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Latinoamérica concentra más del 30 por ciento de los homicidios del mundo, según el BM

WUNI News
03/05/2014 4:43 PM
Actualizada: 03/05/2014 5:15 PM

Washington, 5 mar (EFE).- La violencia es la primera causa de preocupación en América Latina y el Caribe, donde se produce el 30 % de todos los homicidios globales, indicó hoy Rodrigo Serrano-Berthet, coordinador de Seguridad Ciudadana del Banco Mundial para la región.

“La incidencia del crimen y la violencia no ha cambiado en décadas recientes, y sigue estando a niveles muy altos, mucho más que en otras regiones”, indicó Serrano-Berthet en un blog del organismo internacional.

El funcionario subrayó que, pese a que la población de América Latina y el Caribe representa cerca del 9 % del total del planeta, registra más del 30 % de los homicidios mundiales.

“Siete de los diez países con las mayores tasas de violencia del mundo se encuentran en Latinoamérica; y de las 50 ciudades con mayores niveles de homicidios, 42 están en la región, incluidas las 16 primeras”, precisó Serrano-Berthet.

De acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud, el país con más homicidios del mundo en 2013 fue Honduras con una tasa de 91 homicidios por 100.000 habitantes, seguido por El Salvador con 69 homicidios, Costa de Marfil con 56 homicidios, Jamaica con 52 homicidios y Venezuela con 45 homicidios por 100.000 habitantes.

Por ciudades, encabezan la lista San Pedro Sula (Honduras), Acapulco (México) y Caracas (Venezuela).

Asimismo, Serrano-Berthet aseguró que incluso “en los países con bajos índices de homicidios, como Argentina o Uruguay, el sentimiento de inseguridad es extremadamente alto, en parte debido a los altos niveles de robo y hurtos, y la violencia asociada con ellos”.

No obstante, destacó que existen “notables” ejemplos de éxito en el combate contra la violencia y citó los casos de Bogotá y Medellín (Colombia), y Sao Paulo y Recife (Brasil,) que muestran la efectividad de un conjunto similar de políticas.

“Una Policía más orientada a los resultados y que usa de manera intensiva la información para la prevención; regulaciones en el control de armas y la venta de alcohol, programas para ofrecer oportunidades a jóvenes y la revitalización de zonas de riesgo a partir de estrategias integrales que involucren a las comunidades”, enumeró.