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Economía

El comercio exterior de China se estabiliza tras dos meses de caídas

WUNI News
05/08/2014 1:18 AM
Actualizada: 05/08/2014 3:10 AM

Pekín, 8 may (EFE).- La leve recuperación del comercio exterior de China en abril, que volvió a crecer a tasas positivas tras dos meses de caídas, apunta a una estabilización de la segunda economía mundial, aunque el indicador sigue muy por debajo de los objetivos marcados por Pekín para este año.

La primera potencia comercial del planeta alcanzó un volumen de ventas al exterior de 188.540 millones de dólares (135.500 millones de euros) en el cuarto mes del año, un incremento del 0,9 por ciento interanual, tras dos meses consecutivos de caídas -del 6,6 por ciento en marzo y del 18,1 por ciento en febrero-.

Las importaciones también crecieron, un 0,8 por ciento, y el superávit comercial se situó en abril en los 18.450 millones de dólares, por encima de las previsiones de los analistas.

En declaraciones a la televisión estatal CCTV, el portavoz de la Administración General de Aduanas, Zheng Yuesheng, aseguró que “el entorno externo para el comercio exterior chino está mejorando” y que las cifras de abril “muestran una mejora evidente con respecto a los meses anteriores”.

A pesar de haber superado las expectativas de los analistas, el comercio exterior de China sigue estando muy por debajo de los objetivos marcados por Pekín, ya que en los cuatro primeros meses del año ha caído de media un 0,5 por ciento y las previsiones de las autoridades esperan que, a finales de 2014, haya crecido un 7,5 por ciento.

De hecho, el superávit comercial del gigante asiático se estrechó un 41,4 por ciento con respecto a los cuatro primeros meses de 2013.

Parte de la caída se puede explicar por el hecho de que las cifras se comparan con las del año pasado, cuando los indicadores fueron extremadamente altos debido a que varias compañías chinas aprovecharon los canales comerciales para mover dinero desde y hacia la China continental, ya que las transacciones de capitales están fuertemente controladas.

Las autoridades chinas empezaron a luchar contra esta práctica a partir del mes de mayo del año pasado, por lo que las cifras de los próximos meses serán más fáciles de comparar ya que las distorsiones serán menores.

Prueba de ello es que, mientras que en lo que va de año el país asiático ha incrementado el volumen de su comercio exterior con todos sus principales socios comerciales (con la Unión Europea creció un 8,5 por ciento, con Estados unidos un 2,4 por ciento y con Japón un 1,6 por ciento), los intercambios con Hong Kong, donde se detectaron la mayoría de los fraudes en las facturas, se han reducido un 33,1 por ciento.

Las cifras de abril apuntan también a una mejora de la demanda interna y externa del país en un momento en que la segunda economía mundial está creciendo en sus tasas más bajas de la última década y se encuentra inmersa en un proceso de cambio de su modelo de crecimiento económico.

China creció un 7,4 por ciento durante el primer trimestre del año, una cifra que se acerca a la meta establecida por las autoridades para 2014, situada en el 7,5 por ciento.

Se trata de una tasa que, según afirmó recientemente el primer ministro del país, Li Keqiang, “está dentro del intervalo adecuado”, por lo que Pekín no contempla, por el momento, llevar a cabo políticas de flexibilización monetaria para estimular la economía.

China se mueve entre las reformas económicas -que a corto plazo lastran el crecimiento económico del país- para conseguir a largo plazo un modelo que dependa menos del crédito, las exportaciones y la inversión pública, pero a la vez quiere mantener una tasa de crecimiento que asegure la creación de empleo, uno de los máximos garantes de la estabilidad social en la República Popular.