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Economía

Las exportaciones de China se disparan en mayo pero las importaciones caen

WUNI News
06/08/2014 2:33 AM
Actualizada: 06/08/2014 5:50 AM

Pekín, 8 jun (EFE).- Las exportaciones de China, segunda economía mundial, ganaron fuerza en mayo con una subida del 7 % interanual que superó las expectativas, mientras las importaciones cayeron de forma inesperada, un 1,6 % en ese mismo periodo.

Los datos, publicados hoy por la Administración General de Aduanas del país asiático, evidencian la recuperación global, con mayor número de pedidos al país asiático, pero la aún débil demanda interna de China, a pesar de los esfuerzos de Pekín por avivar el consumo.

La segunda economía mundial registró en mayo un volumen de ventas al exterior de 195.470 millones de dólares (143.280 millones de euros), un 7 % más que el mismo periodo del año pasado, y muy por encima del aumento de abril, del 0,9 % interanual.

Las exportaciones siguen así la senda de recuperación que comenzaron en abril, cuando subieron después de dos meses de caídas consecutivas (del 6,6 % en marzo y del 18,1 % en febrero).

Al contrario, las importaciones cayeron de forma inesperada un 1,6 % interanual en mayo -tras el 0,8 % interanual de aumento registrado en abril- y llegaron a los 159.550 millones de dólares (116.950 millones de euros).

El superávit comercial se situó así en los 35.920 millones de dólares (26.329 millones de euros) en mayo, un 74,9 por ciento de expansión.

Los datos acumulados estos primeros cinco meses del año muestran que las compras y las ventas de China al exterior aumentaron en conjunto un 0,2 % interanual, una cifra que aún se sitúa muy por debajo del objetivo marcado por el Gobierno chino en este ámbito, del 7,5 %.

La baja cifra del volumen total del comercio se debió fundamentalmente a la caída de las exportaciones en los primeros meses del año, que de enero a mayo sufrieron una bajada del 0,4 %, mientras que las importaciones crecieron un 0,8 % en ese mismo periodo.

La baja cifra del total acumulado los primeros meses de este año puede deberse a la comparación de datos con el año anterior, cuando las cifras fueron extremadamente altas, “infladas” por el flujo de dinero desde y hacia China continental realizado por varias compañías chinas, dado que las transacciones de capitales están estrictamente controladas en el país.

De hecho, mientras que en lo que va de año el gigante asiático ha incrementado el volumen de su comercio exterior con todos sus principales socios comerciales (un 11,7 y un 5,1 % con la Unión Europea y EE. UU., respectivamente), se ha registrado un descenso del 33 % hasta abril -no se ha publicado el dato de mayo- en los intercambios con la región de Hong Kong, donde se detectaron la mayoría de los fraudes en las facturas el año pasado.

El Gobierno chino comenzó a luchar contra estas prácticas en mayo del año pasado, por lo que los datos publicados hoy se consideran los primeros “limpios” de este 2014.

Desde el Ministerio de Comercio chino ya advirtieron -de forma previa a los datos publicados hoy- que “conseguir el objetivo comercial es una ardua tarea para China”, ya que la economía se enfrenta a la presión de la desaceleración, fruto de la reforma a la que está siendo sometida para orientar su modelo a uno más basado en el consumo interno y menos en las exportaciones o la inversión pública.

El producto interior bruto (PIB) chino creció un 7,7 % en 2013, la tasa más baja desde 1999, y la ralentización continuó en el primer trimestre de este año, en el que la subida fue de sólo un 7,4 %, la más baja desde 2012 y por debajo del objetivo marcado por Pekín para este año, del 7,5 %.

Tras estos últimos datos, el Gobierno anunció algunas medidas de apoyo a la economía como ayudas a los exportadores, recortes de impuestos, o el impulso a la inversión en vivienda pública e infraestructuras.

El primer ministro chino, Li Keqiang, instó esta semana a los gobiernos locales y al central a “implementar estas políticas y las reformas lanzadas por los líderes” para alcanzar el objetivo de crecimiento de este año, ya que la presión sobre la economía -advirtió- “sigue siendo relativamente alta”.