.

De hecho, considera que deberían ser más los profesionales que una vez que se hayan formado en el exterior regresen a Puerto Rico para contribuir al desarrollo de la isla, que desde hace casi ocho años sufre una recesión en parte consecuencia, y en parte causa, de un sangrante éxodo poblacional.

En ese sentido, dijo trabajar en Puerto Rico “con mucho honor y mucha humildad”, porque “me siento más contenta al ver los logros”.

“Al principio me costó -reconoce-, pero después de tener tantos estudiantes uno se levanta por la mañana, ve esos jóvenes y se llena de energía y satisfacción”.

“Sé que tiene que haber muchos jóvenes preocupados, esperando a ver cómo se definen los parámetros económicos”, afirma la investigadora. Sin embargo, apuntó, “es mi esperanza que los profesionales ya formados ayuden a detener la diáspora; atiendan ese llamado de Puerto Rico y regresen”.

Dijo que se trata de una crisis que “se está viendo a nivel global” y que tarde o temprano se superará.

“Por eso para mí es importante aportar un granito de arena”, dijo respecto a sus investigaciones y a la formación de estudiantes una profesora que asegura haber dedicado “muchísimas horas de sueño” a buscar maneras de atraer a los profesionales y contribuir a la recuperación de la isla.

“Nosotros estamos entrenando los futuros recursos humanos de la industria biofarmacéutica de Puerto Rico”, explica con orgullo Pastrana cuando se refiere a uno de los sectores más potentes de la economía local que, sin embargo, se está debilitando en los últimos años, a medida que expiran las patentes.

Hace unas décadas en Puerto Rico se fabricaban 20 de los 21 medicamentos más vendidos del mundo. Ahora son 7 de los 10 más comercializados, según datos de la Compañía de Fomento Industrial de Puerto Rico.

“La industria no se va a ir, pero hay que darle estabilidad y desde luego hay que bajar los costes de la electricidad”, un problema que desde otros sectores se apunta como problema a la hora de invertir en Puerto Rico.

Respecto a las imponentes instalaciones con que cuenta Puerto Rico en el ámbito de la investigación, aseguró que “tenemos unas facilidades únicas, pero hay que realizar una labor de mantenimiento, algo que no siempre se hace” y para lo que, una vez más, sería muy conveniente la colaboración público-privada.

La investigadora teme que la complicada situación a la que se enfrenta Puerto Rico, que acumula una deuda de 70.000 millones de dólares y va a tener que recortar su gasto público, perjudique la investigación y aumente así “el éxodo de jóvenes y el retiro temprano de profesores”.

A ello se suma que “la situación económica de EE.UU. también nos afecta porque cada vez nos resulta más complicado acceder a fondos federales, ya que allí también recortan y la competencia es mayor. En general prefieren concederlos a grandes centros de investigación ya consolidados, que en Puerto Rico prácticamente no existen”, explicó.

A su juicio, una de las claves de la recuperación del sector debe ser “potenciar la creación de pequeñas empresas”, que a su vez permitan “entrenar recursos humanos” y generar una “producción independiente” caracterizada por “la excelencia de la producción”.

“Si potenciamos eso, y bajamos el coste de la luz, creo que podremos ir cambiando la mentalidad de quienes optan por irse, y animarles a volver y a empujar hacia delante”, señaló la investigadora.