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Colocan carteles en San Juan en reclamo de una bajada del precio de la luz

WUNI News
03/06/2014 5:51 PM
Actualizada: 03/06/2014 8:22 PM

San Juan, 6 mar (EFEUSA).- Las calles de San Juan amanecieron hoy decoradas con carteles reclamando al Senado de Puerto Rico que impulse de una vez una reforma energética que baje los exorbitantes precios de la luz, que ahogan a la ciudadanía y restan competitividad a la isla.

“Baja la luz ya. Bhatia el pueblo pide alivio”, se leía este jueves los citados carteles, de los que nadie se ha responsabilizado y que se podían encontrar esta mañana en diversas zonas del área metropolitana de la capital.

En ellos se hace referencia al presidente de la Cámara Alta de Puerto Rico, Eduardo Bhatia, del gobernante Partido Popular Democrático (PPD) y que ha presentado un plan para reformar el sistema eléctrico de la isla, monopolizado por una compañía pública, la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

Bhatia ha presentado una decena de proyectos de Ley que incluyen la separación de los negocios de generación y distribución de la energía eléctrica, y la apertura de al menos la primera etapa a otras compañías para fomentar la competencia y con ello la bajada de los precios, lo que ha desatado fuertes críticas.

Algunos de esos proyectos comenzaron a verse hoy en vistas públicas encabezadas por la Comisión senatorial de Asuntos Energéticos y Recursos del Agua, presidida por el senador del PPD Ramón Luis Nieves y donde también se debate cómo afrontar la deuda que acumula la AEE.

El profesor Agustín Irizarry y el líder ambiental Juan Rosario, representantes de los consumidores en la Junta de Gobierno de la AEE, participaron este jueves en las vistas públicas.

“Todos estamos de acuerdo en que hace falta una reforma energética”, sentenció Irizarry, quien destacó la necesidad de revisar la gran cantidad de subsidios que la AEE otorga a decenas de agencias, municipios y empresas privadas que, junto a sus ineficiencias operativas le impiden mantener unas cuentas saneadas, pese a los elevados precios de la energía.

Tanto él como Rosario respaldaron los proyectos de Bhatia en cuanto a la necesidad de reducir el coste que supone la energía eléctrica para el Gobierno central, la Asamblea Legislativa y los ayuntamientos.

Sin embargo, se opusieron a abrir el mercado a la competencia, sin que antes la AEE cumpla con los objetivos establecidos en el Plan de Alivio Energético en un periodo de tres años.

“Yo sí creo en la competencia, en la eficiencia, pero eso presume reglas claras y uniformes y lo otro que presume es riesgo. Es imposible comparar dos actores en la misma industria cuando esos actores tienen tasas contributivas diferentes”, opinó Irizarry.

Además de las propuestas de Bhatia, la Asamblea Legislativa evalúa proyectos energéticos planteados directamente por el gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, y que proponen entre otras iniciativas crear un organismo que supervise a la AEE.

Ambos paquetes de propuestas ambicionan reducir el costo de energía y hacer que la AEE, la cual tiene una deuda acumulada de unos 9.000 millones, tenga una operación rentable.

Según el Gobierno de Puerto Rico, durante el cuatrienio pasado el costo por kilovatio hora pasó de 21 centavos de dólar en 2009 a cerca de 30 centavos en 2012, frente al precio medio de 12,6 centavos de EE.UU.

El objetivo de la Administración de García Padilla es que en dos años se baje a 10 centavos por kilovatio hora, ya sea a través de la AEE o por medio de la llegada al mercado de generación de compañías privadas.

En ese plazo de dos años, el 60 % de la energía producida en Puerto Rico debe provenir de gas natural y energías renovables, además de que el coste por kilovatio hora para el consumidor se sitúe cercano a los 16 o 17 centavos de dólar.

El director ejecutiva de la AEE, Juan Alicea, afirmó recientemente en unas vistas públicas que la agencia estaba preparada para proveerle al menos un 25 % de su electricidad a las Islas Vírgenes estadounidenses.

Explicó que esa energía sería transmitida a través de líneas de transmisión y de fibra óptica que serían extendidas entonces entre Puerto Rico y el resto de las islas caribeñas, tal y como hacen con los pueblos adyacentes de Vieques y Culebra.