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La milicia islamista Al Shabab asume la autoría de una nueva matanza en Kenia

WUNI News
06/16/2014 4:58 AM
Actualizada: 06/16/2014 5:30 PM

Nairobi, 16 jun (EFE).- La milicia islamista somalí Al Shabab se atribuyó hoy la autoría del atentado que este domingo causó la muerte de al menos 48 personas en la pequeña ciudad de Mpetekoni, cerca de la turística costa de Kenia.

Unos cincuenta hombres con armas y explosivos invadieron ayer la localidad y atacaron dos hoteles, un banco y una comisaría, entre otros edificios, precisó el inspector general de la Policía de Kenia, David Kimaiyo.

Según testigos citados por medios locales, el ataque comenzó alrededor de las 20.00 hora local (17.00 GMT), cuando cafeterías y bares estaban abarrotados de aficionados que seguían el Mundial de Fútbol de Brasil, y duró unas cuatro horas.

Los asaltantes, que llegaron en dos vehículos, dinamitaron la tranquilidad habitual de la localidad, a unos 40 kilómetros de la costa, al disparar a discreción contra los lugareños, retener a muchos de ellos y causar cuantiosos daños materiales.

En un comunicado emitido en Somalia, Al Shabab asumió la autoría de la masacre, que justificó como una venganza por el asesinato de varios clérigos musulmanes en la ciudad de Mombasa, capital de la costa keniana, durante los últimos dos años.

“Los extranjeros que aprecien su seguridad deberían mantenerse fuera de Kenia o sufrirán las consecuencias de su estupidez”, advirtió el portavoz militar de la milicia, Shiekh Mustafa Abu Muscab, que calificó ese país africano de “zona de guerra”.

El ataque de Mpetekoni es la peor acción terrorista que sufre Kenia desde septiembre pasado, cuando al menos 67 personas murieron en el asalto cometido también por Al Shabab contra el centro comercial Westgate de Nairobi.

La Policía ya sospechaba de que el atentado del domingo, que dejó numerosos inmuebles y automóviles arrasados por las llamas, podía ser obra de los fundamentalistas somalís.

“Todavía debemos determinar si (los responsables) fueron miembros de Al Shabab”, que ha atacado Kenia en repetidas ocasiones y amenaza de manera reiterada con nuevos atentados”, admitió Kimaiyo a primera hora.

Hasta ahora, agregó el inspector general, “no se ha efectuado ninguna detención” relacionada con la masacre de Mpetekoni, población situada a unos 130 kilómetros de la frontera con Somalia, donde Kenia tiene desplegado un contingente militar.

En una rueda de prensa en Nairobi, el ministro keniano del Interior, Joseph Ole Lenku, aseguró que algunos terroristas murieron en Mpetekoni en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad, aunque no aportó cifra alguna de los atacantes fallecidos.

Los autores de la matanza, condenada por el Gobierno y la oposición de Kenia, “serán perseguidos para enfrentarse a todo el peso de la ley”, aseveró el ministro.

Anteriormente, Ole Lenku participó en Nairobi en una reunión de urgencia encabezada por el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, para evaluar la situación y se desplazó después a Mpetekoni para supervisar el dispositivo de seguridad desplegado en esa área.

La localidad, donde algunos cadáveres hallados hoy presentaban disparos en la cabeza, amaneció como “una ciudad fantasma”, debido a que numerosos residentes huyeron durante el ataque y se refugiaron en bosques aledaños, indicó la prensa local.

Los atentados suponen un duro revés para esa zona de Kenia, que vive del turismo -un sector en crisis en la costa por el terrorismo- y tiene como principal atracción la ciudad de Lamu en la isla homónima, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

En el último mes, las embajadas de Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Australia han emitido alertas que aconsejaban a sus ciudadanos no viajar a Kenia ante una inminente amenaza terrorista y que, en la práctica, han limitado el número de turistas en el país africano.

Tras esas alertas, dos operadores británicos evacuaron a más de 400 turistas y cancelaron hasta octubre sus viajes a Mombasa, la segunda ciudad más importante de Kenia.

Además, el consulado del Reino Unido en Mombasa cerró la semana pasada sus puertas por motivos de seguridad.

Kenia -especialmente Nairobi y Mombasa- ha sido objeto de ataques desde que en octubre de 2011 su Ejército entrara en Somalia, debido a una oleada de secuestros en suelo keniano que atribuyó a Al Shabab, que a su vez ha exigido la retirada de esas tropas.

La milicia, que en 2012 anunció su adhesión formal a la red terrorista Al Qaeda, controla amplias zonas del centro y el sur del Somalia, donde el frágil Ejecutivo somalí aún no impone su autoridad.

Somalia vive en un estado de guerra y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, lo que dejó al país sin un Gobierno efectivo y en manos de milicias radicales islámicas, señores de la guerra y bandas de delincuentes armados.

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