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Colaborador del papa pide evitar conflicto entre Gobierno argentino y la Iglesia

WUNI News
05/19/2014 1:11 PM
Actualizada: 05/22/2014 11:55 AM

Buenos Aires, 19 may (EFE).- Monseñor Guillermo Karcher, ceremoniero pontificio del Vaticano y colaborador argentino del papa Francisco, instó hoy a no buscar un motivo de conflicto entre el Gobierno y la Iglesia, después de que la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) denunciara que el país “está enfermo de violencia”.

“Lo charlamos inmediatamente (con el papa) y analizamos el documento de la Conferencia Episcopal. Hay que entender el lenguaje en un contexto. Me parece que no hay porqué buscar motivo de conflicto”, afirmó Karcher, en declaraciones a radio La Red.

El ayudante de Francisco explicó que la declaración de la CEA, contenida en un documento sobre la violencia en Argentina, “es una invitación a la reconciliación nacional como tantos otros documentos que vienen haciéndose en Argentina desde hace años”.

“Acá (en el Vaticano) se lo ha leído como algo serio, como un llamado que hace siempre la Iglesia a saber convivir de un modo mejor”, añadió.

El pasado 9 de mayo, la cúpula de la Iglesia católica argentina denunció con un duro documento, bajo el título “Felices los que trabajan por la Paz”, que el país está sumergido en la violencia debido a una creciente inseguridad y que “la corrupción es un cáncer social”, al tiempo que alertó sobre el avance del narcotráfico.

El texto levantó ampollas en el oficialismo y provocó la reacción del jefe de Gabinete del Ejecutivo de Cristina Fernández, Jorge Capitanich, quien aseguró que la “responsabilidad primaria” en materia de seguridad no es competencia del Gobierno nacional, sino de las provincias.

La afirmación de Capitanich tuvo su réplica en las declaraciones del portavoz de la Conferencia Episcopal, Jorge Oesterheld, quien reiteró que mantener un clima de paz y de concordia “sí es responsabilidad del Gobierno nacional”.

La semana pasada, la presidenta argentina, Cristina Fernández, recibió en su residencia al presidente de la CEA, José María Arancedo, para analizar el polémico documento.