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Miles de camboyanos sin papeles huyen de Tailandia tras el golpe de estado

WUNI News
06/12/2014 2:01 AM

Bangkok, 12 jun (EFE).- Miles de inmigrantes ilegales camboyanos han huido de Tailandia o han sido deportados por la junta militar tras el golpe de estado perpetrado por el Ejército tailandés el 22 de mayo, informó hoy la prensa camboyana.

Al menos 7.500 camboyanos regresaron a su país en los primeros nueve días de junio, según datos del Gobierno camboyano reproducidos por el diario “Phnom Penh Post” que cita cálculos de organizaciones humanitarias que elevan la cifra hasta los 10.000.

La mayoría de los inmigrantes se concentran en campamentos improvisados en la localidad fronteriza de Poipet, donde llegan en camiones militares tailandeses, cuyo flujo a pasado de 1 o 2 diarios a más de 30 desde el golpe, según el rotativo.

Uno de los deportados, Din Phivorn, dijo que su empresa le instó a regresar temporalmente a Camboya después de que la junta militar anunciara sanciones de 10.000 bat (333 dólares) por cada inmigrante ilegal empleado y el arresto del trabajador.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU, también denunció un aumento del flujo de inmigrantes en Poipet donde alerta de la escasez de agua, comida, alojamiento y atención sanitaria para atender a esas personas, la mitad de ellos niños y mujeres.

“Normalmente llegan unos 100 inmigrantes cada día pero ahora nos llegan más de mil y no sabemos a qué atenernos los próximos días”, dijo en un comunicado el jefe de la misión de OIM en Camboya, Leul Mekonnen.

“La mayoría están de hecho varados, sin dinero para pagarse el transporte y reunirse con sus familias”, indicó OIM en la nota.

Entre 100.000 y 250.000 camboyanos indocumentados trabajan en Tailandia, según el Gobierno camboyano que asegura que se ha puesto en contacto con las autoridades de Bangkok para evitar castigos contra estos inmigrantes.

Miles de inmigrantes ilegales, la mayoría procedentes de Birmania (Myanmar) y Camboya, son empleados en Tailandia en la construcción, la agricultura o el sector pesquero y de procesados de pescado y marisco, entre otros, donde a menudo están expuestos a abusos y explotación.

El junta militar de Tailandia fue el único Gobierno que se opuso a la aprobación ayer en Ginebra del nuevo protocolo vinculante de la Organización Internacional del Trabajo de la ONU en contra del trabajo forzado.