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Pescadores “liberados” en Uruguay mientras oficiales chinos niegan esclavitud

WUNI News
05/22/2014 7:30 PM

Montevideo, 22 may (EFE).- Los 28 tripulantes africanos de un pesquero chino que acusaron de “esclavitud” a sus patrones gozan de su “liberación” en Uruguay mientras los oficiales del buque negaron hoy ante la Justicia todo maltrato a los pescadores y apuntaron a problemas laborales derivados de la dureza del trabajo en el mar.

El capitán y el primer oficial del barco, que permanece amarrado en el puerto de Montevideo desde el pasado fin de semana, comparecieron ante el juez penal Ricardo Miguez y dieron su versión de los hechos, contraria a la de los 24 pescadores procedentes de Sierra Leona y los cuatro procedentes de Ghana.

Nada más desembarcar en el puerto de Montevideo, estos 28 tripulantes de un buque dedicado a la captura del calamar denunciaron haber sido maltratados, humillados, mal alimentados y no haber sido pagados tras siete meses en alta mar, lo que escandalizó a la sociedad y a las autoridades uruguayas.

Los hombres acusaron a los patrones del barco de golpearlos, humillarlos, negarles el agua potable y darles de comer exclusivamente arroz con sal en el tiempo que estuvieron en el mar.

Con ayuda del Sindicato Único de Trabajadores del Mar del Uruguay (Suntma) reclamaron el pago de su trabajo y una indemnización, además de haber presentado una denuncia penal por maltrato.

Sin embargo, ante el juez los oficiales chinos negaron los extremos planteados por los trabajadores, quienes, según dijeron, fueron contactados en África y trasladados a China, donde firmaron sus contratos correspondientes como pescadores enrolados libremente.

Según su relato, fueron los rigores del trabajo en alta mar y las condiciones de vida a bordo a las que no estaban acostumbrados las que generaron varios desencuentros entre los africanos y los patrones chinos.

Así, afirmaron que los trabajadores recibieron agua embotellada para beber mientras hubo existencias a bordo, y que luego, al igual que el resto de la tripulación, incluidos los oficiales, consumieron agua de mar tratada para consumo humano.

El capitán explicó también que la comida en los barcos chinos es por costumbre arroz y pescado y que eso es lo que recibieron los trabajadores, y que los alimentos que otros tripulantes consumían y ellos no, era porque los habían traído personalmente consigo y que no tenían porqué repartirlo.

Por otra parte, informes médicos difundidos por la Justicia uruguaya apuntaron además que ninguno de los pescadores tenía “lesiones recientes”.

Mientras los oficiales declaraban ante el juez, los trabajadores fueron alojados en un cuartel de la Armada uruguaya, salvo aquellos que continuaban en hospitales de Montevideo bajo observación, y alguno de ellos fue a declarar ante la Prefectura Naval a pedido del juez.

“Están como un perro sin cadena, ya no tienen los grilletes que los ataban y se siente liberados y contenidos, porque organizaciones sociales y los sindicatos han servido para rodearlos de solidaridad y hasta de cariño”, explicó a Efe José Pedro Franco, presidente de Suntma.

El sindicalista explicó que este caso ha sido recibido con “gran sensibilidad” por los trabajadores uruguayos y que el sindicato se está movilizando para lograr que al menos reciban el salario que se les adeuda, una compensación por lo sufrido y un billete de regreso a sus hogares.

“Es un tema complejo. Además de los problemas laborales, hay un tema penal de por medio. En lo laboral, los contratos que estos compañeros firmaron son una aberración, que contravienen todas las disposiciones internacionales”.

“Dice que no pueden sindicalizarse, ni reclamar de forma colectiva y acepta cosas como castigos corporales en caso de falta. Insisto, una cosa aberrante”, apuntó Franco.

Se espera que mañana viernes los pescadores acudan al juez para declarar por los casos de malos tratos.

El magistrado no dictó ninguna medida en relación a la nave, lo que implica que ésta puede dejar el puerto de Montevideo cuando lo desee, si bien el capitán y el primer oficial no pueden salir de Uruguay hasta que lo autorice el juez.