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Adams reitera su inocencia en un antiguo asesinato del IRA y su apoyo a la Policía

WUNI News
05/04/2014 7:14 AM
Actualizada: 05/04/2014 5:30 PM

Dublín, 4 may (EFE).- Después de cuatro días de alta tensión y amenazas para el proceso de paz en Irlanda del Norte, el presidente del Sinn Féin, Gerry Adams, envió hoy un mensaje conciliador tras ser puesto en libertad sin cargos por un antiguo asesinato del IRA, del que volvió a declararse “inocente”.

Inmerso en el papel de “pacificador” que se le atribuye por su contribución al fin de la violencia en la provincia británica, Adams aseguró que seguirá apoyando a la Policía norirlandesa (PSNI), a pesar de que consideró que el objetivo de su detención era dañar al partido en las elecciones locales y europeas de este mes de mayo.

El líder republicano efectuó esas declaraciones después de que la PSNI le pusiera en hoy libertad sin cargos, tras haberle interrogado durante cuatro días seguidos por ese crimen, lo que ha enfurecido a su partido.

En una rueda de prensa celebrada en un hotel del centro de Belfast, Adams subrayó que nunca estuvo implicado en “una conspiración” encaminada a “secuestrar, asesinar o enterrar” a Jean McConville y que tampoco ha pertenecido al ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA).

McConville, viuda de 37 años y madre de diez hijos, fue asesinada por el IRA por espiar para las fuerzas británicas, una acusación que resultó ser falsa, y su cuerpo no fue hallado hasta 2003, cuatro años después de que la banda reconociese su autoría y diese pistas sobre el paradero.

Aunque no ha presentado cargos, la PSNI remitirá a la Fiscalía norirlandesa un informe para dejar en sus manos la decisión de imputarle en relación con este asesinato, algo improbable, según Adams, quien aseguró que “no hay pruebas” contra él.

“No tenían por qué haberlo hecho (la detención) en plena campaña”, señaló Adams al recordar que se presentó el miércoles voluntariamente, como había anunciado ya en marzo, en una comisaría de Antrim, al norte de Belfast, para colaborar con la PSNI, que procedió después a su arresto.

“Quiero dejar claro que apoyo a la PSNI”, dijo Adams después de que en los últimos días pesos pesados de la formación, como el “número dos” y viceministro principal norirlandés, Martin McGuinness, advirtiese de que “revaluarían” su relación con el cuerpo si su líder era acusado.

Tras la firma del acuerdo del Viernes Santo en 1998, que puso fin a casi 30 años de conflicto armado, el proceso de paz avanzó con dificultades por las reticencias del Sinn Féin para reconocer la autoridad de la Policía y el sistema judicial de la provincia.

Cuando por fin dio ese significativo paso en 2007 se sentaron las bases para que la formación republicana y el DUP, liderado entonces por el reverendo Ian Paisley, decidieran formar un Gobierno de poder compartido, que, sin duda alguna, hubiese caído con la retirada del apoyo del Sinn Fein a la PSNI.

Antes de conocerse la puesta en libertad de Adams, el ministro principal norirlandés, el protestante Peter Robinson, calificó hoy de “despreciables” las acusaciones vertidas por el Sinn Féin contra las fuerzas del orden.

Robinson denunció que esas “amenazas” constituyen un intento de “chantaje” desde “las más altas instancias del Sinn Féin”, un comportamiento que el dirigente protestante tachó de “despreciable” y propio de “matones”.

Adams explicó hoy que decidió acudir a la Policía para acabar con la “avalancha de especulaciones en los medios de comunicación”, que era parte, añadió de una “campaña sostenida, maliciosa e incierta” para vincularle a este caso.

Aunque aún no hay convictos, en las últimas semanas siete personas, entre ellas Adams, han sido interrogadas por el crimen -después de que la PSNI obtuviese nuevos testimonios de antiguos miembros del IRA-, pero hasta ahora solamente el exdirigente paramilitar Ivor Bell ha sido acusado.

Algunos excombatientes habían ofrecido entrevistas a investigadores de una universidad de Boston (EEUU) acerca del pasado conflicto norirlandés con la condición de que sus declaraciones solo se revelasen de forma póstuma, pero un tribunal estadounidense ordenó el año pasado ceder algunas grabaciones a la PSNI.

En este sentido, Adams cuestionó la validez de las “cintas de Boston”, en las que antiguos excompañeros le señalan como la persona que dio la orden de asesinar a McConville.

Poco antes de la triunfal comparecencia de Adams ante los medios, donde fue recibido entre aplausos por sus seguidores, la familia de Jean McConville ofrecía otra rueda de prensa para recordar que seguirá trabajando para obtener justicia.

“Sabemos que va a ser un largo camino, pero ya llevamos más de 40 años luchando para obtener justicia y no vamos a parar ahora”, afirmó uno de los hijos, Michael, quien tenía 11 años cuando el IRA la sacó a la fuerza de su domicilio de Belfast.