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Tecnoglass llevó a Nasdaq la calidad de las ventanas colombianas

WUNI News
05/23/2014 6:42 PM

Barranquilla (Colombia), 23 may (EFE).- Tecnoglass de Barranquilla se convirtió en enero pasado en la primera firma colombiana en cotizar en Nasdaq, una operación que le inyectó 40 millones de dólares a sus planes de expansión con los que espera triplicar en cinco años su facturación de 210 millones de dólares.

Con un 60 % de sus ventas concentradas en EE.UU. y Panamá, Tecnoglass ha logrado situarse “desde Canadá hasta Argentina” como la “segunda empresa que más vende vidrios y ventanas en el continente”, dijo a Colombia.inn, agencia operada por Efe, su presidente, Christian Daes.

“Tecnoglass nació como empresa procesadora de vidrios en el año 1994, posteriormente en el 2004 nos convertimos en extrusores de aluminio y hoy en día proveemos todo lo que es vidrio y aluminio para las grandes obras arquitectónicas del mundo”, afirmó Daes, al explicar que este grupo incluye las firmas Energía Solar y Alutions.

Esta compañía ha suministrado los vidrios y la estructura de las ventanas de los aeropuertos de Panamá (Tocumen) y Miami, y del recién inaugurado Eldorado, de Bogotá, que el directivo describe como una obra con “diseño 100 % barranquillero”.

Su sello también está en hoteles como el Marriot de Bogotá, Trump Plaza (Panamá) y Trump Tower (Miami), así como en edificaciones en Bolivia, Costa Rica, República Dominicana y hasta el lejano Singapur.

“Para ser una compañía que creció en los últimos 20 años y que empezamos de cero es un sueño hecho realidad”, afirmó Daes sobre la incursión de esta firma familiar a un mercado donde transan sus acciones las gigantes tecnológicas Facebook y Microsoft.

De aquí en adelante, las proyecciones son claras. “Esperamos seguir creciendo a un ritmo del 30, 40 %” y que “de aquí a cinco años las ventas van a superar 600 millones de dólares”, explicó el ejecutivo, quien sueña con marcar “el antes y el después” para la industria en Barranquilla.

Señaló que uno de los compromisos adquiridos tras la capitalización es invertir los recursos en tecnología y en la construcción de una nueva planta, lo cual les permitirá pasar en los próximos dos años de 3.700 a “cerca de 5.000 empleos”.

Tecnoglass provee en la actualidad vidrios de refrigeradores, hornos, cocinas y de ventanas.

Vende además aluminio, a través de su división Alutions, para diferentes usos, principalmente el arquitectónico.

“Somos el 50 o el 60 % del mercado en Colombia”, afirmó Daes, quien estimó que el “60 % de las ventas están en Panamá y EE.UU.”, país al que llegó después de que un huracán afectara a Miami.

Su meta es crecer en esos mercados, principalmente el estadounidense, donde, según Daes, se compran “28 billones de dólares al año en ventanas”.

Ya en 2002, Tecnoglass aparecía en los registros del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE) como la segunda empresa nacional de la cadena del vidrio con más exportaciones a EE.UU. (11 millones de dólares, un 14 % del total colombiano), después de la Cristalería Peldar, que acumulaba un 48 %.

Las claves del éxito, en palabras de este empresario, han sido: responsabilidad, calidad y austeridad en el manejo de las finanzas.

“Entrar en el Nasdaq no hubiese sido fácil de no tener una contabilidad clara, no tener unos libros bien llevados en que todo fuera transparente”, añadió para asegurar que sus clientes llegan en la actualidad por recomendados, por sus obras o tras haber conocido de su incursión en el mercado tecnológico de EE.UU.

Tecnoglass saborea hoy el éxito después de sortear distintas crisis, la primera en sus inicios cuando debió reorientar su negocio hacia los vidrios tras haber arrancado como una empresa de paneles solares bajo el nombre de Energía Solar, hoy dedicada al desarrollo de producto, e incluso una inminente quiebra que evitó al ganarse una póliza de seguros.

“Cada crisis nos ha ido abriendo una puerta nueva, que nos ha llevado a una dimensión donde nunca soñamos estar”, afirmó Daes, quien al dirigirse a los emprendedores les aconseja: “saber adónde apuntó (dirigió su objetivo) y no moverse”.