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Deschamps y Klinsmann al acecho del récord de Zagallo; Scolari va por su ‘bi’

WUNI News
06/12/2014 10:20 AM
Actualizada: 06/12/2014 11:22 AM

Bogotá, 12 jun (EFE).- Mario Jorge Lobo Zagallo y Franz Beckenbauer que se cuiden.

El francés Didier Deschamps y el alemán Jürgen Klinsmann buscan igualar la condición de campeón mundial como jugador y después como seleccionador que tienen Beckenbauer y Zagallo.

El brasileño fue más allá pues como delantero fue figura en la conquista de los títulos de 1958 y 1962; como técnico en el de 1970 y como ayudante del seleccionador Carlos Alberto Parrreira en 1994.

El alemán Beckenbauer alzó la copa, como capitán del Mannschaft, en 1974 y condujo a su país a la consagración en 1990.

El exjugador del Inter y el Bayern Múnich y ahora seleccionador de Estados Unidos, Jürgen Klinsmann, fue uno de los mejores delanteros de la historia de su país y campeón del Mundial de Italia’90. Marcó goles en los seis torneos más importantes que jugó. De especial significado fueron los once en mundiales y los cinco en la Eurocopa de 1988.

A Deschamps, el seleccionador de Francia, se le recuerda como un volante con un buen sentido táctico. El exjugador del Olympique y el Juventus formó en la selección Bleu que conquistó en casa la Copa del Mundo de 1998 y, dos años después, alzó la Eurocopa.

Con el equipo francés fue campeón de Europa en 1993 y tres años después repitió la hazaña con el italiano. Colgó las botas en 2001 en las filas del Valencia.

De los 32 seleccionadores que estarán en la vigésima edición de la Copa del Mundo que comienza hoy en Brasil, apenas tres no fueron futbolistas: el portugués de origen mozambiqueño Carlos Queiroz, así como los colombianos Jorge Luis Pinto y Reinaldo Rueda, ya que llegaron al fútbol tras formarse como preparadores físicos.

Queiroz, exayudante de Alex Ferguson y extécnico del Real Madrid, dirige a Irán. Pinto está al frente de Costa Rica y Rueda de Ecuador.

Dos técnicos más tienen pasado como maestros escolares: el uruguayo Oscar Washington Tabárez y el alemán Ottmar Hitzfeld, muy riguroso en sus clases de matemáticas.

Dieciséis de los actuales entrenadores jugaron ya en las selecciones de sus países.

Los técnicos de Argelia, Argentina, Bélgica, Bosnia-Herzegovina, Corea del Sur, Costa de Marfil, Croacia, España y Rusia destacaron por su calidad técnica cuando calzaron las botas.

El alemán Joachim Löw, los argentinos Jorge Sampaoli y José Pekerman, así como el italiano Alberto Zacheronni debieron anticipar la retirada por sendas lesiones graves.

Y la definición de que como jugadores fueron grandes entrenadores calza perfectamente al técnico anfitrión del Mundial, Luiz Felipe Scolari y sus colegas Roy Hodgson, Louis Van Gaal.

Caxias, Juventude, Novo Hamburgo y Centro Sportivo Alagoano (CSA) figuran en el currículo del brasileño Scolari, que en la vigésima edición del Mundial puede sumar su segundo título, tras el del 2002 con la formación verde-amarela.

Hodgson, el conductor del conjunto de los Tres Leones, que ya dirigió las selecciones de Finlandia, Emiratos Árabes Unidos y Suiza, como jugador fue versátil, pues se desempeñó como defensa y centrocampista, pero en el balance final tuvo muy limitada calidad y jugó sin mucha historia en el Crystal Palace.

El holandés Van Gaal fue centrocampista en la década de los años 70 y 80, época en la que jugó aunque sin mucho brillo en varios equipos de la Primera División de su país y de Bélgica.

Vicente del Bosque, el único entrenador que ha ganado un Mundial (2010), una Eurocopa (2012) y Liga de Campeones de la UEFA (1999-2000 y 2001-2002) es un coleccionista compulsivo de títulos.

En una década, el elegante mediocentro del Real Madrid, bautizado por un comentarista argentino como ‘Cámara lenta del Bosque’, celebró la conquista de cinco ligas de España y cuatro copas del Rey.

Löw, el seleccionador alemán, comenzó su era de futbolista en 1978 y tuvo pasajes discretos por el Stuttgart, el Eintracht Fráncfort, el Friburgo y el Karlsruher.

Pero una brutal entrada le partió la pierna y puso fin a su carrera de delantero con poco gol. A Suiza había llegado en 1989 a las filas del Schaffhausen y en 1992 pasó a las del Winterthur hasta aquél fatídico día de 1994.

Sabella, el exayudante de Daniel Passarella en las selecciones de Argentina y Uruguay, fue un enganche de fina técnica que debutó en River Plate en 1974 y se retiró en el Irapuato chileno en 1989.

En la mitad de ese periodo jugó sin hacer mucho ruido en el Sheffield United, de la Tercera División de Inglaterra, y el Leeds United. Su desquite llegó a la vuelta al país en las filas del Estudiantes de La Plata, pero su ‘maldición’ como futbolista fue jugar en el puesto de Diego Maradona cuando ‘el Diez’ vivía su esplendor en la Albiceleste.

Tabárez, a los 67 años el más veterano de los entrenadores que participarán en el Mundial brasileño y el que más Copas del Mundo consecutivas ha vivido (desde Alemania 2006), fue zaguero central entre 1967 y 1978. Jugó en cinco modestos equipos uruguayos, así como el Puebla mexicano tras ser profesor escolar.

Una fractura de tibia y peroné acabó con la carrera de Sampaoli, el seleccionador de Chile. Era extremo, tenía apenas tenía 20 años. Para entonces ya había debutado en las filas del Newell’s Old Boys.

El seleccionador mexicano Miguel ‘el Piojo’ Herrera fue a lo largo de quince años defensa de Tecos, Santos Laguna, Atlante, Toros Neza y Querétaro. Con el Tri jugó la Copa América de 1983, que perdieron ante Argentina.

El colombiano Pinto no fue futbolista pero irrumpió en el fútbol, primero como preparador físico y a los 31 años, después de ampliar estudios en Alemania, debutó como técnico en el banquillo de Millonarios, uno de los grandes de Colombia.

Tampoco lo fue su compatriota Rueda, quien se graduó como licenciado en Educación Física y Salud con postgrado en la Escuela Superior de Deportes de Alemania.

Niko Kovac, el seleccionador más joven del Mundial que comienza hoy, descolló como volante en las canchas de Alemania, país en el que nació hace 42 años. Fue ídolo del Bayer Leverkusen y el Bayern Múnich. Tras nacionalizarse croata, de donde son sus padres, llegó a ser capitán de la selección ajedrezada en el Mundial de 2006.

Marc Wilmots, seleccionador de Bélgica hace dos años fue, entre las cuatro líneas del campo, un mediapunta de estilo combativo que ilusionó en el Schalke 04 en los periodos 1996-2000 y 2001-2003.

Fue decisivo en la obtención de la Copa UEFA en 1997 y la Copa de Alemania en 2002. Jugó cuatro mundiales, el último en 2002, que le dejó un mal sabor de boca pues las polémicas decisiones arbitrales los sacaron de ruta ante la selección de Scolari.

Uno de los mejores delanteros de Bosnia en la década de los 70 y hasta su retirada en 1987, el seleccionador de Argelia, Vahid Halilhodzic, debutó en el Vélez Mostar y se consolidó en Francia.

Primero jugó en el Nantes y en el final de su carrera en el Paris Saint-Germain. Fue quince veces internacional con la desaparecida selección de Yugoslavia y en 1979 formó en la selección sub’21 que conquistó el Campeonato de Europa de la categoría.

El bosnio Safet Susic, en 600 partidos con el FK Sarajevo marcó 400 goles. Quizá este dato refuerza su fama de haber sido el más letal delantero de la antigua Yugoslavia. También alegró a los hinchas del París Saint-Germain. Jugó los mundiales de 1982 y 1990.

El técnico de Nigeria Stephen Keshi fue líder de la selección de ese país desde el centro de la defensa. Despertaron simpatía en el Mundial de 1994 hasta que tropezó con Itália. Jugó cinco veces la Copa de África y la ganó una vez. El Anderlecht belga fue el equipo más importante de Europa en el que jugó.

Paulo Bento, el excentrocampista formado en el Benfica fue capitán del Real Oviedo español y cerró su carrera en el otro grande de Lisboa, el Sporting. Jugó el Mundial de 2002.

El italiano Cesare Prandelli fue como centrocampista discreto pero combativo. Comenzó su carrera en el pequeño Cremonese en 1974. Luego pasó al mediano Atalanta y alcanzó su ápice en Juventus, donde conquistó tres Ligas, una Copa de Italia, una Copa de Europa, una Recopa, una Supercopa de Europa y una Copa Intercontinental. Su retirada se produjo en el Atalanta en 1990.

El seleccionador de Rusia, el italiano Fabio Capello, destacó como enganche en el Juventus, Roma y Milán. Jugó el Mundial de 1974 y cerró su carrera con la Azzurra al cabo de 30 partidos.

El surcoreano Hong Myung-Bo fue libero y desde su posición se consagró como uno de los mejores de la historia de su país tras jugar cuatro mundiales. Destacó en clubes de Japón y puso fin a su carrera en Los Angeles Galaxy.

El profesor alemán de matemáticas Ottmar Hitzfeld, técnico de Suiza, logró conciliar sus clases en salones cerrados con aulas de fútbol en canchas abiertas vistiendo los uniformes del Stuttgart y la selección de Alemania Occidental en los Juegos Olímpicos de 1972.

El seleccionador de Costa de Marfil, Sabri Lamouchi, el excentrocampista francés de ascendencia tunecina, se desempeñó con solvencia en el Mónaco, el Inter y el Parma. De no haber sido por una baja de último momento hubiera añadido a su currículo el título de campeón del mundo en 1998 con los Bleus.

Kwesi Appiah, también conocido como Akwasi Appiah, fue lateral e hizo su carrera como futbolista en su Ghana natal.

El técnico de Australia, Ange Postecoglou, cambió su Atenas natal por Melbourne a los cinco años de edad, se nacionalizó y metió miedo como zaguero en el South Melbourne.

Volker Finke, el seleccionador de Camerún, fue un discretísimo centrocampista de dos clubes casi desconocidos de su país, el TSV Havelse y el Hannoverscher, en el que se retiró en 1974.

El portugués Fernando Santos, entrenador de Grecia, nada espectacular tiene en el currículo como jugador del Benfica, el Marítimo y el Estoril Praia.

La carrera futbolística del italiano que dirige a Japón, Alberto Zacheronni, fue interrumpida por una lesión a los 30 años.

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