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Correa asegura que “por ahora en 2017 yo me retiro”

WUNI News
04/25/2014 2:38 PM
Actualizada: 04/25/2014 3:51 PM

Madrid, 25 abr (EFE).- “Por ahora es que en 2017 yo me retiro”, afirmó hoy en una entrevista con Efe el presidente de Ecuador, Rafael Correa, pero matizó que aunque su decisión personal está tomada, también tiene “la inmensa responsabilidad de garantizar este proyecto político”.

El presidente ecuatoriano concluyó hoy una visita a España, en la que se entrevistó con las autoridades, recibió una doctorado “honoris causa” en la Universidad de Barcelona por su política de fomento a la educación y lucha contra la desigualdad, y se reunió con emigrantes que salieron del país a raíz de la grave crisis financiera de 1999.

P.- En sus reuniones con el Rey y con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha pedido intermediación con la UE para flexibilizar la política de visados hacia su país. ¿Cómo están las relaciones bilaterales?

R.- El objetivo del viaje a España era aceptar la gentileza de la Universidad de Barcelona de otorgarme el doctorado “honoris causa”.

También siempre ha habido una deferencia enorme por parte de su majestad el rey Juan Carlos, el presidente Rajoy y también del ex presidente (José Luis Rodríguez) Zapatero cada vez que se enteran de que llegamos a España.

Con Rajoy, conversamos de varios tópicos, uno de ellos un poco incómodo para nosotros, porque teniendo en cuenta que Ecuador en estos momentos esta atravesando un gran momento económico, político y social.. y con paz social… y que a los ecuatorianos se les siga exigiendo la visa para viajar a la UE (requisito que se va a eliminar para los ciudadanos de Colombia y Perú).

(Rajoy) va a presentar esta inquietud a la UE y también hablamos sobre el acuerdo comercial con la UE.

Las relaciones pasan por un extraordinario momento con España.

P.- Ecuador encadena años de crecimiento y se abren nuevas oportunidades por las que retornan miles de emigrantes, que también atraen a españoles ¿En qué sectores son más demandados?.

R.- Ecuador es un país de renta media y Naciones Unidas nos ha subido la categoría de nivel de desarrollo humano medio a alto. Estamos avanzando.

En este momento de desarrollo, Ecuador no necesidad caridad, necesita oportunidades.

No se necesita la cooperación de antes, euros para construir una escuelita. Eso lo podemos hacer nosotros con nuestros recursos. Lo que necesitamos es el apoyo de países amigos, como España, y hemos obtenido apertura, como siempre.

Necesitamos ayuda para crear talento humano, ciencia, tecnología. Para ello, hemos firmado acuerdos con cuatro universidades españolas e institutos de investigación. Son bienvenidos académicos y científicos españoles.

Están viniendo miles de españoles a Ecuador y siempre son bienvenidos. Estamos muy agradecidos con lo que hicieron con nuestros emigrantes.

El rector de la Universidad de tecnologías experimentales es un catalán y el gerente del hospital que mas pacientes atiende a nivel del país es español y lo esta haciendo muy bien, así que es una ayuda para nosotros. España tiene mucho talento humano que necesitamos para saltar etapas en el desarrollo de Ecuador y creo que también en algo ayudamos a paliar la crisis en España. Mucha gente en el paro que puede tener oportunidades en Ecuador.

Entendemos que la mejora de la educación pasa por mejores docentes y aquí si que no podemos caer en falsos nacionalismos.

P.- Ha dicho que salir de la crisis es una cuestión política. ¿A qué recetas se refiere?.

R.- Salir de la crisis es una cuestión política, de relación de poderes. El asunto no es técnico, es político.

Una vez que se toma la decisión política, ahí viene la parte técnica, pero se nos quiere hacer creer que la decisión no es política y el asunto es solamente técnico.

Se está manteniendo el “status quo” y la supremacía del capital sobre todo el capital financiero, sobre los seres humanos.

Todo lo que se está haciendo para superar la crisis en Europa es en función de ese capital financiero. Y temo que, con eso, Europa va a demorar más en superar la crisis y el coste de esa crisis no va a caer sobre el capital sino sobre los ciudadanos.

Y eso es aplicable a América Latina. La superación de las crisis y el desarrollo, en general, es básicamente, no exclusivamente, un problema político.

Cuando Cristóbal Colón llegó a América si hubiera habido un economista en las carabelas, hubiera dicho que América Latina se iba a desarrollar más rápido que América del Norte, porque teníamos civilizaciones bastante estructuradas que manejaban adecuada tecnología, recursos naturales iguales o mayores que América de Norte y ocurrió lo contrario.

El primer paso para el desarrollo en América Latina es superar la pobreza y la inequidad. Tenemos los recursos necesarios para eliminar la pobreza en América Latina, si la riqueza estuviera mejor distribuida.

Lo primero es cambiar la relaciones de poder, que pase de las minorías a las grandes mayorías. También con el apoyo de la ciencia, tecnología, innovación y para eso se necesita talento humano.

En la crisis europea hay una crisis de coordinación. Si España tuviera un problema para hacer casas sería un problema estructural, pero si resulta que hay casas y hay gente sin casa, es un problema de coordinación de política económica.

Pero con política económica usted elige quien gana y quien pierde para superar una crisis. Creo que a nivel europeo se está eligiendo proteger al capital extranjero, no a los ciudadanos.

P.- ¿Cómo está la relación con Estados Unidos y en que situación está el caso del exceso de militares estadounidenses en la embajada en Quito?.

R.- Sí, lamentablemente las relaciones bilaterales pasan por fricciones, no tenemos por qué ocultarlo. Por eso nos quieren hacer pasar a veces con mucha mala fe como antinorteamericanos. Eso es absurdo, yo he vivido en Estados Unidos, tengo dos títulos académicos, admiro mucho a ese país, pero siempre vamos a denunciar las políticas que nos perjudiquen, que van contra el derecho internacional, vengan de donde vengan. Y lamentablemente eso sucede en el caso de EE.UU.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, financiada por Washington, tiene sede en Washington, pero no han ratificado la convención sobre la que se sustenta la Comisión. Es decir, pagan para controlar a los latinoamericanos. Eso sólo tiene un nombre: neocolonialismo. Y en el siglo XXI no puede ser tolerado.

Seguiremos denunciando esas inconsistencias y dobles estándares, más aún cuando tratan de impedir los cambios en Ecuador y desprestigiar al país.

Sobre la presencia (alta) de militares estadounidenses, son cosas que parecen normales, pero son escandalosas. Y como nosotros lo denunciamos somos antinorteamericanos. ¡Qué pena!. Eso tensa las relaciones pero vamos a hacer respetar la soberanía del país y no aceptamos neocolonialismo.

P.- La CIDHH ha denunciado falta de independencia judicial en Ecuador y también abusos contra la libertad de expresión.

R.- Es burocracia internacional financiada y con sede en Washington. No son opiniones vinculantes. Uno está obligado a cumplir lo que firma en el derecho internacional. Ecuador se ha comprometido a defender los derechos humanos, pero esta gente quiere que aguantemos sus novelerías.

Nos pusieron una demanda penal, acusándome de crímenes de lesa humanidad, una serie de mentiras. Fui investigado nueve meses. Tuvimos que pedir una certificación internacional de que no había habido delitos. Se desechó la demanda.

Es un delito la denuncia falsa y la simulación de delito, como en España. Se los juzga en un juicio abierto que duró dos años. Fueron condenados a 18 meses de prisión. La Comisión Interamericana pide medidas cautelares y argumenta que acusar de genocidio al presidente forma parte de la libertad de expresión.

De ahí vienen todos esos cuentos que no se respeta la libertad de expresión y no hay independencia judicial.

Yo he vivido en Europa y en EEUU. Sé lo que es la libertad de prensa y no tiene nada que ver con la prensa latinoamericana. Creen que porque son medios privados pueden publicar lo que quieran. Eso se llama censura previa, manipulación, creen que pueden mentir.

La ley da derecho de réplica, les obliga a rectificar, pero no lo pueden aceptar porque estaban acostumbrados a la impunidad.

P. ¿Ha decidido ser de nuevo candidato en 2017? ¿Si así fuera, tendrían que modificar la Constitución o hacer un referéndum?

R.- En principio he decidido no ser de nuevo candidato. Para serlo tendría que haber una reforma constitucional que se está discutiendo, pero independientemente de lo que se acuerde mi decisión es aparte.

Lo que sí nos molesta un poquito es que nos quieran condicionar. Por ahora es que en 2017 yo me retiro.

Es una enmienda. Hay dos clases de reforma constitucional; la enmienda, que puede ser por dos tercios de la Asamblea y reforma propiamente, que requeriría un referéndum.

Mi decisión personal está tomada, pero también tengo una inmensa responsabilidad de garantizar este proyecto político.

Está claro que hay una contraofensiva conservadora en América Latina. Al principio de este siglo, con (Hugo) Chávez, empezaron unos gobiernos progresistas y EEUU no sabía qué hacer, la derecha estaba destrozada, pero ya se han articulado, ya hay cohesión. Tratan de posicionar sus mentiras. Todo puede ser revertido en América Latina.

P.- ¿Cómo ve la crisis política en Venezuela?

R.- Hace falta más diálogo y con los sectores democráticos es posible. De hecho se ha logrado sentar a la mesa de negociación. Pero que nadie se engañe, hay grupos violentos que querían desestabilizar al gobierno legítimamente electo.

La estrategia de convocar a marchas por un motivo legítimo ya la conocemos. Va gente de buena voluntad, pero siempre hay quien quiere provocar violencia e incidentes hasta que un policía pierde la cabeza y nos llaman represores.

En Venezuela la mitad de los muertos vienen de los que protestan, no del gobierno. Quizá también ha habido exceso de la fuerza pública, pero usted cómo controla a decenas de miles de policías provocados día y noche, permanentemente. Llevan tres meses las protestas en Venezuela, hay que estar muy atentos. Por supuesto nosotros siempre vamos a privilegiar una salida pacífica hasta un punto inclaudicable: se debe respetar el gobierno legítimamente electo, se debe respetar la democracia en Venezuela.

P.- ¿Cree que el gobierno venezolano está manejando bien la situación?

R.- Nos conocemos de memoria esa estrategia. Lo que me paso hace unos días en Barcelona. Había unas 3.000 personas, se infiltró un tipo y empezó a gritar y a interrumpir el discurso del presidente. ¿Qué es lo que tiene que hacer, callarse el presidente? No, lo tiene que sacar la fuerza pública. Ah, entonces represión a la libertad de expresión, gobierno represor. Hay cosas que provocan y tratan de generar incidentes y son ineludibles. Usted no va a salir sin costo de aquello. Si usted tiene 20.000 personas marchando contra el Palacio de Gobierno ¿qué es lo que tiene que hacer? ¿dejar que se tomen el palacio de gobierno o impedir que avancen?. Eso es lo que buscan, ponernos ante hechos ineludibles para desgastar.

¿Qué haría aquí el Gobierno español si 20.000 personas marchan al Palacio de la Moncloa? ¿ustedes le ponen rosas en el camino? ¿qué se hace?. … Ponen a los gobiernos ante hechos ineludibles para después poder magnificar las cosas y desgastar a esos gobiernos.

P.- ¿Se está aprovechando la expansión en América Latina para hacer políticas que necesitaba la región? Y sobre los foros regionales en América Latina, ¿está Ecuador interesado en la Alianza del Pacífico?.

R.- Por supuesto, nosotros hemos utilizado ingresos, egresos y eso ha liberado muchos recursos que antes se iban para hasta pagar por adelantado deuda, etc. Pero cuidado, hay que mirar si es correcto pagar deuda. Los contratos petroleros, eran terribles. Ahora la mayor parte de esos recursos quedan para el país. Negociamos los contratos. Se ha triplicado la recaudación de impuestos. Eso nos ha permitido generar, liberar una cantidad de recursos para infraestructuras, salud, educación, energía, puertos, aeropuertos, seguridad ciudadana, etc. y el pueblo está teniendo un inmenso cambio en ese sentido.

En cuanto a los foros regionales, las teorías (o las políticas) que fracasaron en el pasado, las reetiquetan, les ponen una etiqueta nueva y las presentan como modernidad. Eso es simple neoliberalismo.

La Alianza del Pacífico es un mercado común. Primero, no compartimos esa visión y segundo, incluso si la compartiéramos, hay que tener mucho cuidado porque Ecuador no tiene moneda nacional. Son los principales problemas para negociar también con la UE. Colombia y Perú tienen monedas nacionales, ellos pueden ceder muchas cosas, pero si ven que se está importando mucho de España le deprecian la moneda nacional y se acabó la importación. Pero nosotros no podemos hacer eso.

Y sobre los foros que se están creando, Latinoamérica ha cambiado profundamente. Los latinoamericanos no estamos dispuestos a ser patio trasero de nadie. La OEA ha sido históricamente tomada por los Estados Unidos y Canadá. Es claro que América Latina necesita algo propio (…) algo cercano a nuestra realidad y a nuestros intereses y por eso se han creado foros alternativos como la Comunidad de Estados Latinoamericanos, en la cual hemos puesto muchísima esperanza.

P.- Pero el foro latinoamericano por ahora es más de diálogo político, no hay uno de verdad comercial.

R.- Es que eso es Unasur. CELAC es básicamente un foro político, como es la ONU. Pero para esa integración integral, con capacidad operativa, de gestión, vinculante, coordinar políticas, de defensa, laborales… eso es Unasur. Y se está avanzando. Es verdad, se ha desacelerado el proceso un poquito en los últimos meses y años, porque hemos tenido mala suerte. Falleció Nestor Kircher, siendo secretario general de Unasur. Falleció Hugo Chávez, uno de los principales impulsores, y al actual secretario, el venezolano Alí Rodríguez, está gravemente enfermo.

Pero antes de esos problemas puntuales, Unasur avanzó en dos o tres años lo que la Unión Europea en diez al inicio.

Debemos retomar el buen ritmo. De hecho, Mercosur y la Comunidad Andina deben converger hacia Unasur. Tomará un poco de tiempo pero deberían converger.

P.- ¿Cómo están los avances sociales en Ecuador?

R.- Los logros son tan impresionantes que ya se conocen como el milagro ecuatoriano. Nosotros hemos ganado diez elecciones consecutivas, tenemos un apoyo popular de cerca del 80 por ciento después de siete años en el poder. Y esto se debe a los impresionantes cambios que ha tenido el país.

Es una de las democracias más estables de la región, de las bases sociales más importantes. (…) Somos el país que más reduce la desigualdad en América Latina. Eso son palabras mayores en la región más desigual del mundo.

De acuerdo al índice de la ONU, somos de los tres países entre 186 en el período 2007-2012 que más subió en el ránking de desarrollo humano y el que más puestos ha escalado en el índice de competitividad.

Pero lo principal es que encontramos un país desmoralizado, destrozado. Después de la crisis de 1999, cuando salieron millones de ecuatorianos, y muchos vinieron a España, Ecuador era ejemplo de todo lo malo.

Daba hasta vergüenza decir soy ecuatoriano, pero se ha recuperado la esperanza, se ve otra actitud, la autoestima y el orgullo nacional muy en alto y eso es fundamental para salir adelante.