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Nairo Quintana se hace con la “maglia rosa” al ganar la etapa reina alpina

WUNI News
05/27/2014 1:46 PM
Actualizada: 05/27/2014 2:22 PM

Redacción deportes, 27 may (EFE).- El colombiano Nairo Quintana (Movistar) se ha convertido en el nuevo líder del Giro de Italia al ganar este martes con una actuación épica la decimosexta etapa, sobre 139 kilómetros entre Ponte de Legno y Val Martello y la más importante de la parte alpina de la carrera.

Nairo Quintana se presentó en solitario en la línea de meta de la etapa en la que invirtió un tiempo de 4 horas, 42 minutos y 35 segundos. Acabó con ocho segundos de ventaja sobre su compañero de fuga, el canadiense Ryder Hesjedal (Garmin).

A más de cuatro minutos acabó el también colombiano y hasta hoy líder, Rigoberto Urán (Omega Pharma). Empezo la jornada con dos minutos y cuarenta segundos de desventaja sobre un Quintana que era, entonces, quinto en la general.

La considerada ‘etapa reina’ alpina, con ascenso al Gavia (km.23, 2.618 metros), Stelvio (km.70, 2.758 m. y cima Coppi de la actual edición) y final en Val Martello ( 2.059 m.), se ha visto endurecida, en el paso por los dos primeros “colosos” de montaña, por la lluvia, el frío y la nieve.

Fue una etapa intensa, curiosamente decidida en gran parte por el descenso del nevado Stelvio, con 48 curvas, suelo muy resbaladizo, y un ataque de Nairo Quintana que trajo polémica ya que varias informaciones apuntaban a que la organización había decidido, tras el paso por la cima u por razones de seguridad, una especie de control de la carrera, con moto con bandera roja para evitar caídas.

Hasta ese descenso del Stelvio, la etapa había tenido lluvia, frío y nieve. Ello, no obstante, no había impedido una lucha sin cuartel desde el inicio. Los primeros protagonistas fueron los colombianos Robinson Chalapud y Jarlison Pantano (Colombia) y Julián Arredondo (Trek).

Chalapud fue el primero en coronar el Gavia, con cuarenta y nueve segundos de ventaja sobre sus dos compatriotas. A un minuto y medio pasó el grupo de favoritos, con la entonces “maglia rosa” Urán, Cadel Evans, Rafal Majka, Fabio Aru, Quintana y Domenico Pozzovivo, entre otros.

Precisamente, Pozzovivo y Cadel Evans se fueron del gran grupo y llegaron a estar en cabeza de la carrera junto a Chalapud, Pantano y Dietro Rosa.

La presencia de Evans duró poco, pues se descolgó. A 85 kilómetros de la línea de meta, en el ascenso bajo los copos de nieve a un Stelvio cuya carretera se veía flanqueada por muros nevados, se formó un grupo en cabeza con Dupont, Pelizzotti, Cataldo, Vuillermoz, Kiserlovski, Pantano, Rosa y Niemec.

El grupo llegó a contar con casi un minuto y medio de ventaja, a 5 kilómetros de la cima del Stelvio, sobre el pelotón de la “maglia rosa”.

A dos kilómetros de la cima, atacó el italiano Dario Cataldo (Sky), que coronó en solitario el Stelvio, por delante de Chalapud y Dupont, que lo hicieron veinticinco y treinta y ocho segundos después, respectivamente. A un minuto lo hizo Urán y su grupo, en el que estaba Quintana.

Mientras, empezó a difundirse en el pelotón la noticia de que la organización, por motivos de seguridad ante el peligro de un espectacular descenso de 48 cerradas curvas condicionado por la lluvia y un asfalto peligrosamente mojado, había decidido una especia de neutralización, con moto con bandera roja delante de cada grupo para evitar escapadas que pudieran acarrear múltiples caídas.

Pero Cataldo se tiró prácticamente a tumba abierta, lo que le permitió aumentar su ventaja sobre el grupo del líder del minuto a los cuatro minutos en pocos kilómetros.

En tanto, Quintana también había atacado en el descenso y logró, junto a Hesjedal, Rolland, Rabottini, Sicard y el español Izaguirre, situarse a dos minutos de desventaja de Cataldo, pero con otros dos minutos de ventaja sobre el grupo del líder Urán, cuyo equipo empezó a polemizar sobre la supuesta decisión de la organización.

En la zona de transición (unos 25 kilómetros) desde el final del descenso del Stelvio y el inicio del ascenso a Val Martello, donde estaba fijada la línea de meta, Quintana, acompañado ya sólo de Hesjedal y Rolland, absorbió a Cataldo y se puso con una ventaja de minuto y medio sobre Urán, Evans, Majka, Aru y compañía.

El inicio de ascensión a Val Martello puso tintes estelares a una actuación de Quintana que ya se vislumbraba espectacular. Impuso un fuerte ritmo y, pese a no verse ayudado por Rolland y Hesjedal que se las veían y deseaban para mantener la rueda del colombiano, empezó a abrir distancias sobre el grupo de Urán.

A nueve kilómetros de la llegada, Quintana ya era el virtual líder: llevaba 2:31 minutos a Urán, lo que unido a los diez segundos de bonificación por ganar la etapa le permitirían superar los 2:40 de desventaja con los que partió en la etapa.

Quintana, según llegaban los porcentajes más fuertes del Val Martello (con picos del 14 por ciento), lejos de acusar el gran esfuerzo realizado hasta entonces, aumentó su ritmo. Lo empezaron a pagar Rolland, que se descolgó, y Hesjedal, que se las veía y deseaba para seguir al colombiano.

Pero, sobre todo, lo notaba Urán y su corte de favoritos, que pese a conformar un grupo con once elementos, cada vez se veía más lejos de un Quintana que a cinco kilómetros de la meta ya les superaba en tres minutos y veinte segundos.

Aún le quedaban a Quintana fuerzas para poner la guinda a su excelente actuación. En los dos últimos kilómetros se fue de Hesjedal y aumentó su ventaja sobre un grupo de Urán ya entregado y destrozado.

Quintana entró en solitario y se hizo con una victoria con tintes épicos en el que es su primer triunfo de etapa en un Giro de Italia. Ochos segundos después acabó Hesjedal. Fue tercero Rolland, a un minuto y trece segundos. Urán entró noveno en meta a 4:11, sabiendo que entregaba la “maglia rosa” a su compatriota.

Mañana, con Quintana como líder con 1:41 minutos de ventaja sobre Urán, se disputará la decimoséptima etapa, entre Sarnonico y Vittorio Beneto, de 208 kilómetros, de transición y únicamente tres puertos de cuarta categoría.

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