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Fuerzas israelíes asaltan una vivienda en Hebrón, foco de las pesquisas

WUNI News
06/15/2014 7:00 PM
Actualizada: 06/15/2014 6:50 PM

Jerusalén, 15 jun (EFE).- Unidades especiales israelíes asaltaron esta noche una vivienda en el interior de la ciudad cisjordana de Hebrón por su presunta relación con la desaparición de tres jóvenes estudiantes que según Israel fueron secuestrados el jueves cuando hacían autostop.

Fuentes palestinas indicaron al diario “Yediot Aharonot” que una fuerte explosión se escuchó junto al inmueble después de que las tropas la rodearan y exigieran a la población de los alrededores que se alejara.

Las fuentes indicaron que una persona resultó herida de bala y que las informaciones filtradas sugieren que la casa es propiedad de una familia que tiene vínculos con el movimiento islamista Hamas, al que Israel culpa de la desaparición de los tres estudiantes.

La información no ha sido confirmada ni desmentida hasta el momento por el Ejército.

Las Fuerzas de Seguridad israelíes mantienen la hipótesis de que los tres estudiantes, dos de 16 años y uno de 19, están aún cerca de donde fueron secuestrados y por ello han cerrado con puestos de control todos los accesos a la disputada ciudad de Hebrón, la más populosa de Cisjordania.

Las operaciones, en las que participan unidades especiales de los paracaidistas, de los cuerpos antiterroristas, la Policía y los servicios secretos, se han concentrado en la parte septentrional de la ciudad, no muy lejos de donde los tres muchachos fueron vistos por última vez.

En las mismas han sido detenidos cerca de un centenar de palestinos, alrededor de ochenta de ellos en operaciones nocturnas cerca de Hebrón.

Entre los arrestados destaca Hasan Yousef, antiguo portavoz de Hamas al que se considera uno de sus líderes espirituales, y miembros del Consejo Legislativo palestino (Parlamento) como Fathi Muhammad Ali Qarawi, Hasan al Burini, Abdel Rahman Zidan y Jaled Abu Arafa.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, culpó hoy a Hamás del secuestro, aunque no presentó pruebas, mientras que el movimiento islamista negó su responsabilidad y acusó al jefe del Gobierno de Israel de querer politizar el asunto en favor de sus intereses estratégicos.