Tráfico | T 56° H 80%

Economía | Noticias

El paquete fiscal del Gobierno saliente salvadoreño afronta rechazo en el Parlamento

WUNI News
05/17/2014 5:00 PM
Actualizada: 05/17/2014 6:20 PM

San Salvador, 17 may (EFE).- El paquete fiscal por al menos 1.320 millones de dólares enviado al Parlamento por el presidente saliente de El Salvador, Mauricio Funes, está cuesta arriba al toparse con el rechazo inicial de la mayoría de partidos.

Con esta propuesta, que combina bonos, nuevos impuestos y reformas tributarias, Funes pretende dejar unas finanzas públicas equilibradas al Gobierno entrante de Salvador Sánchez Cerén, que asumirá el 1 de junio próximo.

De momento, la iniciativa sufrió su primer revés el mismo día de su presentación, el pasado jueves, ya que el gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) no logró que se conociera de inmediato en el pleno, sino hasta la próxima semana.

Según fuentes parlamentarias, la aprobación de los bonos requiere dos tercios (56) de los 84 escaños de la Asamblea Legislativa y las otras medidas la mayoría simple (43).

El FMLN sólo tiene 31 diputados, por lo que se ha aliado con partidos minoritarios de derecha y diputados tránsfugas de la opositora Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) para controlar la Asamblea, pero en esta ocasión todavía no tiene seguro ese respaldo.

ARENA y varios partidos minoritarios, así como gremios empresariales, sostienen que el paquete fiscal afectará a la mayoría de salvadoreños y demandan que el Gobierno recorte sus gastos y reduzca el endeudamiento público.

Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), que tiene 11 diputados, rechazó en principio la iniciativa, pero modificó su posición y anunció que la apoyará.

El ministro de Hacienda, Carlos Cáceres, explicó que la propuesta consiste en una emisión de bonos por 800 millones de dólares para pagar Letras del Tesoro de la República de El Salvador y otra por 350 millones para cubrir unos bonos que emitió el Gobierno de Elías Antonio Saca hace cinco años.

Se incluyen nuevos impuestos a propiedades suntuarias y a transacciones financieras y reformas que suprimen exenciones, entre otras, con lo que se pretende obtener unos 170 millones de dólares, aunque Funes había dicho el 8 de mayo que serían 200 millones.

Según el ministro, también se proponen medidas fiscales como limitar al 19 % del producto interior bruto (PIB) el gasto corriente, que en 2013 fue del 18,6 %.

Con este paquete el Gobierno saliente espera elevar la recaudación tributaria al 17 % del PIB, que en 2013 fue del 15,9 %, añadió.

El nuevo Gobierno recibirá el país con un crecimiento del 1,9 %, un déficit fiscal superior al 4,2 % y una deuda general del 56,2 % del PIB registrados en 2013, según datos oficiales.

Cáceres y el FMLN sostienen que la iniciativa no afectará a la mayoría de salvadoreños y ponen como ejemplo que muy pocos tienen propiedades de 350.000 dólares o hacen transacciones financieras por más de 750 dólares, ambos los montos base de los nuevos impuestos.

El rechazo más fuerte al paquete fiscal es de ARENA, cuyo jefe de bancada, Donato Vaquerano, aseveró a periodistas que “cada vez que aumenta un impuesto lo sufre la población salvadoreña”.

“Estamos en un colapso total” de las finanzas públicas y el Gobierno saliente debe explicar “qué se ha hecho con la deuda” contraída, enfatizó Vaquerano, cuyo partido gobernó El Salvador por 20 años consecutivos hasta que el FMLN ganó con Funes en 2009.

El diputado de la Democracia Cristiana Rodolfo Parker afirmó que las medidas tributarias sí afectarán “a grandes capas” de la población y demandó que “el gasto público sea controlado”.

“No le damos pase a una reforma que afecte a las capas medias”, puntualizó Parker.

“En principio, no estamos de acuerdo” con el paquete fiscal, declaró Antonio Almendáriz, diputado del Partido de Conciliación Nacional.

La jefa de la fracción del FMLN, Norma Guevara, dijo esperar que “todos los sectores” del Parlamento apoyen la propuesta, la cual “una vez que esté en (el plenario de) la Asamblea se podrá analizar, y ojalá cambien” de criterio.

“Este problema de las finanzas públicas no es nuevo (…), es uno de los problemas en los que se pone a prueba nuestra voluntad” de “beneficiar al país”, agregó la diputada oficialista.

En 2009, el entonces Gobierno saliente de Saca también aprobó un millonario paquete fiscal antes de que asumiera Funes.

Cáceres afirmó que la nueva iniciativa es “la tercera etapa” de “una sola” reforma fiscal que la Administración de Funes comenzó por su cuenta en 2009.

Luis Alfredo Martínez