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El Constitucional turco anula en parte la polémica ley del control judicial

WUNI News
04/11/2014 8:10 AM
Actualizada: 04/11/2014 7:21 AM

Ankara, 11 abr (EFE).- El Tribunal Constitucional de Turquía anuló hoy partes de la controvertida ley de control del sistema judicial del país eurasiático y exigió revisar el aumento de competencias del ministro de Justicia, informa el diario Hurriyet en su versión digital.

La polémica ley sobre el Consejo Supremo de Jueces y Fiscales de Turquía (HSYK) había sido adoptada como reacción al gran escándalo de corrupción y sobornos que salpicó círculos cercanos al Gobierno islamista turco del primer ministro Recep Tayyip Erdogan.

La reforma autorizaba al Gobierno a reestructurar la composición del HSYK y le confería un elevado control sobre su funcionamiento.

En su decisión, que es en respuesta a una apelación del principal partido de la oposición, el CHP laico y socialdemócrata, la Corte anula aquellos artículos de la ley que se refieren a las nuevas competencias del ministro de Justicia, explica Hurriyet.

El diario señala que el anuncio del Constitucional “abre el camino hacia ciertas incertidumbres”, ya que varios miembros del HSYK fueron despedidos en su momento tras la entrada en vigor de la nueva ley en febrero pasado.

Una de las nuevas competencias del ministro de Justicia, Bekir Bozdag, era precisamente la de nombrar nuevos miembros del Consejo.

Ante esta situación, el CHP pidió hoy en una primera reacción que los nuevos miembros del HSYK dimitan por razones éticas tras la decisión del Constitucional.

Por su parte, la Unión de Abogados de Turquía (TBB) se mostró satisfecha con el anuncio aunque no sorprendida.

“La decisión del Tribunal Constitucional aclara el camino de Turquía. Dice que no puede haber una ley que se contradiga con la independencia y neutralidad de los jueves y los fiscales”, señaló Metin Feyzioglu, presidente de la TBB, citado por Hurriyet.

La polémica ley fue aprobada por el Parlamento el 15 de febrero pasado tras un intenso debate que incluso terminó a golpes entre diputados oficialistas y opositores.

Diez días más tarde, el presidente de Turquía, Abdullah Gül, dio el visto bueno a la ley, aunque constató que 15 puntos de la ley iban en contra de la Constitución turca.

La Comisión de Venecia, un órgano consultor en cuestiones constitucionales del Consejo de Europa, del que Turquía forma parte, ya adelantó entonces que la ley iba a ser anulada.

La controvertida ley había tensado las relaciones entre Turquía y la Comisión Europea, que llegó a mandar una carta a Ankara pidiendo al Gobierno suspender la legislación.

Por ahora, no ha habido reacción del Ejecutivo turco sobre la decisión del Constitucional.