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Baloncesto | Nacionales

Los Rockets recibieron a “Melo” con la camiseta número 7

WUNI News
07/03/2014 3:23 AM

Houston (EEUU), 2 jul (EFE).- La entrada principal del Toyota Center lució de manera especial con motivo de la llegad del alero Carmelo Anthony que visitó la ciudad de Houston para reunirse con los directivos de los Rockets.

Anthony, que el día anterior había estado en Chicago y los Bulls le hicieron un recibimiento con la presencia de un trofeo Larry O’Brien, de campeones de la NBA, recordándole que son la tercera dinastía dentro del mejor baloncesto del mundo, en Houston vio su imagen vistiendo la camiseta con el número 7, el mismo que lleva con los Knicks de Nueva York.

Los directivos de los Rockets, con los que se reunió por dos horas dentro de las oficinas del equipo tejano que están en el mismo edificio del Toyota Center, quisieron cumplir el deseo de Anthony de que si ficha con ellos como agente libre llevará el número 7 en la camiseta.

El gran problema que se le ha presentado a los Rockets a la hora de cumplir los deseos de Anthony es que actualmente dentro del equipo la camiseta con el número 7 la lleva el base de origen taiwanés Jeremy Lin.

El gerente general de los Rockets, Daryl Morey, reconoció que cuando se trata de reclutar a nuevos jugadores se pueden dar este tipo de situaciones, pero era difícil de poder evitar.

“Nos pasó lo mismo cuando quisimos conseguir a Chris Bosh y tenía el mismo número que Luis Scola, la llegada de Dwight Howard, que iba a vestir el que utilizaba el base Patrick Beverley”, explicó Morey. “Me duele que se este tipo de situaciones cree algún tipo de ofensa a los sentimientos de otras personas, pero no se pueden evitar”.

Sin embargo, lo que también quedó claro con la decisión tomada por los Rockets es que consideran que la posible llegada de Anthony como agente libre sería la pieza que les falta para poder luchar en serio por un título de liga.

Además que si la misma se da no sólo el pívot turco Omer Asik, traspasado a los Pelicans de Nueva Orleans, sino que también Lin tendrá que dejar al equipo y su salario de 8,3 millones de dólares poderlo utilizar en el fichaje de Anthony, si al final los elige.

Los directivos de los Rockets, además de Howard, el escolta James Harden y el exjugador del equipo de Houston, Clyde Drexler, que también asistieron a una comida en honor de Anthony, le mostraron con claridad al alero estrella que si desea tener un equipo con aspiraciones al título puede contar con ellos.

Pero el mismo ofrecimiento le hicieron por la tarde los Mavericks de Dallas, que recibieron a Anthony en la residencia del dueño del equipo Mark Cuban, donde estuvieron el entrenador del equipo Rick Carlisle, el ala-pivote alemán Dirk Nowitzki, el escolta Monta Ellis y el pívot Tyson Chandler, su excompañero con los Knicks.

Tampoco transcendió que fue lo que hablaron durante las más de dos horas que duró la reunión que mantuvo Anthony con la plana mayor de los Mavericks, aunque si le mostraron todo lo que tienen previsto para conseguir el próximo año otro jugador importante dentro del mercado de los agentes libres.

Después de conocer en primera persona lo que le puede esperar en Chicago y en territorio tejano (Houston y Dallas) si se decidiese por una de las tres franquicias, Anthony emprendió el viaje hace Los Ángeles, donde hoy, jueves, se va a reunir con el equipo local de los Lakers, que también desean conseguir su fichaje.

Nada más concluir la reunión con los Lakers, Anthony regresará a Nueva York, donde también escuchará lo que podrán ofrecerle los Knicks, el equipo con el que jugó la pasada temporada, y que en términos económicos es el que más dinero le puede dar.

Los Knicks tendrán la capacidad de ofrecerle un contrato por cinco temporadas y 129 millones de dólares, superior a los 96 que le darán el resto de los equipos por cuatro temporadas.

Pero en la misma disyuntiva se encontró el año pasado Howard cuando rechazó la oferta de los Lakers, el equipo que más dinero le podía dar, y ficho por los Rockets.

Ante la experiencia vivida, Howard le aconsejó a Anthony que no se sienta influenciado por nada ni por nadie, sino que al final la decisión que tome sea la que considere que es la “mejor”.

“Le dije que se tomase todo el tiempo que necesite, sin presión, antes que tome la decisión y que esté seguro que el equipo que elija sea con el que realmente desea estar.

“Anthony es una gran persona y estoy convencido que podría ser un gran compañero dentro de nuestro equipo”, declaró Howard al salir del restaurante donde comió con el jugador de los Knicks. “Al final del día, todos los profesionales deseamos conseguir un título de liga, por eso llegué a Houston y él podría ser una parte importante”.

Mientras Anthony decide su futuro, los Rockets tendrán que seguir trabajando con la posibilidad de que no sean los elegidos, y entonces la camiseta con el número 7 le seguirá perteneciendo a Lin, que podría cumplir el último año de contrato, sin que se espere genere ningún problema.

De hecho al conocer lo sucedido, Lin, a través de su Twitter se limitó a hacer referencias bíblicas en cuanto a la comprensión que hay que tener ante los demás y reiteró que él siempre se siente querido y favorecido por Dios.