Tráfico | T 50° H 89%

Mundo

Desacuerdos entre Kiev y Moscú alejan el alto el fuego en el este de Ucrania

WUNI News
06/12/2014 5:56 AM
Actualizada: 06/12/2014 2:53 PM

Kiev, 12 jun (EFE).- Los desacuerdos entre Ucrania y Rusia alejan la posibilidad de un alto el fuego en el este prorruso, lo que impide por el momento la aplicación del plan de paz presentado por Kiev para el arreglo del conflicto.

“Estamos a la espera de una respuesta de la parte rusa. En cambio, por ahora sólo hemos recibido un aumento de la tensión en la frontera oriental y del apoyo a los separatistas por parte de Rusia con tropas y armamento”, aseguró hoy Andréi Deschitsa, el ministro de Exteriores ucraniano.

El diplomático amenazó con pedir a Occidente nuevas sanciones contra Rusia si ésta no contribuye a la pacificación de las regiones de Donetsk y Lugansk, escenario de la sublevación contra Kiev pero donde apenas hay noticias de combates desde hace días.

“Si Rusia está realmente interesada en que en Ucrania y, en particular, en el este, reine la paz, entonces debe responder cuanto antes, en los próximos días”, dijo, en alusión a los pasos para aplicar el plan de paz consensuado por ambos países y la OSCE.

De un posible alto el fuego tampoco habla desde hace días el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, quien a lo más que ha llegado es a ofrecerse a dialogar con “diferentes partes” en las regiones rebeldes, pero siempre que los milicianos depongan las armas, algo inviable en estos momentos.

Por si fuera poco, Ucrania denunció hoy que una columna de blindados, entre los que habría tres tanques y varias piezas de artillería, cruzó la frontera desde Rusia con la región rebelde de Lugansk.

“Han sido atacados por nuestras fuerzas militares (…) Parte de la columna ha sido destruida”, aseguró en rueda de prensa Arsén Avákov, el ministro del Interior de Ucrania, citado por medios locales.

Ucrania, al igual que EEUU y Polonia, ha denunciado que mercenarios rusos, en particular chechenes y cosacos, han cruzado la frontera para sumarse a las milicias separatistas prorrusas, por lo que Poroshenko propuso crear “un corredor para los mercenarios rusos que quieran regresar a sus casas”.

Kiev mantiene que la orden del presidente ruso, Vladímir Putin, de reforzar la vigilancia de la frontera para evitar incursiones ilegales no ha tenido ningún efecto y que los separatistas siguen recibiendo suministros militares y refuerzos del país vecino.

Rusia también parece haber perdido la paciencia y anunció hoy que presentará un proyecto de resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU con el fin de lograr un alto el fuego en el este de Ucrania.

“A Rusia le inquieta la falta de avances en los esfuerzos por poner fin a la violencia y a las acciones militares”, aseguró Serguéi Lavrov, el ministro de Exteriores ruso.

Lavrov subrayó que el cese de la violencia debe comenzar con la suspensión de “la operación de castigo” contra los bastiones prorrusos, pero descartó que en estos momentos se den las condiciones para el despliegue de tropas de pacificación en el vecino país.

“No estamos hablando de fuerzas de pacificación, ya que consideramos que la situación no ha llegado a ese punto”, dijo.

El secretario general de la Organización para la Cooperación y Seguridad en Europa (OSCE), Lamberto Zannier, también pidió hoy el cese de los combates y a ambos bandos que depongan las armas.

“Sé lo que ocurre en Donetsk y Lugansk. Es una locura que hay que detener. La mejor de las variantes es cesar las acciones militares, entablar negociaciones y celebrar elecciones”, dijo Zannier a los medios locales.

Zannier visitó a los civiles ucranianos que cruzaron la frontera huyendo de las zonas de combate en el este de su país y han sido acogidos en los edificios habilitados en la región rusa de Rostov (sur).

Además, propuso una mesa redonda en la que tomarían parte las autoridades ucranianas y representantes de los insurgentes con la mediación de los dos primeros presidentes de la historia de Ucrania, Leonid Kravchuk y Leonid Kuchma.

En un gesto de buena voluntad, Poroshenko llamó hoy por teléfono a Putin para felicitarle por el Día de Rusia y ponerle al día sobre sus planes de arreglo pacífico del conflicto, según el Kremlin.

No obstante, los expertos no son optimistas, ya que consideran que en las regiones rebeldes no hay en estos momentos otro interlocutor más influyente que los líderes separatistas y ellos siguen demandando el reconocimiento de su independencia.

“¿Negociar con quién? No hay dirigentes moderados entre los separatistas. Por ello, en las actuales circunstancias el alto el fuego sólo puede ser humanitario, pero no duradero”, comentó hoy a Efe Gueorgui Chizhov, jefe del Centro de Tecnologías Políticas de Ucrania.

En su opinión, la única forma de frenar el conflicto es que “Poroshenko convenza a Occidente para que siga presionando a Putin con el fin de que éste deje de apoyar de una vez por todas a los insurgentes”.