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Sequía provoca una disputa por el agua entre Sao Paulo y Río de Janeiro

WUNI News
08/12/2014 3:30 PM

Río de Janeiro, 12 ago (EFE).- Los Gobiernos de Sao Paulo y Río de Janeiro, dos de los más importantes estados de Brasil, protagonizaron hoy un intercambio de acusaciones y de amenazas de procesos judiciales tras la decisión de una represa paulista de reducir el caudal de un río para garantizar su acceso al agua.

La reducción del caudal del río Jaguari, que abastece no sólo de agua sino también de electricidad a los estados de Sao Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais, agravó el conflicto originado por la escasez del líquido que afecta a varias zonas de Brasil como consecuencia de la prolongada sequía.

A pesar de que las autoridades del Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) recomendaron al Gobierno de Sao Paulo elevar el flujo de agua del río Jaguari, la Compañía Energética de Sao Paulo (Cesp) redujo el viernes pasado el volumen del líquido que va a parar a la cuenca del afluente del río Paraíba do Sul, lo que perjudica directamente a las hidroeléctricas del estado de Río de Janeiro.

Actualmente la Cesp solo libera de la represa de la hidroeléctrica del río Jaguari un tercio del volumen de agua exigido por el ONS.

Mauro Arce, secretario de Saneamiento y Recursos Hídricos de Sao Paulo y antiguo presidente de la Cesp, afirmó hoy a medios que está dispuesto a emprender un proceso judicial sobre el caso de las aguas del río Jaguari debido a que, en su opinión, la ley debería darle prioridad al abastecimiento de los acueductos ante las hidroeléctricas.

El funcionario le pidió a la Agencia Nacional de Aguas (regulador) que reduzca sus exigencias sobre el caudal del río Paraíba do Sul que va a parar a Río de Janeiro para garantizar el abastecimiento de los hogares paulistas.

“El problema más serio es colocar en riesgo el abastecimiento humano (…) podemos generar energía con gas y petróleo”, explicó Arce.

La decisión del Gobierno de Sao Paulo fue criticada hoy por Luiz Fernando Pezao, gobernador del estado de Río de Janeiro y quien también teme un desabastecimiento de agua.

“Voy a hablar con la Agencia Nacional de Aguas, que es quien tiene que tomar decisiones (…) Llamaré a la ministra de Medio Ambiente y si es necesario hablaré con la presidenta (Dilma Rousseff)”, aseguró a la prensa Pezao.

El gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, alegó que mientras Río de Janeiro cuenta con termoeléctricas y otras alternativas para generar electricidad, su estado está “cumpliendo lo que establece el Operador Nacional del Sistema Eléctrico”.

“Solo 45 metros cúbicos por segundo son usados para el abastecimiento humano en Río de Janeiro, de un total de 113 metros cúbicos por segundo que son transmitidos”, añadió Alckmin.

La semana pasada la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) llamó la atención a la Cesp por incumplir su recomendación de aumentar la salida de agua del río Jaguari para no perjudicar el rendimiento del sistema de presas hidroeléctricas que abastecen a Río de Janeiro.

El director de la Aneel, Romeu Rufino, aseguró que el órgano regulador abrirá una investigación si la Cesp no modifica su decisión.

La disputa podría agravarse en los próximos meses si la escasez de lluvias continúa.

Una carta enviada por el Departamento de Aguas y Energía Eléctrica de Sao Paulo a la Cesp muestra los planes de las autoridades paulistas para transportar agua desde el río Jaguari hacia el sistema de cuencas de Cantareira, principal abastecedor de agua de la ciudad de São Paulo, el mayor núcleo urbano del país.