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Los republicanos moderados y el Tea Party pugnan por el poder en las primarias de EEUU

WUNI News
06/04/2014 6:00 AM
Actualizada: 06/04/2014 11:32 AM

Washington, 4 jun (EFE).- La batalla entre los republicanos moderados y los ultraconservadores (Tea Party), protagonista de las primarias para las legislativas de noviembre, quedó más reñida que nunca el martes de madrugada, cuando los aspirantes al Senado de uno y otro sector del partido por Misisipi prácticamente empataron.

A las 02.00 horas (06.00 GMT), y con el 99 % de los votos contados, el veterano senador Thad Cochran y el candidato apoyado por el Tea Party Chris McDaniel tenían los dos alrededor del 49 % de los votos.

La contienda republicana al Senado en Misisipi centró la atención en la ronda de primarias del martes por lo igualado de la competición y lo simbólico de la lucha entre dos candidatos que ejemplifican la batalla nacional entre los veteranos moderados y las nuevas figuras más radicales del partido.

Los votantes de ocho estados eligieron este martes a sus candidatos a la Cámara de Representantes y al Senado, así como a gobernador, para las elecciones legislativas del próximo noviembre.

En la mayor serie de primarias de este año, Alabama, California, Dakota del Sur, Iowa, Misisipi, Montana, Nueva Jersey y Nuevo México decidieron qué aspirantes siguen en liza de cara a los próximos comicios.

En las elecciones de noviembre se renovará un tercio del Senado (33 de 100 escaños), donde el Partido Demócrata se juega mantener su mayoría, y la totalidad de los puestos en la Cámara de Representantes, en la que todos los pronósticos apuntan a una continuidad del dominio republicano.

De confirmarse el ajustado resultado en Misisipi entre Cochran y McDaniel, algo que podría no ocurrir hasta el jueves con el recuento total de los votos, deberán desempatar el 24 de junio.

Los ultraconservadores del Tea Party aspiraban a apuntarse esta madrugada su primera gran victoria sobre la vieja guardia moderada en unas primarias en las que hasta ahora los votantes han apostado por candidatos más sólidos y menos radicales.

Cochran, veterano senador de 76 años, representa lo que se denomina el “establishment” republicano, mientras que su adversario McDaniel, de 41 años, es una de las nuevas figuras ultraconservadoras que pujan por el poder en las filas del partido.

En Iowa, en otra elección primaria republicana para el Senado, venció la candidata y senadora del estado Joni Ernst, tras cosechar tanto el respaldo de la cúpula del partido como del Tea Party.

En Nuevo México, el procurador general Gary King se alzó con la victoria en la candidatura a la Gobernación del estado y se enfrentará a la actual política en ese cargo, Susana Martínez, única aspirante republicana.

En California, el actual gobernador demócrata, Jerry Brown, y el banquero republicano de origen indio Neel Kashkari serán los dos candidatos a presidir el Gobierno del estado en las elecciones de noviembre, tras resultar hoy vencedores de las primarias.

En Nueva Jersey, el empresario Tom MacArthur, apoyado por los republicanos moderados, venció a Steve Lonegan, que dispuso del respaldo del Tea Party, en las primarias republicanas para el Congreso por ese estado para sustituir al legislador republicano Jon Runyan, en las que se enfrentará a la demócrata Aimee Belgard.

En Dakota del Sur el exgobernador republicano Mike Rounds ganó fácilmente la nominación para el Senado, mientras que en Montana el demócrata John Walsh y el republicano Steve Daines son los únicos candidatos de sus partidos a ocupar un lugar en la Cámara alta.

El 21 de mayo, en otra ronda de primarias para las legislativas, los candidatos moderados derrotaron a los de la línea más dura del Partido Republicano en seis estados.

Lo que revelaron esas primarias y también algunos de los resultados de este martes, con los republicanos moderados imponiéndose a los candidatos de la línea más dura del partido, supone un motivo más de preocupación para los demócratas.

Los demócratas se enfrentan a unas elecciones difíciles y tenían la esperanza de que la oposición escogiera nombres del ala más conservadora para quedarse con el voto centrista que no comulga con las tesis republicanas más radicales.