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El número dos de Pinehurst protagonista del US Open

WUNI News
06/11/2014 4:40 PM
Actualizada: 06/11/2014 6:04 PM

Pinehurst (EE.UU.), 11 de junio (EFE).- El escenario del Abierto estadounidense de golf, que comienza el jueves en Pinehurst (Carolina del Norte) será una prueba de resistencia y paciencia para los mejores golfistas del mundo.

Los favoritos a ganar la edición de este año coinciden en la dureza del recorrido y la dificultad de los ‘greenes’. Así, australiano Adam Scott ha dicho que este campo tiene los ‘greenes’ más exigentes del mundo y que la imaginación va a ser fundamental durante los cuatro días de competición.

El zurdo Phil Mickelson, que lleva nada menos que 24 US Open a sus espaldas, ha subrayado que el campo de Pinehurst es el mejor filtro que ha visto para identificar al mejor jugador del mundo.

Otros destacados en las apuestas de esta semana, como el norilandés Rory McIlroy, la joven estrella estadounidense Jordan Spieth o el pegador estadounidense Bubba Watson han mencionado el aspecto de los ‘links’ de este campo del interior de Carolina del Norte y la dificultad para dejar la bola sobre sus ondulados ‘greenes’.

El campo número dos de Pinehurst se ha convertido en el protagonista principal de Abierto de 2014 y han hecho olvidar hasta la ausencia del estadounidense Tiger Woods, que se recupera lentamente de una operación de espalda.

Desde que fue sede del US Open en 1999 y 2005, el recorrido se ha alargado más de 274 metros y la falta de ‘rough’ está sobradamente compensada por los matorrales que flanquean sus calles estrechas. Sin embargo, la clave está en la elevación y la ondulación de los ‘greenes’, que el clima seco está haciendo casi inexpugnables.

El cuarteto español, integrado por Gonzalo Fernández Castaño, Sergio García, Miguel Ángel Jiménez y Pablo Larrázabal, y la representación latinoamericana, compuesta por el argentino Ángel Cabrera, el colombiano Andrés Echavarría y el estadounidense de origen peruano Roberto Castro, coinciden en tres habilidades para afrontar este campo: pegar recto, paciencia y finura.

“Si el tiempo sigue siendo bueno, el campo va a estar muy duro y será muy difícil parar la bola en los ‘greenes’”, dijo Sergio García en declaraciones a EFE. La cuestión será en qué momento de la competición empezarán los golfistas a mirar al cielo maldiciendo su suerte y suplicando que la lluvia suavice el número dos de Pinehurst.