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The Guardian reivindica el derecho ciudadano a saber qué hacen los Gobiernos

WUNI News
05/03/2014 10:24 AM
Actualizada: 05/03/2014 9:31 AM

Valencia, 3 may (EFE).- El redactor jefe de Internacional del diario británico The Guardian, Martin Hodgson, ha reivindicado hoy el derecho de los ciudadanos a “saber lo que hacen” los Gobiernos, a los que cree en la obligación de “ser transparentes y dar cuenta” de sus acciones a los que los votan e impulsan.

Así lo ha manifestado Hodgson en un acto en el que ha recibido en nombre de su periódico el premio el premio Llibertat d’Expressió 2014, concedido por la Unió de Periodistes Valencians “por haberse enfrentado a las presiones del Gobierno británico tras revelar el caso de espionaje global por parte de los Estados Unidos”.

En la entrega del galardón, que coincide con en el Día Mundial de la Libertad de Prensa, el periodista ha afirmado que su publicación, propiedad de Guardian Media Group, y sus trabajadores han sufrido “todo tipo de ataques y presiones” por haber hecho públicos, en 2013, los conocidos como ‘Papeles de Snowden’.

También ha recordado que, hace unos meses, dos miembros de la agencia de inteligencia británica obligaron al diario a destruir los documentos que habían servido para revelar las prácticas de espionaje a jefes de Estado de la Unión Europea y a millones de ciudadanos del mundo.

Hodgson ha aplaudido que “siempre” haya “quien se arriesga por contar la verdad”, al tiempo que ha abogado por que los profesionales de los medios de comunicación hallen el “equilibrio entre el interés público y la cautela” y practiquen un “trabajo responsable”.

Expresándose tanto en inglés como en español, el periodista ha reconocido que el trabajo sobre los ‘Papeles de Snowden’ llevado a cabo por su rotativo “no fue fácil” y que implicó no sólo a redactores sino también a “abogados, economistas y numerosos profesionales” que trabajaron “desde todas las partes del mundo”.

“Durante el trabajo, sufrimos una campaña de presión concertada contra The Guardian, pero la historia era de extrema importancia y decidimos publicarla”, ha dicho, y ha añadido que “cuando todo salió a la luz, hasta el presidente Obama reconoció que el debate suscitado por esta información hacía falta”.

Del mismo modo, ha indicado que “hasta los políticos no sabían hasta qué punto los servicios del Gobierno estaban investigando o espiando a los ciudadanos y a ellos mismos”.

Sobre la polémica suscitada por el caso de espionaje, ha aseverado que la libertad de prensa “ha de estar por encima de la intención de los gobiernos a ocultar”, y ha considerado que en su caso, el material que tenían en sus manos “era de claro interés público”.

“El colmo fue cuando miembros de la agencia de inteligencia británica aparecieron en la redacción para que destruyéramos archivos que consideraban de seguridad nacional”, ha relatado, y ha ironizado con el hecho de que tardaran “horas en destrozar ordenadores” cuando “se les había contado que teníamos copias en otros países”.

Sobre cómo llegaron a su rotativo los documentos de alto secreto filtrados por Edward Snowden, ha confesado que, cuando éste se puso en contacto con ellos, fueron incrédulos “porque siempre llama alguien diciendo que tiene una exclusiva mundial, y luego no es así”.

“Luego ya nos reunimos con él y se desarrolló un complejo trabajo. Tratamos de ser responsables al tiempo que no nos dejábamos callar por las presiones”, ha trasladado.

Por otra parte, ha destacado que “en todo el mundo hay gente que se arriesga por contar la verdad”, algo que aplaude “más aún” en un momento en el que el periodismo está sufriendo un “cambio radical”.

El presidente de la Unió de Periodistes Valencians, Sergi Pitarch, ha justificado el galardón Llibertat d’Expressió 2014 a The Guardian en que ha vivido “en sus propias carnes y en las de sus periodistas lo difícil que es mantener en toda su extensión el derecho activo a la libertad de prensa”.

Pitarch ha lamentado el “asalto” por parte de la policía británica a “una sacrosanta institución democrática como un periódico” para “obligar a destruir la documentación que sirvió para desmontar una vulneración de derechos humanos”.

Ha criticado el “ya sospechoso y abusivo argumento de la seguridad nacional” para “atacar” a los medios de comunicación y ha animado a los periodistas a “estar en la denuncia, en la vigilancia, pero también en abrir los debates”.