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El diálogo entre Ortega y los obispos nicaragüenses quedó en el limbo

WUNI News
05/24/2014 11:55 AM
Actualizada: 05/24/2014 11:42 AM

Managua, 24 may (EFE).- El inicio del diálogo entre el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, con los obispos del país, duros críticos del Ejecutivo, quedó en el limbo tras la contundencia de los planteamientos hechos por la jerarquía eclesiástica en temas delicados para el Gobierno.

La Conferencia Episcopal, que esperó desde 2007, cuando Ortega retornó al poder, para reunirse con el líder sandinista, exigió al Ejecutivo que garantice transparencia electoral, el respeto a los derechos humanos e información verídica sobre el proyecto del Gran Canal Interoceánico por este país centroamericano.

En el documento entregado a Ortega y divulgado por el Episcopado tras el inicio del diálogo, el pasado miércoles, los obispos señalan 15 preocupaciones, 10 propuestas, 8 peticiones, 7 preguntas y 5 deseos, en temas que van desde la familia y el aborto, hasta el saneamiento del sistema electoral y la institucionalidad.

Lo delicado de los temas propuestos a Ortega, considerado el presidente con más poder desde el dictador Anastasio Somoza Debayle, debido a que domina todos los poderes del Estado, así como la mayoría de Gobiernos municipales, hacen que el diálogo tenga un futuro incierto y sólo cierta esperanza.

Ortega, que escuchó “con mucha humildad” los planteamientos de la jerarquía católica, de acuerdo con la primera dama del país, Rosario Murillo, se comprometió a que los miembros de su Gobierno expliquen a los obispos todos sus planes, programas y proyectos y escuchar las reflexiones o preocupaciones que en torno a eso tengan.

No obstante, el Gobierno nicaragüense no anunció un calendario de reuniones.

Por su parte, delegados del Estado cerraron filas con Ortega y rechazaron los planteamientos de los obispos.

Sólo sectores críticos con el Ejecutivo o de oposición mantienen cierto optimismo sobre el inicio de ese diálogo.

El mismo obispo Abelardo Mata, de la diócesis nicaragüense de Estelí (norte), y quien estuvo en la cita que se extendió por más de cuatro horas y fue celebrada a puerta cerrada en la sede de la Nunciatura Apostólica, en las afueras de Managua, expresó sus dudas sobre el futuro del diálogo.

Según Mata, los temas relativos a la transparencia electoral y a la institucionalidad son pérdida de tiempo para Ortega.

“No quiero ser pesimista, pero la visión (de Ortega) de una democracia está en los cuernos de la Luna”, remarcó el religioso, al hacer un análisis de ese encuentro.

No obstante, el titular del Episcopado nicaragüense, Sócrates René Sandigo, dijo tras el encuentro que los purpurados quedaron satisfechos porque hallaron buena disponibilidad (y) receptividad en Ortega, lo que denota que ni entre ellos hay consenso.

También que las partes están abiertas a volverse a sentar a la mesa para evaluar en cuánto se ha avanzado sobre los asuntos planteados, según el prelado, sin precisar una fecha de esa eventual nueva cita.

Sectores empresariales, como la Cámara de Comercio Americana en Nicaragua, consideran que la voz de los obispos merece ser escuchada y meditada por el Gobierno.

Entre la variopinta agenda planteada por los obispos a Ortega sobresalieron asuntos sociales como el problema en las cárceles y la emigración de nicaragüenses, el respeto a los derechos humanos y el derecho a la información.

También la Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres, el mantener la penalización del aborto en Nicaragua, incluido el terapéutico y el uso de símbolos religiosos por parte del Gobierno, entre otros.

Sin embargo, a juzgar por la versión oficial de las dos partes, mientras por un lado los obispos planteaban sus preocupaciones, por el otro Ortega exponía los logros de los programas sociales de su Gobierno. Una especie de Torre de Babel.

El Episcopado nicaragüense, que ha sido crítico con Ortega desde que asumió el poder el 10 de enero de 2007, especialmente sobre la reelección presidencial, que abiertamente rechazan, y el de la institucionalidad, guarda la esperanza que el líder sandinista, quien tiene ahora la pelota en su cancha, medite sobre sus planteamientos y reflexiones.