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Egipto vive la reflexión previa a los comicios marcados por el deseo de estabilidad

WUNI News
05/24/2014 8:08 AM
Actualizada: 05/24/2014 3:31 PM

El Cairo, 24 may (EFE).- Egipto comenzó hoy su periodo de reflexión antes de las elecciones presidenciales con la promesa de los dos candidatos de que el ganador devolverá la estabilidad al país, pese a que siguen las protestas de los integristas islámicos y las acciones violentas.

La primera de las dos jornadas de reflexión tras el fin de la campaña transcurrió tranquila, pese a que la Alianza Nacional para la Defensa de la Legitimidad, encabezada por los Hermanos Musulmanes, había instado a celebrar estos días protestas masivas y obstaculizar las votaciones.

Esta coalición, que boicoteará los comicios de los próximos lunes y martes, se opone al actual proceso de transición y exige la restitución del cargo al depuesto presidente Mohamed Mursi, derrocado el pasado 3 de julio en un golpe de Estado.

Tras las protestas de ayer, en las que murieron tres personas y decenas resultaron heridas, decenas de seguidores de Mursi se manifestaron hoy en algunas ciudades, incluido El Cairo, para rechazar los comicios presidenciales sin que hubiera actos de violencia.

Mientras, los únicos dos candidatos presidenciales, el exjefe del Ejército Abdelfatah al Sisi y el izquierdista Hamdin Sabahi, dejaron de difundir mensajes en las redes sociales desde anoche.

Solo el diario árabe internacional Al Sharq al Awsat publicó hoy una entrevista con el principal favorito, Al Sisi, que dijo que visitará en primer lugar Arabia Saudí si sale elegido.

Insistió en que “Egipto se mantendrá de brazos cruzados” en caso de amenaza contra cualquier país del golfo Pérsico y se comprometió a viajar después a los Emiratos Árabes y Kuwait (que junto a Riad brindaron apoyo económico tras la caída de Mursi) y a los países africanos cercanos a Egipto en plena disputa por el agua del Nilo.

Los dos candidatos han instado a la población a acudir a las urnas, especialmente a los jóvenes, lo que hoy reiteró el gran muftí (máxima autoridad musulmana suní) de Egipto, Shauqy Alam, que en una alocución televisada llamó a participar de “forma masiva y positiva” para lograr los intereses del país y volver a la estabilidad.

Ante la amenaza de atentados y otros actos de violencia, después de que en los últimos dos días hayan muerto un policía y un líder yihadista en actos separados en la península del Sinaí, las autoridades continuaron sus preparativos de cara a los comicios.

El Ministerio egipcio de Defensa decidió proporcionar varios aviones militares para facilitar el desplazamiento de 1.100 jueces que supervisarán las elecciones en las provincias más alejadas .

Un total de 181.912 militares y 25.000 policías se encargaran de garantizar la seguridad del proceso, que estará supervisado por 15.397 jueces en unos 14.000 centros de votación.

En declaraciones a la agencia estatal de noticias Mena, el portavoz del Ministerio de Interior, Hani Abdelatif, apuntó que su departamento ha establecido un plan de seguridad para proteger a los dos candidatos, sus movimientos, las sedes de su campaña electoral y los colegios electorales.

Además, ha continuado la evacuación de los estudiantes de las residencias universitarias, de acuerdo a una decisión tomada por las autoridades egipcias, mientras que en otros centros se han adelantado las vacaciones.

De esta forma, se pretende evitar la participación de los estudiantes seguidores de Mursi en disturbios durante los días de votación, después de que en los últimos meses el foco de las protestas se haya concentrado en las universidades.

Las elecciones, cuyo desarrollo seguirán varias organizaciones internacionales, como la Unión Europea, la Unión Africana y la Liga Árabe, permitirán elegir un jefe de Estado que sustituya al interino Adli Mansur, en un nuevo paso dentro del plan de transición trazado por los militares.

Ocho organizaciones no gubernamentales egipcias advirtieron hoy de que el futuro presidente deberá respetar también los derechos humanos y libertades públicas, y poner fin a la impunidad policial arrastrada desde los tiempos de Hosni Mubarak (1981-2011).

Mohamed Siali