Tráfico | T 63° H 65%

Sin categoría

Noticias | Sin categoría

Los “ultras” del “calcio” volvieron a decidir

WUNI News
05/04/2014 5:35 AM
Actualizada: 05/04/2014 8:00 AM

Roma, 4 may (EFE).- La foto de Gennaro de Tommaso encaramado a la valla de la curva norte del estadio Olímpico de Roma mientras hablaba con un jugador del Nápoles y negociaba si se podía jugar la final de Copa Italia, ocupa hoy la portada de la prensa italiana y es de nuevo el símbolo de un “calcio” donde mandan los ultras.

Antes de la final de ayer de Copa Italia entre Nápoles y Fiorentina hubo altercados entre policía y aficionados, pero sobre todo un romano, que resultó ser hincha del Roma, disparó a los ultras napolitanos e hirió a tres de ellos, uno de gravedad en una calle cercana al estadio.

Ante estos incidentes, los aficionados del Nápoles habían ya decidido que el encuentro no se tenía que jugar, como ya había ocurrido otras veces en historia del “calcio”.

Son ellos los que mandan y ayer decidió Genny “‘a carogna”, (el carroña), como se le conoce en Nápoles, hijo de un conocido miembro de la Camorra y líder de uno de los grupos de ultra del equipo.

“El carroña” fue el encargado de hablar con el capitán del Nápoles, el eslovaco Marek Hamsik, bajo la curva norte del Olímpico y tras ser tranquilizado sobre las condiciones de salud de los heridos dio el visto bueno para que el partido se disputase.

La vergüenza por un nuevo episodio de violencia en el fútbol italiano, pero también la indignación por el poder de los ultras llena hoy las páginas de los periódicos.

Ultras como Gennaro de Tommaso que encaramado en la valla lucía además una camiseta en la que se pedía la libertad de (Antonino) Speziale, el ultra siciliano que cumple una condena a ocho años por haber matado al agente de policía Filippo Raciti al lanzarle un lavabo arrancado de los baños tras en los incidentes antes del derbi Catania-Palermo el 2 de febrero de 2007.

El ultra del Roma que se encuentra bajo arresto por haber sido supuestamente el autor de los disparos que hirieron a los tres aficionados napolitanos es Daniele De Santis, de 48 años.

Los medios de comunicación italianos señalan a De Sanctis como uno de los ultras que durante el derbi Lazio-Roma del 21 de marzo de 2004 obligó a suspender el partido al haberse difundido en el estadio el rumor que un niño había sido atropellado por una furgoneta de la Policía.

De Sanctis era uno de los ultras que bajaron al césped a hablar con el capitán romanista, Francesco Totti, para obligar a que no se jugase, a pesar de que en varias ocasiones se informó por los altavoces del estadio Olímpico de que la noticia de la muerte del niño no era verdad.

El pasado noviembre, cerca 200 ultras acudieron al hotel donde estaban concentrados los jugadores del Nocerina y allí les amenazaron e intimidaron si jugaban el derbi de la Tercera división contra la Salernitana, al que se les había prohibido asistir.

Ante estas amenazas, los jugadores del Nocerina fueron fingiendo lesiones hasta forzar la suspensión del encuentro.

El 22 de abril de 2012, el Génova de Alberto Malesani perdía 4-0 y esto hizo estallar la rabia de los ultras, que empezaron a amenazar a los jugadores de su equipo desde las gradas y a lanzar petardos y bengalas.

De nuevo se volvió a ver la escena de jugadores “negociando” con los ultras y el entonces capitán del Génova Marco Rossi y Giuseppe Sculli intentaban calmar al grupo de ultras, que pedían las camisetas de los jugadores.

También la prensa recuerda hoy la muerte el 28 de octubre de 1979 de Vincenzo Paparelli, el aficionado del Lazio que fue alcanzado por un cohete lanzado por los hinchas del Roma durante un derbi.

Así como la muerte del seguidor del génova Vincenzo Spagnolo en 1995, al recibir una cuchillada antes del partido contra el Milan fuera del estadio. Cristina Cabrejas