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La elección del futuro presidente de la Comisión divide a los Veintiocho

WUNI News
05/27/2014 3:36 AM
Actualizada: 05/27/2014 7:50 PM

Bruselas, 28 may (EFE).- La elección del presidente de la Comisión Europea (CE), tras las elecciones del domingo, ha dividido hoy a los líderes europeos sobre el procedimiento a seguir a la hora de nombrar al encargado de suceder a José Manuel Durao Barroso.

Francia y Alemania, las dos grandes potencias de la Unión Europea (UE), discreparon sobre si debe imperar el automatismo de que el candidato del partido que consigue más sufragios sea el primer legitimado en convertirse en presidente de la CE.

El presidente de Francia, Francois Hollande, se mostró partidario de seguir el dictado de las urnas y de permitir que sea el candidato del Partido Popular Europeo (PPE), Jean Claude Juncker, el primero en buscar los apoyos para auparse como presidente de la CE, siempre que el luxemburgués logre esos respaldos.

La canciller de Alemania, Angela Merkel, evitó sin embargo mostrar su apoyo al expresidente del Eurogrupo y preguntada si Juncker podría liderar el cambio que pide, entre otros, el primer ministro británico, David Cameron, respondió que la agenda de prioridades de la UE la “puede ejecutar él, pero también muchos otros”.

Merkel se mostró en contra de los automatismos y recomendó a sus homólogos que “lean con cuidado” el Tratado de Lisboa que establece que el Consejo Europeo, teniendo en cuenta el resultado de las elecciones, propondrá por mayoría cualificada al presidente de la CE y que el Parlamento Europeo (PE) lo tendrá que aprobar por mayoría.

“Tenemos la experiencia en el pasado de que el incumplimiento de tratados, como por ejemplo el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), nos ha llevado al borde de la catástrofe”, señaló.

Paradójicamente, Hollande forma parte de la familia política socialista y Merkel del PPE.

El presidente francés, que ha sufrido un duro revés en las elecciones en clave nacional, ha dado cuentas de los resultados electorados en su país al conjunto del bloque, del mismo modo que ha hecho cada líder en su turno de palabra.

A su llegada a su primera cumbre europea tras el triunfo histórico del Frente Nacional francés, Hollande recordó que uno de cada cuatro electores votó a la extrema derecha en su país y añadió que “no se trata solo de un problema francés, sino de toda la UE”.

“Quiero que Europa cambie. Tiene que escuchar lo que ha ocurrido en Francia”, declaró.

También mostraron recelos a que Juncker se convierta en el presidente de la Comisión el propio primer ministro británico y su homólogo húngaro, Víktor Orbán, ambos procedentes de países donde el euroescepticismo y el populismo han conseguido grandes resultados.

Ante la falta de una visión común en torno al nombre que debe estar al frente del gobierno de la CE, los Veintiocho decidieron pactar en los próximos días una agenda de prioridades que ayude a ganar tiempo y a trazar la línea que debe seguir el sucesor de José Manuel Durao Barroso.

Así, como estaba previsto, el presidente permanente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha recibido de los líderes europeos un mandato para iniciar consultas con los grupos políticos del Parlamento Europeo de cara a diseñar las prioridades políticas de la UE para los próximos tiempos y a buscar un presidente de la CE que tenga los apoyos para convertirlas en realidad.

“Las discusiones sobre los nombres vienen después de las discusiones sobre la agenda y sobre las cosas a hacer, y yo estoy mucho más interesado en discutir cómo poder gastar bien el dinero europeo para poder crear trabajos y ocupación, que no preocuparme simplemente sobre un asiento o un nombramiento”, dijo el primer ministro italiano, Matteo Renzi.

Se trata de la primera vez que los jefes de Gobierno de la UE celebran con el objetivo prioritario de analizar los resultados de las elecciones.

También son las primeras elecciones al Parlamento Europeo desde que entró en vigor el Tratado de Lisboa en 2009, en el que se abre la puerta a que los ciudadanos puedan maximizar el poder de su voto y tener voz en la elección del presidente de la CE, además de elegir con su sufragio quienes ocupan los 751 escaños de la Eurocámara.

(Para más información del Parlamento Europeo www.euroefe.com)