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Casi un 10 % de conductores de autobuses de San Juan no tiene tarea asignada

WUNI News
04/22/2014 3:41 PM
Actualizada: 04/22/2014 7:08 PM

San Juan, 22 abr (EFEUSA).- Casi el 10 % de los conductores de autobuses urbanos del área metropolitana de San Juan no tiene vehículo asignado y la mayoría deja pasar las horas cada día sin hacer nada, una situación que la empresa achaca a un asfixiante convenio negociado hace años que lastra su productividad.

“La consecuencia de un convenio negociado hace años en un contexto económico muy diferente al actual es una empresa estatal poco flexible, con unos costes laborales que merman su productividad”, explicó hoy a Efe el presidente de la Autoridad Metropolitana de Autobuses (AMA), Alberto Figueroa.

La AMA cuenta con una plantilla de 387 conductores para líneas regulares -a los que hay que sumar 79 más destinados a servicios para población con discapacidades-, de los que 37 no tienen asignado vehículo alguno, por lo que no pueden realizar su trabajo y el convenio no permite que sean asignados a otras tareas que no sean las de chófer.

Por ello, cada día acuden a su lugar de trabajo y se meten en una sala, a esperar a que se les asigne algún vehículo, según explicó Figueroa, que detalló que el salario medio de estos empleados, una vez sumados todos los pluses, ronda los 50.000 dólares.

Según explicó, en ocasiones se puede recolocar a alguno de ello para que sustituya a algún compañero que está enfermo o de vacaciones, pero por lo general una media de 20 chóferes termina su jornada laboral sin haber trabajado un minuto.

“El problema es que estas personas no pueden realizar otras tareas; lo impide el convenio”, asegura el directivo, consciente de que esa falta de flexibilidad que recluye a los conductores a pasar ocho horas en una sala no contribuye a la productividad de una empresa en la que más de cuarenta millones de dólares se dedican a cubrir nóminas y beneficios del convenio.

La huelga de conductores de la AMA del pasado febrero, en protesta por cambios en los horarios y rutas que dejó sin transporte público a cerca de 30.000 usuarios, desveló a la opinión pública la existencia de un convenio que, por ejemplo, establece el pago, se trabaje o no, de un bono equivalente al salario de un día por el Día de la Madre.

El convenio permite también a los empleados de la compañía ausentarse hasta cinco días consecutivos sin necesidad de aportar justificación alguna a sus superiores.

Con un presupuesto de cerca de 70 millones de dólares para el presente año fiscal -del 1 de julio al 30 de junio- y con ingresos de poco más de 5 millones durante los últimos ejercicios, la AMA gasta catorce veces más de lo que ingresa y, aún así, ofrece un servicio muy criticado por los usuarios.

Ante las dificultades fiscales que atraviesa el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, la compañía negocia desde julio de 2013 con los sindicatos la modificación del convenio.

“Es un convenio sin sentido práctico y que no incentiva al trabajador”, defiende Figueroa, que asegura desconocer, por ejemplo, el porqué del pago del Día de la Madre -se trabaje o no ese día- a todos los empleados de la empresa.

El que un trabajador pueda ausentarse hasta cinco días seguidos sin tener que presentar justificación alguna a sus superiores es otro de los derechos ganados en su día que en su opinión no favorecen la marcha de la compañía.

El directivo subrayó que las peculiares condiciones del convenio colectivo se ven acompañadas por un servicio que de promedio supone la espera de media hora para los usuarios de las más de treinta rutas existentes.

“Hay algunas rutas en las que las esperas se elevan hasta una hora de media”, reconoce Figueroa, tras señalar que ante esa situación se ha impuesto “el reto de salir adelante y buscar alternativas”.

Entre las opciones que propone destaca dar entrada para complementar el servicio de la AMA a “porteadores públicos”, un sistema de transporte tradicional en la isla que consiste en furgonetas de particulares con autorización para cubrir determinadas líneas.

“Se trata de una solución a corto plazo”, apuntó, tras matizar que el próximo paso es saber cuál será el presupuesto de la AMA en el próximo año fiscal (a partir de julio), que debido a los recortes necesarios para cuadrar las cuentas públicas podría verse reducido.

El intento de Figueroa por reducir costes y redistribuir turnos para ganar eficiencia fue la causa de la huelga del pasado febrero.