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Sánchez Cerén afirma que El Salvador no es un Estado fallido ni está en “caos”

WUNI News
08/09/2014 3:20 PM

San Salvador, 9 ago (EFE).- El presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, afirmó hoy que su país no está en “un caos” ni es un “Estado fallido”, situación en la que, según la Iglesia católica, podría caer por la violencia.

Sin embargo, se tiene que “trabajar mucho por alcanzar la tranquilidad en las comunidades” mediante el combate de la criminalidad, reconoció el mandatario en su programa semanal de radio y televisión “Gobernando con la gente”.

El arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, dijo el miércoles en la misa de cierre de las fiestas patronales salvadoreñas, en la catedral, que “el nivel de autodestrucción” por la violencia “amenaza con el hundimiento nacional” y el país está “a punto de ser lo que se llama un Estado fallido”.

Sánchez Cerén sostuvo que “desde el punto de vista jurídico no existe Estado fallido en El Salvador; el Estado sigue funcionando” y brindando “servicios a la población” en educación, seguridad y justicia, entre otras áreas.

“El Estado fallido es cuando se pierde y se entra en un caos; El Salvador no vive en un caos”, enfatizó.

En su primera reacción, al salir de la misa donde el arzobispo hizo la advertencia, Sánchez Cerén se había limitado a pedir a los salvadoreños tener “fe” y “confianza”, y los llamó “a trabajar por evitar que este país se hunda”.

El gobernante lamentó hoy que “Estado fallido” haya sido “la única frase que (los medios) le difundieron a monseñor José Luis Escobar Alas, pero el mensaje que dio allí fue más profundo”, pues hizo “una interpretación bíblica de lo que se tiene que hacer en El Salvador” para lograr “la transformación” del país.

“Ese es el llamado que encerraba la situación del análisis (de) la situación de dificultades que tiene el país” que “él planteó”, remarcó.

“Claro, no podemos ignorar también que tenemos que caminar mucho, que tenemos que trabajar mucho por alcanzar la tranquilidad en las comunidades”, reconoció Sánchez Cerén.

Lograr esa tranquilidad “es lo que queremos hacer de El Salvador y no es una misión imposible; es posible, pero el Gobierno no lo puede hacer solo, sin el respaldo y sin el apoyo de toda la sociedad”, añadió.

El presidente salvadoreño lamentó además que “los medios ignoraron totalmente” el mensaje que la Conferencia Episcopal de El Salvador difundió también en la misa del miércoles, en el cual, dijo, reafirmó su “compromiso con el país”.

En ese mensaje, la Conferencia Episcopal recordó que se sumará a una comisión, promovida desde el Gobierno anterior (2009-2014), que buscará implementar un proceso de pacificación en el país ante los altos índices de violencia.

Según las autoridades, El Salvador registra actualmente un promedio diario de entre 11 y 12 homicidios, después de que bajara de 14 a alrededor de 5 a partir de marzo de 2012, cuando comenzó una “tregua” entre pandillas que finalmente fracasó.

La población también denuncia a diario que las pandillas han aumentado las extorsiones, robos, asaltos y otros delitos.