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El San Patricio dublinés se viste de rosa en solidaridad con el colectivo gay

WUNI News
03/16/2014 1:06 PM
Actualizada: 03/16/2014 1:30 PM

Dublín, 16 mar (EFE).- Como cada año, Irlanda celebra a su patrón San Patricio tiñiendo de verde el país, incluidos los ríos y hasta la cerveza en los pubs, pero en esta ocasión destacará más que nunca el color rosa en solidaridad con el movimiento gay.

Ambos tonos van a mezclarse durante el tradicional desfile que cada 17 de marzo recorre las calles de Dublín, por las que marcharán, entre otros colectivos minoritarios, el de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (LBGT).

Ello a diferencia de otras populares cabalgatas que se celebran ese día en todo el mundo, como la de Nueva York, cuyos organizadores nunca han permitido desfilar a grupos con símbolos o banderas homosexuales.

Nada nuevo si no fuese porque el alcalde de esa ciudad, el demócrata Bill de Blasio, ha decidido este año, el primero en el cargo, no participar en la marcha en señal de protesta.

Su antecesor, el independiente Michael Bloomberg, no se perdió en doce años de alcaldía un desfile que data de 1762 -anterior incluso a la independencia de Estados Unidos- y que es uno de los momentos más festivos para una ciudad en la que la influencia de la inmigración irlandesa fue muy fuerte durante siglos.

Por San Patricio se recuerda al religioso que trajo el cristianismo a Irlanda y, de paso, expulsó a las serpientes, pero, en especial, se celebra todo lo relacionado con lo irlandés: La música, la literatura, la cerveza Guinness o la cultura del pub.

Por ese motivo, en una jornada en la que todo el mundo quiere ser y se siente un poco irlandés, los organizadores del “Saint Patrick’s Festival” de Dublín quieren dejar claro que la sociedad de este país es ahora más moderna, tolerante y multicultural, explicó a Efe uno de sus portavoces.

Así, mientras en la Quinta Avenida neoyorquina, donde cada año siguen el desfile un millón de personas, predominará el verde, en O’Connell Street, en pleno centro de la capital irlandesa, se verán plumas, coloridos y extravagantes vestidos.

“Es como un corte de mangas a Nueva York”, aseguró a Efe el director de la revista Gay Community News (GCN), Brian Finnegan, quien recuerda que la comunidad gay irlandesa forma parte de esta cabalgata desde 1993, aunque su presencia “se ha reforzado en los dos últimos años”.

“La organización ha pedido específicamente a LGBT su implicación. Quiere que las flotas (de camiones, remolques), su gente, sus símbolos aparezcan en el desfile”, señaló el activista.

“Embellece y enriquece la marcha”, afirmó el miembro de LBGT Eddie McGuinness, exbailarín y coreógrafo que lleva colaborado desde hace años con el “Saint Patrick’s Festival” en busca de dejar atrás algunos convencionalismos.

Mientras en Nueva York todavía predominan las bandas de música y sus “majorettes”, los desfiles de los cuerpos de bomberos y de policía o los de las “antiguas órdenes de Hibernia” (de marcado carácter religioso), en la vieja Irlanda las cosas han cambiado.

Desde la década de los 90, el desfile dublinés, que atrae a casi medio millón de personas a la ciudad, ha adoptado un estilo más carnavalesco, casi mediterráneo, donde se dan cita elementos mitológicos, burlescos o célticos y se rinden tributos al fuego, el agua o la tierra como si se trataran de ritos paganos.

“Es un reflejo de la nueva sociedad irlandesa. En Nueva York se ha prohibido realmente que desfilen los gais porque a muchas otras minorías sí se les deja que marchen con banderas, con emblemas que dicen quiénes son. A LGBT no se le permite que diga quién es”, lamenta Finnegan.

En su opinión, es triste que figuras como De Blasio lo aprovechen para “su agenda política”, pues “lo fácil”, dice, es boicotear y no tomar medidas específicas sobre una cuestión que también ha salpicado al primer ministro irlandés, el conservador Enda Kenny, quien ha decido participar en el desfile neoyorquino.

“La realidad es que aquí tenemos un San Patricio que de verdad abraza y promueve la diversidad. Por un día, la gente quiere ser irlandesa, así que ¿Por qué no vamos a dar ejemplo y liderar el camino?”, se pregunta McGuinness.

Las festividades de San Patricio “siempre han sido un poco gais”, bromea el activista parafraseando la ya famosa campaña lanzada por el Instituto Canadiense de Diversidad e Inclusión durante los pasados Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi para protestar por la política contra los homosexuales del Gobierno ruso.

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