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Al Maliki promete derrotar a los yihadistas y presentarse a un tercer mandato

WUNI News
07/04/2014 2:16 PM
Actualizada: 07/04/2014 2:20 PM

Bagdad, 4 jul (EFE).- El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, aseguró hoy que derrotará a los yihadistas del Estado Islámico (EI) y que será de nuevo candidato a encabezar el gobierno, en medio de la parálisis política y los temores al “califato” proclamado por los extremistas.

“Me he comprometido ante Dios a seguir luchando junto a las fuerzas armadas y los voluntarios hasta derrotar definitivamente a los enemigos de Irak”, dijo Al Maliki.

En un comunicado, el primer ministro chií se presentó como “un soldado que defiende los intereses del pueblo iraquí frente al EI y sus aliados baazistas”, en alusión a los insurgentes suníes, algunos partidarios del fallecido dictador Sadam Husein.

En el plano político, Al Maliki optó por enrocarse en el poder después de que su coalición Estado de Derecho ganara las elecciones legislativas del pasado mes de abril.

“No voy a renunciar jamás a presentar mi candidatura al cargo de primer ministro. Ninguna parte tiene derecho a poner condiciones, porque eso significa una dictadura”, advirtió a los que piden un gobierno de unidad nacional sin su presencia.

Estado de Derecho se hizo con 92 diputados de los 328 que tiene el Parlamento, lo que no le da la mayoría y le obliga a pactar con otros grupos para formar gobierno.

La máxima autoridad chií de Irak, el ayatolá Ali al Sistani, calificó hoy de “lamentable fracaso” la incapacidad del Parlamento para elegir a su presidente hace cuatro días y urgió a formar un gobierno de consenso.

Está por ver si en la próxima sesión del Parlamento la semana próxima se desatasca esa decisión en la cámara, primer paso para elegir a un jefe de Estado, que encargue posteriormente al bloque político con mayoría designar al nuevo primer ministro.

Alegando lealtad a sus votantes, Al Maliki subrayó que no les va a traicionar retirando su candidatura y que va a respaldarles ante la difícil situación que atraviesa Irak.

Los combates se centraron hoy en los alrededores de la ciudad de Tikrit, capital de Saladino, en manos de la insurgencia suní y blanco de una campaña militar desde la semana pasada.

Según informó a Efe un portavoz del Ministerio iraquí de Interior, las tropas han logrado controlar Al Auya, población natal de Sadam Husein, de confesión suní.

Al Auya se encuentra tan solo trece kilómetros al sur de Tikrit, y el ejército se prepara ahora para recuperar esa importante urbe, que perdieron el pasado junio.

Sin embargo, el activista suní de Saladino Nauaman Yasem dijo a Efe que Al Auya sigue dominada por los insurgentes, que lograron repeler un ataque de las fuerzas gubernamentales y matar a un número indeterminado de soldados.

El conflicto iraquí adquirió una nueva dimensión el pasado domingo con la proclamación por parte del EI de un “califato” que abarca desde la provincia siria de Alepo a la iraquí de Diyala.

Los yihadistas se hicieron además con el control ayer de una vasta zona de la provincia siria de Deir al Zur, fronteriza con Irak, tras la retirada de brigadas rebeldes antes rivales.

Más grupos rebeldes se unieron en las últimas horas a las filas del EI en Deir al Zur, como la Brigada de los Soldados de la Misericordia, que dijo ponerse bajo el mandato del “califato islámico”.

Esta brigada afirmó que “dejan de luchar contra los hermanos muyahidines” (guerreros santos) y que seguirán las instrucciones del “califa” Abu Bakr al Bagdadi en beneficio de la gente y de los musulmanes.

Con la toma ayer de la ciudad de Al Mayadín y del campo de petróleo de Al Omar, el mayor de Siria, el EI domina, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, ya una superficie en el norte de ese país cinco veces superior al territorio del Líbano.

Aunque el Ejército iraquí airea en los medios oficiales continuamente victorias, las autoridades de Washington han reconocido las limitaciones de las tropas iraquíes para recuperar por sí mismas el control del territorio controlado por el EI.

El jefe del Estado Mayor Conjunto de EEUU, el general Martin Dempsey, señaló ayer que según la información de los asesores estadounidenses que se encuentran sobre el terreno, los militares iraquíes “son capaces de defender Bagdad pero sería un desafío (para ellos) ir a la ofensiva”.

EEUU, que no tiene intención de volver a entrar en lucha en Irak, ha insistido también en que la solución no es exclusivamente militar y que el futuro de Irak depende de la inclusión política de suníes, chiíes y kurdos.