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Fallece otro buzo en el rescate del ferri surcoreano hundido

WUNI News
05/30/2014 7:01 AM

Seúl, 30 may (EFE).- Un buzo falleció hoy durante las operaciones de búsqueda de los 16 cadáveres aún sin rescatar del naufragio del ferri surcoreano Sewol, que causó 304 muertos al hundirse el mes pasado en aguas al sureste de Corea del Sur.

Se trata del segundo submarinista que pierde la vida en el rescate del transbordador, después de la muerte de un compañero en circunstancias similares el pasado día 6.

El buzo, cuya identidad de momento no han trascendido, advirtió de que tenía dificultades para respirar y fue trasladado a un hospital cercano en helicóptero, pero fue declarado muerto poco después, indicaron las autoridades surcoreanas a la agencia local Yonhap.

El fallecido participaba en las operaciones consistentes en cortar las ventanas de la parte trasera del casco sumergido para buscar los 16 cuerpos que se cree pueden estar atrapados en el interior del barco.

Los servicios de rescate pusieron en marcha hoy esta nueva estrategia tras permanecer más de una semana sin hallar nuevos cadáveres.

Las operaciones se están llevando a cabo en los momentos del día en los que amainan las corrientes marinas, y se extenderán a la parte delantera del barco en caso de que los familiares de las víctimas den su consentimiento.

El Sewol, que transportaba a 476 pasajeros, se hundió el pasado 16 de abril después de que un giro brusco desplazara la carga hacia un lado y desequilibrara la nave, que volcó en poco más de una hora.

La investigación ha determinado de momento que el buque portaba hasta tres veces la carga permitida y recientemente había sufrido una peligrosa remodelación que le restó equilibrio, factores que se consideran cruciales para el fatal desenlace.

Mientras, el millonario surcoreano Yoo Byung-eun, considerado dueño de facto de la naviera del ferri, se encuentra huido y en busca y captura por su presunta responsabilidad en diversas irregularidades en materia de seguridad y financieras.

El suceso, en el que han perdido la vida 304 personas, la mayoría de ellos adolescentes de 16 y 17 años, todavía mantiene conmocionada a Corea del Sur.