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Queyi, la española que ha enriquecido su universo musical en América Latina

WUNI News
05/31/2014 3:41 PM

Asunción, 31 may (EFE).- La cantante y compositora española Queyi actúa hoy en Asunción ampliando así su periplo artístico y vital por América Latina, donde está desarrollando una carrera que comenzó en España, pero que ha cobrado peso y se ha enriquecido desde que se afincó en Uruguay para colaborar con músicos como Diego Drexler.

La artista, nacida en Palencia y dueña de un ecléctico universo musical marcado por el pop intimista, abandonó Madrid en 2007, justo cuando había sido apadrinada por una multinacional como la Warner y grabado su primer disco (“Nada como un pez”).

“Mi vida se fue a América tras muchos años en Madrid. Tenía que desarrollar un camino que no sabía cuál era y que estoy cumpliendo aquí. Un camino en el que la música que me interesa se da por la afinidad con el resto de seres humanos, algo que parece que no encontré en Madrid”, dijo a Efe.

Esa nueva ruta de Queyi, de formación clásica y en una época pianista de repertorio en el Conservatorio Superior de Salamanca, la condujo hasta Montevideo, tradicional ciudad de acogida de muchos emigrantes españoles a los que todavía se les matricula como “gallegos”.

“Debo mucho a Uruguay porque he conocido a muchos músicos que son muy internacionales y que tienen un acerbo cultural diferente. Soy una ‘gallega’ en Uruguay, pero he tenido mucho cariño y me siento ya un poco uruguaya”, admite la cantante.

En Uruguay, la artista colabora regularmente con el cantautor y arreglista Diego Drexler, hermano de Jorge Drexler, y con la cantante Ana Prada, con quien compuso “Queremos un carril bici”, un disco para niños grabado en español y portugués.

“Hemos compuesto ya doce canciones y aprendido mucho la una de la otra. Ese fue un disco raro en nuestras discografías al tratarse de un trabajo para niños, aunque yo en Madrid había hecho Caracubo, un espectáculo que se presentó en el Festival Internacional de Teatro y Música para Bebés en 2008″, recordó.

Entre su influencias charrúas, la artista, nacida Eugenia López Nozal, destaca al reputado compositor y pianista uruguayo Leo Maslíah, con quien ha colaborado en varios directos.

“Me ha influido mucho, es una inspiración. He tenido el honor de ser invitada en sus conciertos y también a la inversa. Es un referente”, admitió.

Desde su base de operaciones en Uruguay, Queyi se ha internado en su transitar artístico por Buenos Aires y hoy lo hace por vez primera en la capital paraguaya, donde ofrecerá un concierto en el Centro Cultural de España Juan de Salazar acompañada solo por su piano, algo que, según ella, no supone ninguna limitación.

“Cada concierto es muy diferente y mediante internet contacto con artistas de las ciudad donde actúo. En Rosario, por ejemplo, subió al escenario una compañía de flamenco para acompañarme en mi tema ‘Björk’”, dice.

“Björk”, dedicada a su admirada cantante islandesa, es una de las canciones que figuran en “Q-U-E-Y-I”, su último y cuarto trabajo, grabado en directo en noviembre de 2012 en el Teatro Solís de Montevideo.

“Es un disco con canciones que hablan del amor, pero también de la emigración, del hecho de irse a otro lado, como es mi caso. Eso está presente en la canción ‘Amor’ que abre el disco”, dijo.

La artista reconoce que esa separación de su país de origen le provoca cierto desconcierto cuando regresa.

“Cuando llego a Madrid tengo que llamar a mis amistades para que me rescaten porque no sé bien dónde estoy, siendo una ciudad para mí tan cercana. Pero me quedo con lo que me dijo una amiga: un océano no es algo que separa, sino un puente que une”, indicó.

Embarcada en la gira de “Q-U-E-Y-I”, que finalizará este año en la Sala Zitarrosa, en Montevideo, y con nuevas canciones listas para un próximo álbum, a la palentina le cuesta imaginar su evolución de no haberse marchado de España en los albores de la peor crisis económica de ese país.

“De haberme quedado, con la crisis encima… no sé, quizás habría comprado un camión en el que cargar mi piano para tocar por las ciudades y pueblos”.