Tráfico | T 80° H 76%

Sin categoría

Noticias | Sin categoría

El lujo y el arte brindan por el final de la crisis en la Tefaf

WUNI News
03/14/2014 9:31 PM

Maastricht (Holanda), 14 mar (EFE).- El lujo y el arte brindan hoy en la inauguración de la mayor cita mundial de arte y antigüedades, la Tefaf, tras haber dejado atrás una crisis económica que también ha permitido la vuelta al mercado de obras maestras escondidas durante décadas.

Tefaf celebra que el mercado del arte ha vuelto a recuperar el volumen de ventas anterior a la recesión económica -47.400 millones de euros, unos 65.000 millones de dólares, en 2013-, pero también que las estrecheces han empujado a muchos coleccionistas privados a vender alguno de sus tesoros más preciados.

“Este tipo de crisis tan rápidas, tan agresivas, nos supone en el fondo una oportunidad”, afirma el galerista español Diego López de Aragón, en declaraciones a Efe.

Este es el caso del lienzo “Moulin de la Gallete” del genio del impresionismo Vincent van Gogh, cuyas obras apenas se encuentran en el mercado.

El lienzo podría alcanzar hasta 25 millones de euros (34 millones de dólares), confía un experto que declina dar su nombre, ante la discreción obligatoria impuesta por la galería Dickinson sobre su precio.

No es un capricho aislado. Buena parte de las galerías prefieren no comunicar los precios de sus obras.

A los coleccionista normalmente “no les gusta que nadie sepa lo que están comprando, ni qué colección tienen. Suele ser un tema bastante confidencial y por eso nosotros muchas veces reservamos los precios de venta”, explica López de Aragón.

Pese a que alguna de las piezas de la Tefaf alcanza precios astronómicos, como el tocado Hair & Jewel, considerado el peinado más caro del mundo con un valor de 370 millones de euros (unos 500 millones de dólares), el galerista insiste en que la feria “no es cara”.

“Lo que un cliente compra no es solo una obra, sino la documentación que acredita que esa obra es buena, y ahí es donde está el dinero”, asegura.

En los pasillos de la Tefaf, que lucen el nombre de alguna de las arterias más lujosas del mundo, como los parisinos Campos Elíseos o la Quinta Avenida de Nueva York, cinco galerías españolas han logrado hacerse un hueco y un nombre: López de Aragón, Caylus, Deborah Elvira, Coll&Cortés y Artur Ramon.

“La Tefaf es un escaparate importante, y nosotros aquí representamos el arte tradicional español”, señala a Efe José Antonio de Urbina, propietario de la galería española Caylus.

“Independientemente de que la situación en España sea mala, comercializar arte español fuera del país funciona, y hay mercados emergentes que están muy activos, como Latinoamérica u Oriente, que están presentes en la feria y te vienen a visitar”, asegura.

Los galeristas españoles han descubierto piezas únicas a los más de 73.000 visitantes que se espera que acudan a la Tefaf este año, algunas procedentes del mismísimo fondo del mar.

Este es el caso de las joyas que Deborah Elvira expone en la feria, una colección rescatada de dos galeones españoles hundidos en los siglos XVII y XVII en aguas dominicanas, que incluye piezas espléndidas confeccionadas con perlas.

López de Aragón también oferta una pieza única, un modelo de un Hércules de Giambologna, que los expertos de la Tefaf han certificado como un modelo original tallado por la mano del célebre escultor italiano.

El español ha salido beneficiado de los exigentes controles de calidad que lleva a cabo la feria antes de admitir las piezas en su exposición, un proceso conocido como “vetting” que puede suponer el veto de la obra y su “secuestro” temporal.

“No tiene por qué ser una pieza falsa, sino que no se ha acreditado la documentación que el comité de expertos considera oportuna; entonces se guarda en unos almacenes bajo llave y no se le devuelve al comerciante hasta que termine la feria, con lo que no hay posibilidades de que haya ventas por detrás”, explica López de Aragón.

Los galeristas aprovecharán estas dos semanas para vender, pero también para comprar y profundizar sus contactos, con lo que seguirán recogiendo los frutos de Maastricht el resto del año. Hasta la próxima edición.

“Tienes que trabajar todo el año para la feria”, resume Artur Ramón, quien puede presumir de haber vendido dos de sus obras -dos dibujos de los virtuosos hermanos Pere i Josep Santilari, que parecen fotografías en blanco y negro-, antes incluso de que se cortara la cinta roja de la Tefaf.

“Llegar aquí es como recoger las notas”, bromea.

Por María Tejero Martín.

Etiquetas