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Contracción del mercado de carbono plantea un reto a Latinoamérica

WUNI News
04/09/2014 11:10 PM

Panamá, 9 abr (EFE).- La contracción internacional del mercado de carbono plantea a Latinoamérica el reto de reducir sus emisiones contaminantes y crear un mercado regional del dióxido de carbono, dijeron hoy en expertos en un foro sobre el tema en Panamá.

Especialistas de México, Chile y Costa Rica señalaron en el panel, organizado por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) de Panamá, que el mercado global del carbono se ha contraído porque el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), en que se origina, no es vinculante con el compromiso de reducir las emisiones.

Destacaron que esto, sumado al impase que se ha creado por el alargue de las negociaciones para que los países industrializados se comprometan a reducir las emisiones de carbono, ha causado que haya una gran oferta de bonos, cayendo su precio.

El negocio de los créditos de carbono es un mecanismo económico que tiene su origen en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y consiste en el intercambio de permisos de emisión entre países desarrollados y otros en vías de desarrollo para reducir las emisiones de gases contaminantes que contribuyen al calentamiento global.

Bajo el modelo del Mecanismo de Desarrollo Limpio, una de las estrategias impulsadas bajo el Protocolo de Kioto, proyectos de países en desarrollo que reduzcan o neutralicen emisiones de dióxido de carbono ganan “créditos” negociables en mercados financieros.

Lejos de pensar que la situación sea perjudicial para la región, los expertos consideran que es el momento para que América Latina se replantee sus esquemas en esta materia.

“Ahora lo que nos toca a nosotros es hacer nuestros propios esquemas para poder reducir emisiones localmente, con empresas locales y con mercados propios de bonos de carbono”, dijo a Efe Eduardo Piquera, de la Plataforma Mexicana de Carbono

Lo que ocurre, según Piquera, es que el mercado internacional de bonos de carbono se está cayendo porque los compradores no llegaron a un acuerdo posterior a 2012, que fue cuando terminó el Protocolo de Kioto.

Piquera añadió que lo que se impone es “regionalizar” los mercados de carbono, un “mercado nacional entre proyectos nacionales que vendan bonos de carbono y compradores nacionales que tienen que reducir sus emisiones”.

Sin embargo, Piquera advirtió que las realidades entre los países de América Latina son “muy diferentes”, unos que son productores de energía y muy intensivos en las emisiones de carbono y otros con una gran cobertura boscosa importante.

En este sentido, el experto mexicano dijo que tomará tiempo llegar a un esquema regional o semiregional, pero que existe al menos la posibilidad de una integración de algunos mercados en América Latina, como “México y Centroamérica”.

Aún así, resaltó, “no tenemos forma de ir para atrás en la lucha contra el cambio climático pues a pesar de que a nivel internacional el precio está muy deprimido, los mercados de carbono han demostrado ser un mecanismo efectivo para reducir emisiones”.

En el mercado europeo, cada tonelada de reducción de CO2 se vende a entre 6 y 21 dólares.

Carlos Berner, gerente de la Bolsa de Clima de Santiago de Chile, dijo que no comparte la idea de que el mercado de carbono no esté funcionando, sino que tal vez “superficialmente” no se ve el movimiento.

Lo que sí es cierto, afirmó, es que “no hemos sido capaces como mundo de ponernos de acuerdo y tener acuerdos vinculantes, porque es muy difícil construir un acuerdo entre 200 países que tienen áreas de interés común pero también divergentes”.

Destacó que lo que se necesita para relanzar este mercado a nivel regional es buscar sinergias y todos los tipos de jugadores que se requieren, ya que todo lo demás es circunstancial como la caída del precio del carbono por la caída del producto interno bruto (PIB) o el exceso de permisos.

Berner señaló que en su país hay un “potencial altísimo” de reducción de emisiones, pero que falta todavía crear lo que dijo son “casos de negocios” que despierten el interés del sector público como del privado.