Tráfico | T 31° H 57%

MUJER | Mundo

Cierra la cumbre materno-infantil con críticas a Canadá por la reducción de aportes

WUNI News
05/30/2014 6:30 PM
Actualizada: 06/02/2014 1:11 PM

Toronto (Canadá), 30 may (EFE).- La cumbre “Salvando cada mujer y cada niño” sobre salud materno-infantil en los países en desarrollo terminó hoy en Toronto, con Canadá a la defensiva tras anunciar su decisión de reducir los aportes económicos y de no financiar proyectos que incluyan métodos de planificación familiar como el aborto.

La cumbre reunió durante los últimos tres días en uno de los hoteles más lujosos de Canadá a decenas de expertos, delegados gubernamentales así como representantes de organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales que trabajan en el campo de la salud materna e infantil en países pobres.

Las discusiones de los expertos se celebraron a puerta cerrada y solo los discursos de ministros canadienses y de algunos dignatarios, como el secretario general de la ONU, Ban ki-moon, la reina Rania de Jordania o el presidente de Tanzania, Jakaya Kikwete, que alabaron el papel del primer ministro canadiense, Stephen Harper, fueron accesibles a los medios de comunicación.

Harper, quien presidió la reunión, lanzó en 2010 durante la Cumbre del G8 en Canadá la Iniciativa Muskoka para recaudar fondos destinados a la lucha contra la mortalidad materna e infantil.

Canadá dijo que la iniciativa ha recaudado unos 7.000 millones de dólares, de los que unos 3.000 millones procedieron de Ottawa, y ha salvado millones de vidas de mujeres y niños en todo el mundo.

Pero durante la rueda de prensa final celebrada hoy, Harper se tuvo que enfrentar las críticas sobre la reducción de los fondos que Canadá destina al desarrollo y la decisión de su Gobierno de no financiar proyectos que incluyan métodos de planificación familiar como el aborto.

Sobre este último punto, Harper dijo que la decisión de no financiar abortos incluso en casos extremos como violaciones o riesgos para la salud de la madre, a pesar de que decenas de miles de mujeres mueren a consecuencia de interrupciones de embarazos precarias, se debe a que es un tema “controvertido” en Canadá.

Pero durante una entrevista con la televisión pública canadiense, CBC, el primer ministro conservador negó que la negativa de su Gobierno a financiar abortos y otros métodos de planificación familiar en los países en desarrollo pretende no enemistarse con las bases más conservadoras de su partido.

Harper también defendió la decisión de su Gobierno de reducir las ayudas al desarrollo de Canadá al 0,3 % del Producto Interior Bruto (PIB), muy por debajo del 0,7 % solicitado por Ban ki-moon y a pesar de que la economía canadiense ha sido la más fuerte del G7 en los últimos años.

Ban ki-moon dijo hoy durante la rueda de prensa con la que terminó la cumbre que “sinceramente” cree que “los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y en particular del G7 (Grupo de los 7) deberían liderar con el ejemplo”.

Pero el primer ministro canadiense se resistió a seguir la petición del secretario general de la ONU y dijo que la filosofía de su Gobierno “es no medir las cosas en término de cantidad de dinero que gastamos”.

Sin embargo, este jueves Harper anunció que Canadá destinará 3.500 millones de dólares durante los próximos cinco años para ayudar “a un selecto grupo de países” a mejorar la salud materno-infantil y demandó a otras naciones desarrolladas a igualar su compromiso.

Harper dijo que solicitará a los otros países del G7 que contribuyan a su fondo de ayuda materno-infantil durante la próxima cumbre del grupo que se celebrará la próxima semana en Bruselas.

Durante la cumbre, los expertos internacionales han solicitado que la salud materna e infantil sea una “prioridad internacional” y que en la próxima generación se logre que ninguna mujer o niño fallezca de causas evitables.