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Viviendas prefabricadas de bajo coste, la solución de Richard Rogers

WUNI News
05/18/2014 10:41 AM

Londres, 18 may (EFE).- Casas prefabricadas de apenas 26 metros cuadrados, cuyo coste de construcción y equipamiento es de 36.000 euros, llegan a Londres como alternativa a los alquileres prohibitivos de la mano del célebre arquitecto Richard Rogers.

El estudio británico Rogers Stirk Harbour + Partners, en el que Rogers colabora, y la Asociación Cristiana de Jóvenes en el Reino Unido (YMCA, en inglés) son los autores de esta iniciativa, destinada a jóvenes sin recursos que necesitan a organizaciones benéficas para vivir.

En medio de la polémica que sacude al Reino Unido por el continuo encarecimiento de la vivienda y el temor a una burbuja inmobiliaria, el creador del Centro Georges Pompidou de París sorprende con una alternativa, las casas “Y: Cube”, que empezarán a funcionar en Merton, un barrio al sur de Londres, a finales de 2014.

El director de Vivienda y Desarrollo de la YMCA, Andy Redfearn dijo a Efe que son casas para “personas con ingresos medios y bajos”, que constituyen “una oportunidad para incrementar rápidamente el suministro de viviendas económicas y bien diseñadas en el mercado inmobiliario”.

Diseñados para una sola persona pero con posibilidad de ampliarse con otros módulos, estos apartamentos portátiles cuentan con un salón-cocina, un dormitorio con cama de matrimonio y un cuarto de baño integrado. Tienen 2,5 metros de altura y se arriendan por 140 libras (170 euros) a la semana, un 65 % menos que el precio medio del alquiler en el Reino Unido.

Vistas desde fuera, las viviendas pintadas de rojo recuerdan a los hoteles que se utilizan en el Monopoly y al propio cubo de Kubrick.

Una fábrica de Derbyshire, en el centro de Inglaterra, es la encargada de producir estas viviendas en una sola pieza, caracterizas por su planta rectangular y por las láminas de madera ensambladas a mano que las recubren. Fabricar, amueblar y trasladar una de ellas cuesta solo 30.000 libras (36.000 euros).

Desde allí, son transportadas en avión a su nueva ubicación, se instalan en veinte minutos y, una vez conectadas al suministro local de agua, gas y electricidad, pueden mantener una temperatura estable de 20 grados durante día y noche por un coste de siete libras (8,5 euros) a la semana.

El estudio arquitectónico RSH+Partners y la asociación YMCA estiman que estas casas tienen una esperanza de vida de 60 años, si bien se espera que los inquilinos no estén más de entre tres y cinco años en ellas.

Las casas “Y: Cube” se basan en la construcción inteligente, la fabricación rápida y la eficiencia energética y, según los cálculos de sus creadores, se amortizarán en 15 años.

“Ofrecen una oportunidad genuina de una inversión social, proveen una sólida recuperación a los inversores al tiempo que cubren una necesidad enorme y dan esperanza a mucha gente”, señaló la firma de Rogers.

Algunos jóvenes se han trasladado ya a una vivienda piloto para comprobar su funcionamiento.

“No te imaginas que es tan grande por dentro cuando la ves por fuera”, manifestó a la cadena BBC una de las primeras inquilinas, Shantae Whyte, quien dejó de vivir en un hostal de YMCA por una semana y se sintió “más independiente” en esa casa.

“Nada más mudarte, piensas ‘esto es como sentirse en casa’. Aunque es pequeña, es espaciosa. Te sientes segura. Es genial vivir aquí”, añadió.

Esta iniciativa pretende combatir los elevados precios del alquiler en el Reino Unido, que son un problema para los jóvenes que no encuentran “alejamientos adecuados” y se ven obligados a vivir en “hostales”, según aseveró Redfearn.

“Para que Londres continúe siendo una ciudad dinámica y próspera necesita acomodar a sus trabajadores, a los que buscan trabajo y a los estudiantes, en alojamientos de calidad y en buenas zonas como algo esencial”, añadió.

La construcción de un parque de 36 de estas viviendas en Merton concluirá a finales de 2014, tendrá un coste total de 1,6 millones de libras (1,9 millones de euros) y las casas se distribuirán alrededor de un jardín comunitario en la que los vecinos podrán plantar sus hortalizas.