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Protestan por la demolición de la “Alcatraz del Caribe”

WUNI News
05/22/2014 4:22 PM

San Juan, 22 may (EFEUSA).- Estudiantes puertorriqueños de Arquitectura protestaron hoy por la demolición del edificio de la desaparecida Penitenciaría Estatal Oso Blanco, conocida como la “Alcatraz del Caribe”, al considerarla “una afrenta y un atentado contra el patrimonio histórico” de la isla.

Estos estudiantes de la Universidad de Puerto Rico fueron los últimos en sumarse a la ola de protestas por la demolición en curso de esta imponente estructura art déco, emprendida por la Sociedad de Dibujos de Edificios Históricos de Puerto Rico.

“Es una aberración lo que están haciendo y nadie reacciona. Están destruyendo nuestro patrimonio histórico y debemos movilizarnos”, dijo hoy a Efe Andy Rivera, responsable de esa organización.

En las últimas semanas historiadores, conservacionistas, sociedad civil y legisladores han expresado su oposición e incluso han llevado sin éxito el caso ante los tribunales, al tiempo que se han emprendido campañas de recogida de firmas.

Los estudiantes criticaron que se haya iniciado la demolición sin publicar los resultados de los estudios que se encargaron para evaluar la conveniencia de la demolición o rehabilitación de una de las estructuras históricas de mayor volumen de Puerto Rico.

Además, criticaron en una conferencia de prensa que no se hayan iniciado la demolición sin publicar los resultados de los estudios que se encargaron para evaluar la conveniencia de la demolición o rehabilitación de una de las estructuras histórica de mayor volumen de Puerto Rico.

En octubre y noviembre de 2013 se realizaron varios estudios sobre la situación del inmueble, entre ellos, uno de la compañía FEF Group que costó 289.000 dólares, según sus datos.

“Los contratos millonarios que se otorgaron desde hace dos y tres años a tres compañías y consultores para su demolición, con dineros públicos, son secretos, ya que en la Oficina del Contralor solo hay formatos genéricos sin los anejos que describen los servicios contratados”, denunciaron.

Igualmente, criticaron que el anterior Gobierno encargara estudios en 2012 que tampoco se han hecho públicos y recordaron que el proyecto para levantar en esos terrenos una “Ciudad de las Ciencias” establecía que el inmueble se mantendría intacto y se integraría en el resto del complejo.

Construido en 1933 por el arquitecto puertorriqueño Francisco Roldán, el edificio de Oso Blanco está registrado en el Registro Nacional de Sitios Históricos del Departamento del Interior de Estados Unidos desde 2003 y cerró sus puertas como prisión en febrero de 2004.

“Su historia se llena de figuras y eventos que van de la mano de la memoria de nuestro país; acontecimientos que la han convertido en un hito tanto para la ciudad de San Juan, como para todo el pueblo puertorriqueño”, afirmaron los estudiantes.

Además, recuerdan que otras prisiones de la isla han sido reutilizadas con otros fines, sin tener que destruir los edificios. Así, la de la Princesa, en San Juan, es ahora sede de la Compañía de Turismo y la antigua cárcel El Castillo, en Ponce, se utiliza ahora por la Escuela de Bellas Arte.

“Hoy lamentamos la demolición de la Estación de Covadonga, las vías del tren de circunvalaron la isla y la Casa Georgetti en Santurce”, añadieron para sumar ejemplos de emblemáticas infraestructuras locales que se han ido destruyendo.

Si una obra de “tal envergadura es capaz de ser descartada y menospreciada de una manera tan vil como se ha hecho con el Oso Blanco”, los estudiantes dicen preguntarse por “las capacidades de nuestras agencias en tratar nuestro legado y patrimonio”.

Aunque el Gobierno lo negó en su día, el pasado 29 de abril el gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, anunció en su discurso sobre la situación de la isla y la presentación del presupuesto para el próximo año que la demolición había comenzado.

“Ignorando olímpicamente el reconocido valor histórico y arquitectónico de la obra magna del arquitecto Francisco Roldán, el primer ejecutivo despachó la antigua cárcel como ‘símbolo de la era del miedo a salir a la calle’ que ‘dejara de existir, para dar paso a la Ciudad de las Ciencias’”, recordó al respecto la Sociedad de Dibujos de Edificios Históricos de Puerto Rico.

Esta organización calificó recientemente esta demolición como “un crimen contra el patrimonio arquitectónico que está perpetrando el propio Gobierno estatal y ante la indiferencia y apatía de las instituciones públicas y privadas”.

“A día de hoy no hay evidencia de que el Oso Blanco esté en un estado de deterioro mayor que otras estructuras que se han preservado cuando ha habido voluntad de hacerlo”, añadió.