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Israel cancela la reunión con la ANP a seis días del fin del plazo negociador

WUNI News
04/23/2014 2:42 PM
Actualizada: 04/23/2014 3:30 PM

Jerusalén, 23 abr (EFE).- Israel interpretó hoy el acuerdo para la reconciliación palestina como el fin del proceso de paz abierto con la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y canceló la reunión que tenían previsto celebrar esta noche los negociadores con sus colegas palestinos a seis días de que expire el plazo de negociación.

A falta de un anuncio oficial, las palabras del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, suenan a sentencia de muerte para un proceso que arrancó el pasado verano con reticencias por ambas partes y que ahora se hallaba al borde del colapso.

“Dije esta mañana que Abu Mazen (Mahmud Abás) debía elegir entre la paz con Israel o el acuerdo con Hamás, una organización terrorista asesina que exhorta a la destrucción de Israel”, afirmó en un comunicado de su oficina en el que también anunció la cancelación del encuentro.

En el mismo, Netanyahu argumentó que Hamás está considerado por Estados Unidos y la Unión Europea (UE) como una organización terrorista y que Abás no puede negociar con las dos partes a la vez.

“Mientras aún había contactos para prolongar las negociaciones de paz, Abu Mazen ha elegido a Hamás en lugar de la paz (con Israel). Quien elige a Hamás no quiere la paz”, subrayó.

El Gobierno israelí ha acogido con indignación el histórico acuerdo de reconciliación entre los movimientos Al Fatah y Hamás, que incluye la formación de un Gobierno de transición en cinco semanas y elecciones en el plazo de seis meses.

Un acuerdo que la población de Gaza -cercada por el Ejército israelí desde 2007- ha festejado en las calles, a pesar de que en las dos ocasiones anteriores anuncios similares no llegaron a concretarse.

Ambos movimientos estaban enfrentados desde que en 2007 Hamás se alzara en armas contra la autoridad de Abás y tomara por la fuerza la Franja, que los islamistas gobiernan desde entonces.

En el último año las dos partes habían dado tímidos pasos para la reconciliación, pero las negociaciones que la ANP celebraba al mismo tiempo con Israel, presionados por Washington, hacían imposible la firma.

“No se puede hacer la paz con Israel y a la vez con Hamás”, dijo esta tarde el titular de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman.

Para el jefe de la diplomacia israelí, “la firma del acuerdo de unidad nacional entre Al Fatah y Hamás es firmar el fin de las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos”, aunque no está en su mano la decisión sino en las del primer ministro y su Consejo de Ministros, donde los nacionalistas son mayoría.

El ministro de Economía y líder del partido nacionalista Hogar Judío, Nafatlí Bennett, consideró que con este acuerdo “la ANP se ha convertido en la organización terrorista más grande del mundo”.

“Se ha abierto una nueva era política en Oriente Medio. Tal y como EEUU no habla con Al Qaeda, Israel debe aclarar que no habla con asesinos”, declaró el que es hoy el defensor más emblemático del movimiento colonizador judío en Cisjordania y el dirigente israelí más crítico con las negociaciones de paz.

También el viceministro de Exteriores, Zeev Elkin, se sumó a las críticas y argumentó que “la formación de un gobierno de unidad nacional entre Abu Mazen y Hamás demuestra nuevamente la uniformidad de intereses entre los terroristas de Hamás y los dirigentes de Al Fatah: la destrucción del Estado judío”.

“No me sorprende nada que quien paga los sueldos de terroristas encuentre su lugar natural junto a Hamás”, abundó.

Mucho más moderada, la negociadora jefa israelí, Tizpi Livni, declaró que “el acuerdo es un desarrollo problemático que perjudica a las negociaciones”, que obligan a Israel a “analizar su significado y reconsiderar su pasos”.

Tan sólo desde la oposición han culpado a Netanyahu del fracaso del diálogo con los palestinos.

El líder del Partido Laborista, Itzjak Herzog, cree que el acuerdo entre Al Fatah y Hamás es producto “de la falta de iniciativa diplomática” por parte del primer ministro, en tanto que el opositor partido pacifista Meretz está convencido de que “Netanyahu ha empujado a Abu Mazen a los brazos de Hamás”.

“Ahora le exige (a Abás) que elija entre Israel o Hamás. Es una demanda ilógica contraria a los intereses de Israel” apuntó su máxima dirigente, Zehava Galon.

Por Elías L. Benarroch