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Una muestra de recortables en la Tate Modern analiza la última etapa de Matisse

WUNI News
04/14/2014 11:31 AM

Londres, 14 abr (EFE).- Una muestra de 130 recortables en vivos colores en la Tate Modern de Londres analiza la técnica desarrollada por el artista francés Henri Matisse en su último capítulo creativo, cuando la falta de movilidad le hizo recurrir a las tijeras.

La exposición “Henri Matisse: Recortables”, presentada hoy y que abrirá sus puertas del 17 de abril al 7 de septiembre, se centra en los trabajos hechos por el pintor, dibujante y escultor entre 1937 y 1954, cuando la salud le abandonaba.

Al comenzar a perder movilidad y fuerza, tras cumplir 70 años, Henri-Émile-Benoit Matisse (1869-1954) recurrió a las tijeras -como se aprecia en un vídeo al comienzo de la exhibición- para recortar papeles pintados con los que elaboraba maquetas por encargo.

Con esos recortables, el artista francés destacaba formas esculturales en las que abunda el color, con el que recreaba la superficie del agua o vegetaciones exuberantes, frecuentemente en obras de grandes dimensiones.

Pasado un tiempo, el recortable terminaría dando paso a un nuevo concepto creativo, independiente, para Matisse y a imponerse a la pintura.

En esta deslumbrante exposición se exhiben juntas por primera vez algunas de las obras que el francés concibió con esa técnica, al tiempo que otras composiciones, como los cuatro “Desnudos Azules”, creados en 1952 durante uno de los momentos más prolíficos de la carrera de Matisse, nunca antes expuestos en el Reino Unido.

Esas composiciones, en las que se aprecia una silueta femenina sentada de color azul frente a un fondo blanco, que va variando su pose ligeramente de una a otra obra, ilustran el renovado interés del pintor en la figura de la mujer, a la que frecuentemente retrató a lo largo de su vida.

“Todas las obras de esta exposición están basados en los recuerdos de Matisse de composiciones anteriores y hay en ellos una sensación de recapitulación y de llegar a la auténtica esencia de su trabajo”, indicó hoy Nicholas Serota, el director de la Tate, en la presentación a los medios de comunicación.

Algunos de los recortables que Matisse realizó entre los años 1943 y 1947 fueron recogidos en un libro titulado “Jazz”, que agrupaba cientos de grabados junto con un texto escrito a mano por el artista.

La Tate exhibe varias maquetas que, junto con el libro, se muestran al público fuera de Francia por primera vez.

Esas veinte maquetas hechas para “Jazz” fueron un encargo del publicista de arte Tériade, que le invitó a involucrarse en ese proyecto en 1940, si bien “le llevó dos o tres años decidir cómo lo iba a ejecutar”, recordó hoy Serota, que ha comisariado la exposición.

“Comenzó a trabajar en ello en 1943, un momento en el que se había alejado de París, había tenido una operación en 1941 y vivía en Niza”, apuntó el director del museo de arte contemporáneo.

Serota rememoró además unas palabras que solía decir el propio Matisse: “Un artista nunca debería ser un prisionero de sí mismo, prisionero del estilo, prisionero de una reputación o prisionero del éxito. Se trata de la libertad”.

Para Matisse, “esta técnica (de los recortes) suponía una manera de liberarse de las restricciones que le imponía la pintura”, agregó.

Las enormes “El Caracol” (1953), “Memoria de Oceanía” (1953) y “Gran Composición con Máscaras” (1953), que se concibieron en un principio como una única obra, se han expuesto juntas por primera vez en más de cincuenta años.

Conocido sobre todo por su genial uso del color y su original empleo del dibujo, Henri Matisse destacó como dibujante, grabador y escultor y, junto con el español Pablo Picasso, es uno de los grandes artistas del siglo XX.

Durante su prolífica carrera, el artista francés supo combinar en su trabajo la influencia de maestros como Van Gogh o Gauguin con influjos procedentes del arte africano, cerámicas persas o las telas moriscas.