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Espectáculos

La lluvia pone épica a la actuación de los esforzados Temples en el Primavera Sound

WUNI News
05/28/2014 10:17 PM
Actualizada: 05/29/2014 1:41 AM

Barcelona, 29 may (EFE).- ¡Ay, la lluvia! Tan deseada por algunos y odiada a muerte por organizadores de festivales como el Primavera Sound, que han visto trastocada su jornada de puertas abiertas por una impresionante tromba de agua que ha impedido a los jovencísimos Temples ejercer a gusto su papel de banda británica rockera del momento.

El cartel de esta sesión inaugural, víspera gratuita de los tres días grandes (y de pago) de la 14 edición del festival barcelonés, se presentaba interesante de la mano del cuarteto británico que ha venido a Barcelona con su reciente “Sun structures”, hoja de ruta de marcado sabor psicodélico.

Y la verdad es que la banda de Kettering, con su solvente vocalista James Edward al frente, no ha defraudado. La propuesta de estos veinteañeros bebe de esos sonidos que cruzaron las décadas de los sesenta y los setenta, desde la armonía a la distorsión controlada, con temas como “Shelter song” o “Keep in the dark”.

“Parece que estemos actuando en casa”, ha dicho Edwards con media sonrisa en la boca y brillantina en los párpados, mientras miraba de reojo el gris metálico de un cielo que, de repente, se ha desplomado de forma brutal sobre las cerca de 3.000 personas que hasta entonces habían ido sorteando un molesto chirimiri, resignados.

Si el año pasado frío y viento marcaron el Primavera desde el punto de vista logístico, esta edición parece que será la lluvia. Una especie de tormenta tropical ha cruzado el Parc del Fórum y ha obligado a los Temples a acelerar el repertorio.

El público ha corrido entonces para cobijarse bajo la gran pérgola del recinto, mientras los canalones del enorme parapeto se convertían en amenazantes cascadas.

Pero, “Show must go on!”. El espectáculo debe continuar -frase recurrente, pero inevitable-

Sólo con media hora de retraso y el suelo encharcado sin lluvia, el larguirucho belga Stromae ha atado el timón a su enjuto cuerpo para evitar que la noche embarrancara y ha logrado hacer bailar a un público fiel a muerte con el galimatías musical que ofrece este joven autor rompepistas como “Alors en danse” o “Papaoutoi”.

“¿Preparado para volver a los noventa?”, ha preguntado a la audiencia el atildado Paul van Haver -verdadero nombre de Stromae (maestro al revés, otro galimatías)- antes de repasar en unos pocos minutos las bases electrónicas de una década que muchos aborrecen, pero que él combina con ritmos africanos y el trance más vulgar.

El electropop de Sky Ferreira ha tenido menos suerte, porque ha vuelto a llover y la tecnología le ha jugado además alguna que otra mala pasada con el sonido de su “Night time, my time”, álbum que ha defendido como ha podido.

La cortina de agua que caía sobre el escenario daba un raro toque a la voz de la californiana (a la que muchos esperaban rubia platino aunque ha aparecido moreno azabache), que al contraluz de los focos, se asemejaba por momentos a una Joan Jett renacida.

Los pocos que han aceptado seguir mojándose seguían disfrutando a medianoche de la elegancia del enérgico pop que practican los norteamericanos Holy Ghost, unos viejos conocidos del Primavera.

El falsete de voz de Alex Frankel que hace que temas como “Do it again”, uno de sus hits indiscutibles suene al Prince menos extraviado, y los temas de su nuevo trabajo “Dinamycs”, han sido unas buenas razones para esperarse hasta el final.

Durante la tarde, el público ha disfrutado del repertorio de los madrileños “Fira Fem”, que nadan en las removidas aguas del postrock, y del indie revolucionado de los argentinos “Él mató a un policía motorizado”.

Chubasqueros de todos los colores, paraguas y hasta bolsas de plástico cubriendo las cabezas de los menos precavidos, han sido los complementos más vistos entre los espectadores que a pesar de la lluvia se han acercado al Fórum.

Aunque mañana serán once los escenarios repartidos en los 180.000 metros cuadrados habilitados (casi un microestado independiente de precios desorbitados durante estos días), hoy sólo funcionaba uno de ellos, pero ha resultado suficiente para el no demasiado numeroso público al que no le ha importado mojarse.

El Primavera Sound, el primero de los macrofestivales de la temporada estival, prevé superar con las casi 350 actuaciones programadas los 170.000 espectadores de 2013 (si los fenómenos meteorológicos lo permiten).

Con la jornada de hoy, el festival barcelonés ha dado el disparo de salida a una cita que servirá sus platos fuertes a partir de mañana, cuando actuarán bandas como The National, Pixies o Arcade Fire.

Julia Talarn y Sergio Andreu